El drama oculto de las violaciones masivas durante la caída de Berlín

La actuación de las tropas de la Unión Soviética en la derrota de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial es uno de los momentos más gloriosos de esa nación.

Sin embargo, 70 años después, la revisión de esos días finales de la guerra saca a relucir un ángulo oscuro de esa historia: las violaciones masivas de mujeres alemanas a manos de soldados soviéticos.

A continuación compartimos testimonios que, cabe la advertencia, algunos lectores pueden encontrar perturbadores.

El precio de Berlín

En las afueras de Berlín, en el parque Treptower, hay una estatua de unos 12 metros de alto, con la figura de un soldado soviético con una espada en la mano y una muchacha alemana en la otra, pisando una esvástica rota.

Así simbolizan el lugar donde murieron 5.000 de los 80.000 soldados del Ejército Rojo caídos en Berlín entre 16 de abril y el 2 de mayo de 1945.

La colosal proporción del monumento refleja la escala del sacrificio. Resulta inevitable observar la inscripción que tiene la estatua donde se lee que el pueblo soviético salvo a la civilización europea del fascismo.

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Image captionEl ucraniano Vladimir Gelfand llevó un diario de su experiencia en 1941.
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Image captionGelfand montó en bicicleta por primera vez en Berlín.

No obstante, para muchos este memorial se llama La Tumba del Violador Desconocido.

Existen registros de innumerables casos de violaciones cometidas por tropas del Ejército Rojo en la capital alemana, aun cuando de esto no se habló en los años siguientes al final de la guerra, y particularmente es tabú en Rusia hasta la fecha.

Los medios rusos suelen calificar las violaciones masivas como mitos de Occidente, aunque muchos de los datos hallados han sido extraídos del diario de un joven soldado soviético.

El diario que narra el horror

Vladimir Gelfand era un joven teniente judío, proveniente de la región central de Ucrania, quien escribió con una franqueza brutal todos los pormenores de las atrocidades de la guerra desde 1941. A pesar de que el ejército había prohibido llevar diarios, por considerarlos un riesgo para la seguridad.

El manuscrito ha sido ampliamente publicado y pinta la situación caótica de la vida en su batallón, caracterizada por raciones miserables de comida, piojos, antisemitismo y robos (donde se robaban hasta las botas a sus compañeros).

En febrero de 1945, Gelfand estaba destacado cerca de la represa del río Oder, donde el ejército se preparaba para el golpe final sobre Berlín. Ahí cuenta cómo sus camaradas rodeaban y aniquilaban batallones de mujeres alemanas combatientes.

«Las gatas alemanas que capturábamos decían que estaban vengando a sus maridos muertos», escribe el teniente. «Debemos destruirlas sin misericordia. Nuestros soldados sugieren apuñalarlas en sus genitales, pero yo solo las ejecutaría».

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Image captionLos diarios estaban prohibidos por ser considerados un peligro para la seguridad.

Uno de los pasajes más reveladores lo escribió el 25 de abril, cuando ya habían llegado a Berlín. Gelfand cuenta que estaba dando vueltas en una bicicleta por el río Spree, cuando se topó con un grupo de alemanas que cargaban maletas y bultos.

Con su alemán precario preguntó a dónde iban y por qué habían abandonado sus hogares.

«Con horror en sus rostros me contaron lo que les había ocurrido la primera noche que arribó el Ejército Rojo a la ciudad», escribió.

«Me clavaron aquí», dijo una de las muchachas y se levantó la falda. «Toda la noche. Eran viejos y otros tenían espinillas. Todos se montaron por turnos. No menos de 20 hombres», dijo antes de estallar en lágrimas.

El teniente cuenta que la muchacha de repente se le tiró encima y le dijo: «Tú puedes acostarte conmigo. Haz lo que quieras conmigo, ¡pero solo tú!».

Para ese entonces ya los abusos y violaciones cometidas por los soldados alemanes en la Unión Soviética eran ampliamente conocidos durante los últimos cuatro años, lo cual Gelfand había conocido de primera mano mientras se abrían paso hacia Alemania.

Los alemanes atacaron primero

El hijo de Gelfand, Vitaly, cuenta que su padre vio cómo los soldados nazis acabaron con pueblos completos, matando incluso a niños pequeños. También vio evidencias de violaciones masivas.

El ejército alemán supuestamente era una fuerza bien organizada compuesta por arios que no contemplaban tener sexo con lo que ellos consideraban como subhumanos.

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Image captionGelfand descubrió el diario después de que su padre murió.

No obstante, de acuerdo con el historiador de la Escuela de Altos Estudios de Economía en Moscú, Oleg Budnitsky, esa prohibición fue abiertamente ignorada.

De hecho, los oficiales nazis estaban tan preocupados por los casos de enfermedades venéreas que establecieron una cadena de burdeles militares a través de los territorios ocupados.

Es difícil constatar como fueran tratadas las rusas por los soldados alemanes, dado que la mayoría no sobrevivió a la ocupación, pero el Museo Ruso Alemán en Berlín, dirigido por Jorg Morre, muestra una fotografía del cadáver de una mujer tumbado sobre el suelo, tomada en Crimea por un soldado alemán.

«Luce como si ella hubiese sido asesinada al ser violada o después. Su falda está levantada y sus manos están sobre su cara», dice Morre.

La hora de la venganza

Cuando el Ejército Rojo inició su marcha hacia Alemania, llamada por la prensa soviética como «la guarida de la bestia», se publican posters alentando a los soldados a mostrar su rabia: «Soldado: ahora estás en tierra alemana. Llegó la hora de la venganza».

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Image captionLos soldados soviéticos distribuyeron comida entre los berlineses.

El historiador Antony Beevor cuenta que mientras realizaba su investigación para desarrollar el libro «La caída», en 2002, encontró documentos de violencia sexual en los archivos de la Federación Rusa. Habían sido recabados por la policía secreta y enviados a su jefe, Lavrentiy Beria, a finales de 1944.

«Estos fueron presentados a Stalin. Ahí están los reportes de violaciones masivas en Prusia Oriental, y de cómo las alemanas preferían matar a sus hijas y a ellas mismas para evitar ese destino», señala Beevor.

Adaptarse para sobrevivir

Otra fuente de información es el diario de la novia de un soldado alemán, donde se lee que las mujeres se adaptaban a terribles circunstancias con tal de sobrevivir.

Empezando el 20 de abril de 1945, diez días antes de que Adolfo Hitler se suicidara, la autora anónima describe las escenas de sus vecinos durante los bombardeos a Berlín.

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Image captionLos berlineses tuvieron roces con los soldados que los liberaron de los nazis.

La mujer cuenta que las personas corrían hacia el refugio que había en su edificio y menciona a un «joven de pantalones grises y lentes, que al mirarlo más de cerca resultó ser una mujer».

También describe a tres hermanas ancianas que permanecían abrazadas todo el tiempo y que solían bromear diciendo: «Mejor un Russky (ruso) encima, que en un Yank (yanqui) en la cabeza». En otras palabras, que era preferible una violación a ser pulverizadas por los bombardeos estadounidenses.

Cuando los soviéticos llegaron, las mujeres la pidieron a la diarista que usara su conocimiento del ruso para hablar con el oficial al cargo, así que ella salió del refugio y habló con él, pero éste solo se encogió de hombros. «Pasó lo que iba pasar de todas formas», escribió luego.

Los soldados aprovecharon que los vecinos se mantuvieron encerrados en el refugio para violarla brutalmente y casi estrangularla. Cuando los vecinos salieron, la encontraron con sus medias caídas hasta los zapatos. En la mano todavía tenía uno de los tirantes de su sostén.

Ella comenzó a gritarles: «¡Cerdos, dejaron que me violaran dos veces seguidas y me dejaron ahí tirada como si fuera basura!», se lee en el diario.

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Image captionBerlín fue arrasada por los bombardeos aliados.

Luego comprendió que para mantenerse a salvo de las violaciones masivas tenía que encontrar un «lobo» que la protegiera. Comenzó una relación menos violenta y más transaccional con un oficial de Leningrado.

«De ninguna manera puedo decir que me violara. ¿Lo hago por tabaco, azúcar, mantequilla, velas y carne en lata? Hasta cierto punto estoy segura. Además, mientras menos quiere de mí, más me gusta como persona», escribió.

El diario fue publicado en 1959 con el título «Una mujer de Berlín», pero generó fuertes protestas del público por considerar que el libro dañaba la reputación de las mujeres alemanas.

Nuevas denuncias 70 años después (2015)

El 70 aniversario del fin de la guerra trajo consigo nuevas investigaciones y denuncias de abusos sexuales cometidos por los Aliados –soldados estadounidenses, británicos, franceses y soviéticos-, que han comenzado a surgir.

Sin embargo, el sentimiento liberador para la mujeres se materializó en 2008 con el estreno de la película Anónima, una adaptación del libro «Una mujer de Berlín», produciendo un efecto catártico para muchas víctimas que habían permanecido en silencio hasta entonces.

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Image captionIngeborg relata que se refugió en el sótano de su edificio cuando llegaron los soviéticos.
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Image captionLa mujer pensó que iba a morir.

Una de ellas es Ingeborg Bullert, hoy de 90 años de edad. La mujer cuenta que cuando llegaron los soviéticos a su barrio en Berlín, había tanques en la calle. Como todos se refugió en el sótano de su edificio.

Una de las noches de bombardeo, salió del refugio y fue a buscar a su apartamento un pedazo de cuerda para colgar una lámpara. De repente la sorprendieron dos soldados soviéticos que la sometieron con pistolas.

«Me violaron los dos. Pensé que me matarían», recuerda. Ingeborg nunca contó su amarga experiencia, le parecía muy difícil decírselo a alguien. «A mi mamá le gustaba alardear con que a su hija no la habían trocado», relata.

Nunca se sabrá el número de víctimas

Solo entre junio de 1945 a 1946 hubo 995 peticiones de abortos en uno de los distritos de Berlín. Los archivos tienen reportes escritos a mano con escritura infantil, denunciando violaciones en la sala de sus casas frente a sus padres.

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Image captionLos soviéticos izaron su bandera sobre el parlamento alemán.

Pero probablemente nunca se sepa una cifra definitiva de víctimas. Fuentes de información de los tribunales militares permanecen clasificadas.

El congreso ruso aprobó una ley en la que cualquiera que denigre de la actuación de Rusia durante la Segunda Guerra Mundial enfrentará multas y hasta cinco años de prisión.

Vitaly Gelfand, hijo del diarista Vladimir, no niega que muchos soldados soviéticos mostraron valor y sacrificio durante la guerra, pero esa no es toda la historia.

«Si las personas no quieren conocer la verdad, se engañan ellos mismos. El mundo lo entiende, Rusia lo entiende y las personas que hacen esas leyes para difamar el pasado también lo entienden. No podemos avanzar hasta que no miremos atrás», concluye Vitaly.

La mandrágora: la manzana de Satán que cura y mata

La familia solanácea tiene una reputación fatal, pero estas plantas, impregnadas de mitos y folclor, se han usado durante miles de años por sus cualidades medicinales… y es posible que tengan muchas propiedades que podrían mantenernos saludables hoy en día.

«J.K. Rowling era extremadamente buena en botánica, y una de las plantas que incluyó en Harry Potter fue la mandrágora», le dice a la BBC Sandy Knapp, directora de la División de Plantas del Museo de Historia Natural en Londres.

En «Harry Potter y la cámara secreta», la profesora Sprout le muestra a Harry y a sus compañeros de clase cómo cambiarle la maceta a mandrágoras pequeñas, y les dice que usen orejeras.

«El llanto de la mandrágora es fatal para quien lo escuche», explica Hermione, alardeando de sus conocimientos.

Pero las plantas con las que los chicos están aprendiendo «son apenas de semillero», indica la profesora, por lo que «su llanto no mata aún… aunque pueden dejarte inconsciente por varias horas».

Los pupilos se tapan sus oídos y Harry saca una mandrágora de su maceta. «En vez de raíces, lo que salió fue un bebé extremadamente feo, embarrado y pequeño«.

«Tenía la piel de un color verde pálido jaspeado y estaba claramente chillando con toda la fuerza que le daban sus pulmones».

Esa escena está inspirada en un mito del Medioevo, cuando se creía que cuando se sacaba de la tierra, la raíz de la mandrágora emitía un llanto agudo que enloquecía y mataba a la gente.

Julieta, aterrada

Ilustración de De Materia Medica del médico griego Dioscorides, hecha en 1460

La planta también aparece en Romeo y Julieta de William Shakespeare:

«¡Ay! ¡Ay! ¿Cómo es posible que al despertarme de improviso no enloquezca ante tan espeluznantes horrores y emanaciones tan pestilentes, y entre unos chillidos semejantes a los de la mandrágora al ser arrancada de la tierra, que hacen perder el juicio a los mortales que los escuchan?».

A los herboristas que querían usar la legendaria planta les aconsejaban taparse sus oídos, amarrar la planta a un perro y poner carne lejos de él, para que cuando éste corriera a comérsela, halara y sacara a la gritona raíz. El perro moriría pero el herborista no, y podía así aprovechar el sacrificio del que debería haber sido su mejor amigo.

Esa práctica fue registrada por el herborista español musulmán Ibn al-Baitar en el siglo XIII. Afortunadamente él cuenta que cuando siguió las instrucciones, al perro no le pasó nada.

Depende de cuánto

Para Knapp, una de las razones por las que hay tantos mitos y leyendas con o acerca de la mandrágora «es que a menudo la raíz se divide y parece que tuviera dos pequeñas piernas como la gente».

«En todas las ilustraciones de hierbas medievales las dibujaban con cabezas y los cuerpos eran las raíces con las piernas cruzadas».

La planta crece en las áreas áridas del Mediterráneo y Medio Oriente, donde ha sido usada como alucinógeno, analgésico, afrodisíaco y droga para la fertilidad durante miles de años.

Pero la dosis tiene que ser la correcta.

La Biblia y las brujas

«Si uno la consume, alucina, se marea y el ritmo cardíaco se acelera; además podría alterarse la visión y la cognición. Si la dosis es suficientemente alta, puede matarte», señala Michael Heinrich del School of Pharmacy de UCL.

Bruja

Una antigua referencia a su uso como droga para la fertilidad aparece en «Génesis» (30:14), el primer libro de la «Torá» (la Ley o Pentateuco) y el «Tanaj» -la biblia judía, conocida por los cristianos como el «Antiguo Testamento»-, cuando Raquel le dice a Lea que puede pasar la noche con su esposo a cambio de mandrágoras, pues espera que estas plantas la ayudaran a concebir.

Sin embargo, esa raíz también fue usada para cometer actos crueles y ruines por asesinos.

Además se dice que solían darle vino con mandrágora a quienes iban a ser crucificados, para que el fin llegara más pronto. Y que luego, la planta crecía donde caían los fluidos corporales de los asesinos, debajo de los patíbulos.

Europeos y americanos

Fruta de la mortal belladona

La mandrágora es sólo una de las 2.500 especies de la familia solanácea, a la que también pertenecen tomates, papas, ajíes, berenjenas, pimentones, tabaco y petunias, entre otros.

Todos contienen alcaloides potentes que afectan el cuerpo humano.

No obstante, «es como una moneda de dos caras: hay malos y buenos», señala Knapp.

«En Europa hay cosas como la mandrágora, el beleño negro o hierba loca y la belladona, así que las solanáceas en Europa son peligrosas: no se pueden tocar o comer».

«Las papas y tomates del Nuevo Mundo no tienen esos compuestos tóxicos sino de otro tipo que en un tiempo fueron la base de las píldoras anticonceptivas», explica.

Inmigrantes sospechosos

Papas y tomates

En la actualidad, se cultivan alrededor de 164 millones de toneladas de tomates y 376 millones de toneladas de papas como alimento cada año.

Pero cuando los tomates y las papas llegaron a Europa de Latinoamérica, a principios del siglo XVI, despertaron sospechas pues se parecían mucho a la belladona.

«Inicialmente los tomates fueron caracterizados como un tipo extraño de mandrágora, por lo que no le entusiasmaron mucho a la gente», relata Knapp.

Por ello, los tenían sólo como plantas ornamentales en el norte de Europa y de América hasta el siglo XVIII.

La papa tampoco les pareció muy confiable por un tiempo: comerse la raíz de la mandrágora ciertamente no era recomendable así que ¿por qué arriesgarse con una papa?

No obstante, cuando los europeos decidieron probarlas, el efecto fue extraordinario.

Lo bueno, lo malo y lo incomprensible

«Una parte muy importante de la dieta del norte de Europa irrumpió entre 1600 y 1700», le dice a la BBC Andrew Smith, escritor y catedrático de la historia de la comida en New School University de Nueva York, refiriéndose a la papa.

«Y es la principal razón por la que la población del norte de Europa se dobló en cien años… ¡una historia fascinante de demografía!».

Los tubérculos de la papa proveen almidón y vitaminas en abundancia, pero sus frutas de la planta contienen altos niveles de solanina, uno de los alcaloides venenosos de la familia de las solanáceas.

Por otro lado, Eduardo Giovannucci, profesor de nutrición y epidemiología del Harvard School of Public Health, llevó a cabo unos experimentos a finales de la década de 1990 que mostraban que los hombres que comían dos o más porciones de tomate a la semana reducían las posibilidades de sufrir de cáncer de próstata, gracias al licopeno.

«La forma de la molécula de licopeno la hace muy efectiva para sofocar a los radicales libres», dice.

«Aún no lo entendemos bien pero el licopeno puede tener propiedades específicas que protegen las células de una manera en que otros antioxidantes no lo hacen».

Y no sólo eso…

Petunias

Se ha seguido investigando sobre la habilidad de los tomates de ayudar a reducir la presión sanguínea, prevenir derrames y reducir el colesterol.

También se investiga la posibilidad de que los pimentones rojos contribuyan a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.

Y esta familia es considerada como «la especie de plantas más prometedoras para desarrollar medicinas efectivas y más seguras para la diabetes y sus complicaciones», según el Journal of Drug Delivery and Therapeutics.

Así que las solanáceas son un grupo diverso de plantas que nos alimentan, nos envenenan, nos llevan a viajes alucinantes, nos calman el dolor y hacen que los jardines se vean bonitos.

Desde los brebajes de las brujas hasta la medicina moderna, siguen siendo una parte fundamental de nuestras vidas y siguen siendo mágicas.

Coronavirus: cuál es la diferencia entre una gripe y este virus

Hasta este lunes más de 40.000 personas habían resultado contagiadas por el coronavirus. Aunque la población afectada está principalmente a China, también se han reportado casos en muchos otros países.

¿Una vez que te contagias con el coronavirus, te vuelves inmune? – Denise Mitchell, Inglaterra

Cuando la gente se recupera de una infección, su organismo queda con cierta memoria de cómo combatir al patógeno si se encontrara con éste una ve más. Esta inmunidad no siempre es de larga duración o totalmente eficiente y se puede reducir con el paso del tiempo. No se sabe cuánto puede durar esta inmunidad después de sufrir el contagio.

¿Cuál es la diferencia entre una gripe y una infección de coronavirus? – Brent Starr, Oregón, EE.UU.

El coronavirus y la gripe comparten muchos síntomas similares, lo cual dificulta diagnosticar la infección sin una analítica. Los principales síntomas que se deben vigilar con el coronavirus son fiebre un tos. La gripe a menudo tiene otros síntomas, como dolor muscular y garganta irritada, y la gente con coronavirus puede tener dificultad para respirar.

Cualquier persona que sospeche que ha contraído el coronavirus porque ha estado en contacto con otra persona infectada o viajó a una zona donde el virus está circulando debe consultar a su médico.

¿Puede el coronavirus transmitirse con relaciones sexuales? – David Cheong, Singapur

No está claro si esta es una ruta de transmisión que debe preocuparnos. Actualmente se cree que la principal fuente de propagación del coronavirus es la tos y los estornudos de una persona contagiada.

¿Cómo un médico chino de unos 30 años murió por este virus «parecido a la gripe»? – Jeffrey

Quizás el doctor Li tenía otros trastornos de salud de los que no se informó y por los cuales enfrentó un mayor riesgo de contagio. O quizás se vio expuesto a una dosis inicial muy alta del virus, que lo llevó a desarrollar síntomas más severos. Pero también debemos recordar que la gripe estacional mata principalmente a niños y ancianos, pero también puede matar a personas en la plenitud de su vida.

¿Es útil usar mascarillas para protegerse del virus y cuán a menudo hay que reemplazarla? – Tom Lim, Bali, Indonesia

Hay muy poca evidencia de que usar una mascarilla haga una diferencia. Los expertos dicen que la buena higiene, como lavarse regularmente las manos y ciertamente antes de acercarlas a tu boca, es mucho más efectivo.

¿Cuál es el período de incubación del coronavirus? – Gillian Gibs

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el período de incubación, que es el tiempo antes de que los síntomas aparezcan, varía de dos a 10 días.

Estos cálculos están siendo reducidos a medida que se dispone de más datos.

¿Puede la gente que ha contraído el coronavirus volver a estar en perfecta salud? – Chris Stepney, Inglaterra

Sí. Muchos de los que han contraído el coronavirus experimentan sólo síntomas leves y se espera que la mayoría de la gente se recupere totalmente.

Sin embargo, el virus puede presentar un riesgo particular para los ancianos y para quienes tienen problemas pre existentes de salud, como diabetes o cáncer o un sistema inmune debilitado.

Un experto de la Comisión Nacional de Salud de China indicó que puede tomar una semana recuperarse de los síntomas de infección leve de coronavirus.

¿Puede el coronavirus transferirse con objetos comprados en Wuhan y enviados por correo– Stefan

No hay evidencia de que esto sea un riesgo. Algunas enfermedades, incluido el coronavirus que causa el SARS, pueden propagarse en superficies contaminadas por gente que tose o estornuda en ellas.

No se ha demostrado que este nuevo coronavirus pueda hacer eso. Aún si pudiera, habría dudas sobre si los envíos internacionales presentarían problemas.

Los virus del resfriado común tienden a sobrevivir menos de 24 horas fuera el organismo humano, pero el norovirus (una severa infección intestinal) puede durar meses fuera del organismo.

El hecho más tranquilizador hasta ahora es que los casos de contagio parecen requerir un contacto cercano con otra persona infectada, por ejemplo un familiar o un trabajador de salud, para propagarse.

¿Hay alguna razón por la que estos virus están surgiendo con más frecuencia en China? – Gautam

Sí. Las grandes poblaciones que viven en estrecha cercanía de animales.

Este coronavirus casi ciertamente surgió de una fuente animal. Una sugerencia es que provino de serpientes. El SARS, otro coronavirus que se originó en China, surgió de murciélagos y del gato civeta.

Los primeros casos de esta nueva infección fueron rastreados a un mercado de mariscos en Wuhan. Allí se vendían animales vivos, incluidos pollos, murciélagos y serpientes.

¿Es posible vacunar para prevenir esta enfermedad respiratoria? – Hans Friedrich

Por el momento no hay una vacuna que pueda proteger a la gente contra este tipo de coronavirus, pero los científicos están tratando de desarrollar una.

Es una nueva cepa que no ha sido vista en humanos antes, lo que significa que los médicos todavía tienen mucho qué aprender sobre este virus.

¿Por qué podemos sentir otra presencia aunque estemos solos?

¿Tuvo alguna vez la sensación de que hay otra persona muy cerca suyo, cuando en realidad está solo?

Según un estudio, publicado en la revista Current Biology, es nuestro cerebro el que provoca esta sensación.

Un equipo de investigadores, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), identificó las partes del cerebro responsables de esta extraña y espeluznante sensación.

Además, los científicos desarrollaron un experimento que le permitió a alguna gente sentir la cercanía de un «fantasma».

Situaciones extremas

Las historias de fenómenos paranormales abundan y los relatos de apariciones invisibles se producen con bastante frecuencia.

«La sensación es muy vívida. Sienten que hay alguien pero no pueden verlo. Siempre es como una presencia», explica Giulio Rogningi, del EPFL.

Es muy común en aquellos que experimentan condiciones extremas, como los montañistas o los exploradores, y en las personas que padecen condiciones neurológicas, añade.

«Lo que resulta sorprendente es que generalmente dicen que la presencia replica los movimientos que ellos hacen o la posición en la que están en ese momento específico».

«Es decir, si el paciente está sentado, sienten que la presencia está sentada. Si están parados, la presencia está parada», comenta Rogningi.

Un fantasma en la habitación

El equipo hizo un escáner cerebral a 12 personas con desórdenes neurológicos que habían experimentado en el pasado la sensación de estar al lado de un fantasma.

Descubrieron que todos tenían alguna clase de daño en las partes del cerebro asociadas con la conciencia de uno mismo, el movimiento y la posición del cuerpo en el espacio.

En otras de las pruebas, los científicos usaron a 48 voluntarios sanos que no habían experimentado la sensación de estar acompañados de una presencia y los sometieron a un experimento para alterar las señales neuronales en estas mismas regiones del cerebro.

Primero les vendaron los ojos y luego les pidieron que manipularan un robot con sus manos.

A medida que lo hacían, un robot iba trazando los movimientos exactos en la espalda de los voluntarios.

Cuando los movimientos en la espalda y al frente de los voluntarios tuvieron lugar al mismo tiempo, los voluntarios no sintieron nada extraño.

Pero cuando hubo una demora entre ambos movimientos, un tercio de los participantes dijo sentir que había una presencia fantasma en la habitación. Otros dijeron haber sentido hasta cuatro apariciones.

Dos de los participantes hallaron esta sensación tan extraña que pidieron parar el experimento.

Representaciones unificadas

Los investigadores dicen que estas extrañas interacciones con el robot cambian temporalmente la función cerebral en las regiones asociadas con la conciencia de uno mismo y la percepción de la posición del cuerpo.

El equipo cree que cuando la gente siente una presencia fantasmal, el cerebro se está confundiendo: calcula mal la posición del cuerpo y lo identifica como si le perteneciese a otra persona.

«Nuestro cerebro posee varias representaciones de nuestro cuerpo en el espacio», explica Rognini.

«En circunstancias normales, puede componer una percepción unificada del yo a partir de esas representaciones».

«Pero, cuando este sistema funciona mal a causa de una enfermedad –o en este caso, por la acción de un robot– esto puede a veces crear una segunda representación del cuerpo de uno, que ya no percibe como ‘yo’ sino como otra persona, una ‘presencia'».

Los investigadores creen que el estudio puede ayudar a entender mejor condiciones neurológicas como la esquizofrenia.