Cerbero

Para empezar según la mitología Griega, Cerbero también conocido como Can Cerbero, era un perro de tres cabezas, una serpiente por cola y en su lomo tenía muchas cabezas de serpientes, su misión era cuidar las puertas de Hades (el inframundo Griego) para que los vivos no pudieran entrar sin pedir permiso y los muertos no pudieran salir.

Cerbero, el demonio del pozo

Hijo de Equidna y Tifón, se encontraba a la orilla de Rao Aqueronte, merodeaba por las entradas para evitar el ingreso de intrusos, los muertos podían entrar como sombras y los pocos vivos que conseguían entrar se valían de tácticas enrevesadas como lo fueron las de:

  • Orfeo que le hizo dormir con su música.
  • Eneas lo drogo.
  • Heracles le aterrorizo.

Heracles logra capturar a Cerbero

El último trabajo que hizo Heracles fue entregarle a Cerbero con vida al rey Euristeo, viajo primero a Eleusis para ser iniciado en los misterios eleusinos y aprender así cómo entrar y salir vivo del Hades y también para absorberse de sus pecados por haber asesinado a sus hijos. Así mismo el héroe decide valerse de su propia fuerza de guerrero y de su furia para poder capturar al perro, tanto así que hasta los fantasmas huyeron cuando este bajo de la embarcación.

Por otra parte lo que le facilito realmente el acceso al Hades fue el hecho de esgrimir su espada y lanzar terribles miradas a diestro y siniestro, de esta manera Heracles tomó a Cerbero, el demonio del pozo, coloco una cadena de hierro sobre el cuello del animal, llevándolo hasta el río Stix y de allí hacia el mundo real.

Escapa hacia el inframundo

La mitología Griega narra que cuando la luz solar toco la piel de este animal comenzó a silbar y la saliva dio origen a la planta venenosa conocida como acónito, en ese momento el rey Euristeo vio a este terrible monstruo y huyo, de esta manera el perro quedo liberado de sus cadenas gracias a Heracles, escapando así hacia el inframundo.

Tlaloc

Tlaloc Dios azteca de la lluvia, hace parte de los dioses aztecas de la tierra, siendo muy conocido por su facultad para dominar el agua y proveer el líquido vital o también llamado licor de la tierra que contribuía al crecimiento de los cultivos de maíz. Se le invocaba también para agradecer su intervención cuando las cosechas eran exitosas y en aquellas épocas donde la sequía se apoderaba de los campos.

Para la mitología azteca este dios era el rey de los fenómenos atmosféricos, así que su poder era digno de grandes honores y sacrificios tanto de animales como de seres humanos pues la comunidad dependía del buen desempeño de estos para la prosperidad de su agricultura.

Tlaloc Dios Azteca

Esta divinidad a quien se le asigna la potestad del trueno y del relámpago, cuenta con características físicas tales como ojos saltones y dientes de jaguar, revela diversos adornos en su cuerpo, suele llevar tonos negros, verdes y amarillos al igual que un cetro con forma de serpiente.

El Dios azteca Tláloc es el encargado de hacer brotar las cosas, además se cuenta que es el esposo de la Diosa Chalchiuhtlicue a quien se reconoce como deidad del agua y del amor, por otra parte de generación en generación se ha transmitido el mensaje que insiste en su voluntad de que los hombres vivan unidos como hermanos. Esta pareja engendró una gran cantidad de hijos a quienes se les llamaba tlalocas, que equivale a nubes.

Tlaloc y el mundo subacuático

La morada de este dios azteca corresponde a un mundo subacuático denominado Tlalocan, es en este reino a donde van a dar los espíritus de todos los seres humanos que mueren por causas relacionadas con el agua y los truenos. Allí todo es abundancia y por supuesto no faltan los brotes de maíz ni las frutas más deliciosas y frescas.

Tláloc

De los dioses toltecas, Tláloc es conocido como dios del rayo o dios de la lluvia, este era una importante deidad de la religión azteca; considerado un dios supremo de las lluvias, era adorado como benefactor dador de vida y sustento, aunque, al mismo tiempo era temido por su habilidad de mandar granizo, trueno y rayos.

Tláloc, Dios del rayo

Conocido como dios del rayo, se consideraba al mismo tiempo como el señor del poderoso elemento del agua, lo que se reflejaba en la fertilidad y abundancia de las cosechas, ya que la región se caracterizaba por ser un pueblo agricultor.

Todos los pueblos de la época, imploraban al dios Tláloc su intervención para que fortaleciera las nubes y pudieran desde el cielo descender agua en abundancia para obtener excelentes cosechas para el sustento de los pueblos.

Una familia

Tláloc hijo de Ometecuhtli y Omecihuatl, esposo de la diosa del agua y del amor (Chalchíuhtlicue) y padre de los tlalocas (nubes); cuenta la leyenda que sus hijos marcan las cuatro esquinas del universo y sostienen cuatro vasijas que contienen: buena lluvia, granizo, sequía y agua contaminada.

Es desde allí que las civilizaciones hacían sacrificios y oraciones para que este dios enviara a uno de sus hijos a derramar buena lluvia sobre sus tierras para obtener fertilidad en sus cosechas.

Un poder

Su poder también está asociado con las aguas que brotan de cuevas, arroyos y montañas, relatos señalan que habitaba en una montaña que aún conserva su nombre, estos acudían a ella para ofrecer sacrificios y recibir sus bondades.

Un legado a la humanidad

El legado a las generaciones es que aún después de tantos siglos, esta civilización invoca la ayuda del dios Tláloc, para que les conceda: abundantes lluvias para las cosechas, elimine la sequía, deshaga las nubes de granizo y controle las tempestades.

Huitzilopochtli

Hablar de Huitzilopochtli equivale a referirse a uno de los dioses mexicas más importantes debido a que además de estar asociado con el sol, se le interpreta como un guía que desempeñó un papel protagónico dentro de la historia que relata la conquista de México-Tenochtitlan. Algunos se refieren a él como colibrí zurdo o colibrí del sur, esto no debe interferir para que se pierda de vista que estamos hablando del dios mexica de la guerra lo cual era algo trascendental para esta sociedad.

Debido a que su culto y devoción fueron tan notorios para este pueblo, resulta vital conocer un poco más sobre esta deidad mexica tan venerada.

El nacimiento de Huitzilopochtli

Se dice que cierta vez mientras la diosa Coatlicue, es decir su mamá, se encontraba limpiando, descubrió una pelota de plumas que reposó sobre su pecho y en ese instante quedó embarazada. Los demás hijos de la diosa estaban tan consternados por el acontecimiento que decidieron matar a la madre, sin embargo el hijo no nacido le hablaba para tranquilizarla asegurando que él la defendería.

Justo en el momento en que sus 400 hermanos avanzaban para acabar con su madre, el dios Huitzilopochtli nació portando varias armas que le sirvieron para luchar contra sus hermanos y sobrevivir.

El guerrero divino

La notable adoración a Huitzilopochtli se explica gracias a que fue este dios quien se encargó de guiar a Los Mexicas cuando se vieron obligados a salir de Aztlan, para esta misión la divinidad tomó forma de colibrí y se aseguraba de con su canto transmitir las instrucciones pertinentes para que el pueblo avanzara con seguridad.

Al llegar a su destino, el pueblo levantó un templo en su nombre pues de no ser por esta entidad divina el miedo y las tinieblas se hubieran apoderado de las personas.

Reflexión ante una nueva vida

Cuando mueras, no te preocupes por tu cuerpo… tus parientes, harán lo que sea necesario de acuerdo a sus posibilidades.

Ellos te quitaran la ropa,
Te van a lavar
Te van a vestir
Te van a sacar de tu casa y te llevarán a tu nueva dirección.
Muchos vendrán a tu funeral a «despedirse». Algunos cancelarán compromisos y hasta faltarán al trabajo para ir a tu entierro.

Tus pertenencias, hasta lo que no te gustaba prestar, serán vendidas, regaladas o quemadas.
Tus llaves
Tus herramientas
Tus libros
Tus cds
Tus zapatos
Tu ropa…

Y ten por seguro que el
mundo no se detendrá a llorar por ti.
La economía continuará.
En tu trabajo, serás reemplazado. Alguien con las mismas o mejores capacidades, asumirá tu lugar.

Tus bienes irán a tus herederos….
Y no dudes que seguirás siendo citado, juzgado, cuestionado y criticado por las pequeñas y grandes cosas que en vida hiciste.

Las personas que te conocían solo por tu semblante dirán; Pobre hombre! o Él se la pasaba muy bien!

Tus amigos sinceros van a llorar algunas horas o algunos días, pero luego regresarán a la risa.

Los «amigos» que te jalaban a las pachangas, se olvidarán de ti más rápido.

Tus animales se acostumbraran al nuevo dueño.

Tus fotos, por algún tiempo quedarán colgadas en la pared o seguirán sobre algún mueble, pero luego serán guardadas en el fondo de un cajón.

Alguien más se sentará en tú sofá y comerá en tu mesa.

El dolor profundo en tu casa durará una semana, dos, un mes, dos, un año, dos… Después quedarás añadido a los recuerdos y entonces, tu historia terminó.

Terminó entre la gente, terminó aquí, terminó en este mundo.
Pero comienza tu historia en tu nueva realidad… en tu vida después de la muerte.
Tu vida a donde no te pudiste mudar con las cosas de aquí porque además, al irte, perdieron el valor que tenían.
Cuerpo
Belleza
Apariencia
Apellido
Comodidad
Crédito
Estado
Posición
Cuenta Bancaria
Casa
Coche
Profesión
Títulos
Diplomas
Medallas
Trofeos
Amigos
Lugares
Cónyuge
Familia…

En tu nueva vida solo necesitaras tu espíritu. Y el valor que le hayas acumulado aquí, será la única fortuna con la que contarás allá.
Esa fortuna es la única que te llevarás y se amasa durante el tiempo que estás aquí. Cuando vives una vida de amor hacia los demás y en paz con el prójimo, estás amasando tu fortuna espiritual.

Por eso intenta vivir plenamente y sé feliz mientras estás aquí porque, como dijo Francisco de Asís; «De aquí no te llevarás lo que tienes. Solo te llevarás lo que diste»

Edwin Pariona 📖

La política del terror

Compartimos análisis de Ariel Petruccelli, docente de historia e investigador de la Universidad Nacional del Comahue, sobre los acontecimientos que estamos viviendo en relación a la pandemia de coronavirus.

#QuédateEnCasa

Estamos viviendo un auténtico acontecimiento histórico sin precedentes. No hay dudas de ello. Sin embargo, al contrario de lo que se pregona día tras día en los grandes medios, ese acontecimiento no es la pandemia del covid-19. Hubo diez pandemias en los últimos diez años, y muchas más epidemias. Las pandemias y epidemias son un fenómeno recurrente en la historia.

La “peste negra” que asoló Europa entre 1347 y 1353 se cobró en seis años la vida de más de un tercio (sí, leyó bien, más de un tercio según los cálculos más moderados; otros cálculos lo estiman en más de la mitad) de la población de Europa. Siendo uno de los casos más extremos, no es el único conocido, en modo alguno. De hecho, ni en términos relativos ni en términos absolutos tiene la actual pandemia alguna singular letalidad.

El verdadero acontecimiento histórico universal no es la pandemia. El verdadero acontecimiento es la aparición por vez primera de un fenómeno de pánico de masas global. O más precisamente: de pánico de masas entre las clases altas y medias globales del capitalismo tardío en marcha forzada a convertirse en capitalismo del desastre. La pregunta es: ¿cómo y por qué pudo generar tanto pánico un virus cuya letalidad no tiene nada de asombroso?

Fenómenos de este tipo, indudablemente, no tienen explicaciones simples. Aquí quisiera exponer cuatro variables que se han conjugado para desatar la irracional ola de pánico global. Aunque sin descartar otras explicaciones o causas, como el fenómeno de “acoso científico” denunciado por Pablo Goldschmidt.

En primer lugar cabría señalar la masivización de los medios digitales y las redes sociales. Hace varios años que se viene estudiando la manipulación vía redes sociales y su impacto político. Pero no queremos reproducir ninguna teoría conspirativa sobre la que no tenemos ni pruebas ni indicios. Tampoco es necesario. Porque otro fenómeno ya bien conocido y estudiado es cómo las redes sociales llevan a la gente a comunicarse en círculos relativamente cerrados con quienes piensan más o menos parecido, y a ignorar los pensamientos contrarios. La consecuencia de esto es la creación de micro mundos en los que las personas se convencen de que la realidad que ellos viven y la manera en que la interpretan es la obviamente verdadera.

Otro fenómeno también muy estudiado es cómo las falsas noticias circulan normalmente con mayor facilidad que las verdaderas. Sucede que las falsas noticias suelen ser espectaculares, las verdaderas no. Y los sujetos de la sociedad del espectáculo buscan lo espectacular y creen en lo espectacular. Dada la magnitud y las características de las redes digitales: el escenario estaba preparado para un pánico de masas. Se estuvo al borde varias veces en los últimos años: por ejemplo, cuando la pandemia de la llamada gripe aviar, que aterrorizó a la población mundial pero que, a la postre, no causo más que 700 muertes en todo el globo.

La segunda variable es la descomunal importancia de la “seguridad” en la cultura de las clases dominantes o meramente “acomodadas” contemporáneas. En La cuestión judía Karl Marx ya había hecho notar que la seguridad era lo más preciado por la burguesía. Aunque el hecho de que las clases explotadoras y ociosas vivan mucho mejor (muchísimo mejor, de hecho) que las clases explotadas es algo usual en la historia humana, la centralidad de la “seguridad” en sus representaciones y en sus vidas carece de precedente. La seguridad no era, por ejemplo, algo que preocupara especialmente a la clase dominante romana. Mucho menos a los señores feudales. Vivían vidas peligrosas (nunca tanto, es obvio, como las de los campesinos y esclavos), y no era raro que un Rey o un Emperador muriera en un campo de batalla. No es esa la situación de las clases altas y medias del mundo actual.

Aunque hipócritamente puedan proclamar las virtudes de la incertidumbre y la necesidad de asumirla, lo cierto es que sus propias vidas tienen un grado de incertidumbre cercano a cero: viven en barrios cerrados bien protegidos por guardias de seguridad; gastan miles de dólares al año en salud pre-paga que los pone a cubierto de las enfermedades que asolan a las clases populares; se hacen chequeos médicos anuales sumamente rigurosos; disponen de todas las medicaciones que eventualmente necesiten; se vacunan para todo; viajan en avión, el más seguro de los medios de transporte; adquieren automóviles de alta gama, en los que se sienten (a veces falsamente) seguros ante eventuales accidentes; no es raro que contraten guarda-espaldas personales; en sus casas tienen agua potable, y si viajan a un país del tercer mundo consumirán únicamente agua embotellada.

Para ese uno por ciento que rige los destinos del mundo -y para las no tan exiguas pero minoritarias clases medias que se sumaron al festival consumista basado en la depredación de la naturaleza y de los trabajadores- la seguridad es el rey de esta Era. Viven, obviamente, vidas confortables y prolongadas. Muy confortables y muy prolongadas. Pero de repente viene un virus para el que no hay vacuna y que, además, extrañamente, prolifera entre los “turistas internacionales” más que en las villas miseria. Entonces sienten miedo. Se asustan. Toda la seguridad -toda su seguridad- parece tambalearse. Les llegan noticias de amigas y conocidos que se han infectado del covid-19. Están a un paso del pánico. ¿Cuanto tiempo podrían tardar en darlo?

El pánico es una reacción muy humana, desde luego. Y muy dañina. La mayoría de las personas no son especialmente propensas al pánico. Pero hay excepciones. Y hay, significativamente, una gran excepción colectiva, grupal. El pánico es una reacción muy corriente entre los agentes de bolsa, un sector muy concreto de la clase capitalista, pero de influencia creciente. No hay grupo social, en toda la historia de la humanidad, más propenso al pánico. Y el capital especulativo, el que se mueve en la bolsa de valores, es el que más ha crecido en las últimas décadas. Su influencia en los círculos políticos dominantes es además muy estrecha: quien más quien menos, todos los miembros de la “clase política” tienen sus acciones y sus propios agentes de bolsa.

Esta es la tercera variable en lisa, que se agrega a las anteriores. Cuando se inició la pandemia las bolsas se desplomaron. El gobierno de USA salió al rescate inyectando ochocientos mil millones de dólares (mientras piadosamente reforzaba con cincuenta mil millones el presupuesto en salud de su país). Pero, a diferencia de otras catástrofes bursátiles, en la que los agentes de bolsa temen perder mucho dinero, ahora temían por su vida. Y su temor (que siempre es exagerado: nadie es más histérico que un agente de bolsa) influyó en el poder político.

No olvidemos: con regocijo o con recelo, todos los gobiernos capitalistas están viendo cómo satisfacer y tener tranquilos a los “mercados”. Si los mercados están tranquilos, ellos lo están. Si los mercados se agitan, ellos se agitan. ¿Qué creen que sucederá cuando los mercados entren en pánico? Desde luego: los políticos tienen entre sus principalísimas funciones salvar al capitalismo de los propios capitalistas. Esta vez no estarían pudiendo.

Pero hay todavía una cuarta variable para armar este cóctel explosivo. Hace años que se sabe (o se cree, para el caso es lo mismo), que la humanidad está al borde de un colapso. La cultura prepper y la actual expansión del “supervivencialismo” -claramente un fenómeno de clase alta y media alta, pero lo suficientemente masiva como para que haya programas semanales de TV dedicados a él e innumerables sitios de internet- se basan en la preparación para la catástrofe. Había, pues, mucha gente esperando un desastre inminente. Y no estaban necesariamente locos. Más bien al contrario. Quien sepa ver el mundo contemporáneo sabrá muy bien que el capitalismo nos conduce a un desastre planetario. Lo repudiable de los preppers no es que tengan una visión catastrofista completamente irreal. En eso, más bien, son muy realistas. Lo repudiable, lo condenable de los preppers, es que piensan en cómo salvarse ellos, no en cómo salvar a la humanidad. Pero, evidentemente, toda esa cultura prepper individualista se convenció rápidamente de que el covid-19 era algo semejante a un Apocalipsis zombie, o incluso peor: un enemigo invisible es más temible que un zombie visible. Desde sus usinas propagaron el pánico en todas direcciones.

No es seguro que las autoridades chinas -el país donde todo comenzó- hayan entrado en pánico. Aunque cuando vieron quiénes se estaban muriendo en Wuhan (95 % de las víctimas eran mayores de 65 años), la gerontocracia china seguramente se asustó mucho. Pero no olvidemos que la técnica de la cuarentena es la medida habitual con la que el régimen chino suele responder a las epidemias. Ya lo hizo varias veces en el pasado reciente. Lo que parece indudable, en cualquier caso, es que las clases altas occidentales sí entraron en pánico. Y las autoridades políticas de esos estados se enfrentaron ante el dilema de ceder al pánico y tomar medidas semejantes a las del régimen chino, provocando para ello un descalabro económico sin precedentes; o bien buscar otras vías (como testeos masivos, cuarentenas focalizadas para afectados y población de riesgo, etc.) como han hecho Corea del Sur o Alemania con buenos resultados.

Pero la mayoría de los gobiernos se escindieron entre los que minimizaron el asunto -a veces con pensamiento adolescente del tipo: “a mí no me va a pasar nada”- y los que entraron literalmente en pánico. Aunque no mecánicamente, estas actitudes tendieron a corresponder con el perfil ideológico dentro del capitalismo.

Conservadores y neoliberales, que son los duros entre los duros dentro de nuestros amos, en general no perdieron la calma: ¡qué les va a asustar a ellos unos miles de muertos! Los socialdemócratas y los progresistas, como siempre, tuvieron menos temple; y la excusa perfecta: “nosotros defendemos la salud pública, no como esos neoliberales a los que sólo le importa las ganancias”.

Pero esta mirada puramente ideológica es falsa: ¿por qué no hay alarma social, movilización de todos los recursos del estado para acabar con enfermedades mucho más mortales que el Covid-19 y para las que ya tenemos la vacuna o su equivalente? El dengue, el sarampión, la diarrea (que se arregla tan sólo con agua potable), incluso la gripe (datos del ministerio de salud para 2019: 32.000 muertes por pulmonía) causan más muertos en nuestro país que los que podría llegar a causar el covid-19 -y no excepcionalmente, sino año tras año- ante la impavidez de quienes ahora se rasgan las vestiduras en defensa de la salud pública.

Si los medios de comunicación y las autoridades midieran los riesgos del resto de las enfermedades con la misma vara con la que miden los riesgos del Covid-19, entonces la población entera del planeta sentiría culpa al tomarse un helado (cuando millones de niños mueren por desnutrición), los autos de lujo serían incendiados por la turba y la gente adinerada sería vista como criminales. La malaria se cobra un millón de muertes al año; la diarrea, casi dos millones; la tuberculosis, al menos un millón y medio. Son todas enfermedades curables, incluso fácilmente curables. Y sus víctimas son mayoritariamente niños y niñas. ¿Por qué no se movilizan todos los recursos sociales contra ellas?

Todos los años mueren más de seis millones de menores de 15 años, la mayor parte por afecciones vinculadas a la desnutrición. Con estas cifras sobre la mesa: ¿cómo quedan los menos de 50.000 decesos producidos hasta ahora por el covid-19? Con un agravante: los muertos por las otras causas se suceden año tras año, se van acumulando. Son los muertos de la miseria estructural, no de un fenómeno pasajero como la actual pandemia, que es un proceso excepcional, doloroso pero circunstancial. El mapa de las enfermedades más mortales a escala planetaria muestra una monótona regularidad: las víctimas son abrumadores niños, niñas y jóvenes de clase baja de países periféricos. El covid-19, extrañamente, ha seguido otra pauta, que se revertirá con toda probabilidad en unos meses, cuando está disponible la vacuna para quienes la puedan pagar. El virus del espanto ha cobrado sus víctimas mayormente entre ancianos y ancianas de clase media de países del primer mundo.

Albert Einstein dijo alguna vez que sólo conocía dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Le faltó agregar la hipocresía.

La población de clase alta y media se aterrorizó (aquí, allá, en todos lados) y comenzó a reclamar medidas drásticas y aislamiento total. Argentina es un ejemplo claro. Muy poco antes de que se declarara la cuarentena -pero cuando la misma era ya casi un clamor en los medios y en las redes sociales- el ministro de salud, Ginés Gonzáles, explicó con mucha tranquilidad y sensatez que nuestros principales problemas sanitarios son el dengue y el sarampión. Pero el gobierno cedió ante el pánico de las clases acomodadas.

Fernández no pudo o no se atrevió a resistir el pánico de masas ya desatado (pánico masivo en las clases altas y medias, pero no tanto en las clases populares). Por eso declaró la cuarentena mucho antes de que sucediera lo que el mismo gobierno anunció que era la condición para pensar en una cuarentena obligatoria: la circulación comunitaria del virus. Y por eso se entró en la cuarentena con total improvisación, sin ningún plan. Y sin matices: dictando una medida homogénea para un país tan grande y diverso. Ya está todo el mundo metido en su casa; y al criminal que se le ocurre salir a tomar aire: palo y palo. Los recursos para eso sobran.

Pero todavía hay personal sanitario al que no se le ha proporcionado barbijos (me consta por una médica amiga del hospital Castro Rendón de Neuquén). Y a la cuarentena se entró además con un pánico reproducido e incentivado por las propias autoridades. Cada gobernador, cada intendente, cada ministro, cada comisario empezó a tomar medidas por su cuenta, a cuál más drástica: que no se puede circular el domingo, que no se puede estar en la calle a partir de tal o cual horario. Se inició una loca carrera para ver quién imponía las medidas más restrictivas. ¿Que a igual concentración de gente la probabilidad de contagio es mayor en espacios cerrados que en espacios abiertos? Detalles insignificantes. La paranoia reclama sin atenuantes: “quedate en casa”. No importa si no tenés casa, no importa si quedarse en casa es estar hacinados.

Los abusos policiales y las escenas de micro-fascismo se multiplicaron. Varios motines carcelarios son reprimidos. El saldo: cinco muertos. Ese mismo día el covid-19 provocó el deceso de dos personas en Argentina. Pero consolémonos: no nos va tan mal como a Colombia, en la que el pánico desatado en las cárceles desembocó en la muerte de 23 detenidos, cuando en el país el covid-19 había ocasionado tres fallecimientos desde que se inició la pandemia.

En cualquier caso, hay que reconocer que todos los gobiernos y todas las autoridades de los organismos internacionales se han visto ante un insólito problema: las muertes no ocurrían en África o la India (a esos muertos se los puede ignorar impunemente). Las víctimas, en su inmensa mayoría, no eran jóvenes inmigrantes sino ancianos nativos de países del primer mundo. Los primeros en contagiarse no eran los pobres de los suburbios sino gente con los ingresos suficientes como para costearse viajes al extranjero.

A diferencia del resto de las grandes plagas que azotan a la población -y que nunca afectan significativamente a los sectores acomodados-, la lista de contagiados por el covid-19 sumaba líderes mundiales, estrellas de televisión, astros del fútbol. Y entonces sí. Ahora sí: nada es suficiente para combatir al virus. Poco importan las tasas de letalidad o de contagio, no mayores que otros virus, para los que sí hay vacunas disponibles para quienes las puedan pagar. Ha llegado la hora de hacer lo imposible para detenerlo.

Paremos todo. Quédate en casa.

¿Qué consecuencia sociales y económicas tendrá todo esto? Esa te la debo.

Tezcatlipoca, señor del cielo y la tierra

Tezcatlipoca, otro de los dioses Toltecas con mayor superioridad, se trata del hermano gemelo y antagónico de Quetzalcóatl (Tezcatlipoca blanco), el que tiene potestad sobre la muerte. Al igual que su hermano participó en la creación de la humanidad.

Tezcatlipoca, señor del cielo y la tierra

Tezcatlipoca, es conocido como señor del cielo y la tierra, con carácter poderoso, omnipresente, rey de las batallas, fuerte e invisible, es considerado el lado oscuro del poder de la deidad.

Significado de su nombre

Tezcatlipoca – tezcatl, negro; poctli, humo (espejo humeante o espejo negro)

Simbología y atributos

Al igual que otros dioses de la época, es simbolizado por una serpiente emplumada, con una cinta negra en el rostro y un espejo que brota humo negro.

Poseía una habilidad para conocer los pensamientos y deseos del hombre, deja salir de ellos su parte oscura y fría.

Poder obscuro

  • Este dios es visto como todo poderoso su omnipresencia lo deja conocer como señor del cielo y la tierra.
  • Su espejo le permitía conocer las acciones del ser humano.
  • Juzgaba a la humanidad por sus acciones y les ocasionaba la muerte.
  • Era tramposo y cambiaba de forma a su conveniencia
  • Dios de la noche y la tentación
  • Su poder oscuro lo hace ser semejante a lo que los cristianos conocen como el demonio o lucifer.

Finalmente, las características de este dios dejan ver lo señalado por la mitología, cuando refiere que:

Siempre estuvo en una lucha constante con su hermano Quetzalcóatl, la envidia, la hechicería, como experto en la magia negra y como dios de la tentación.

Logró llegar hasta su hermano y bajo engaño en forma de hechicero, se acercó al Tezcatlipoca blanco, ofreciéndole la eterna juventud entre otras tentaciones lo hizo sucumbir ante sus oscuros deseos.

Señor del cielo y la tierra, facultad y poder de un dios Tolteca llamado Tezcatlipoca.

La mandrágora: la manzana de Satán que cura y mata

La familia solanácea tiene una reputación fatal, pero estas plantas, impregnadas de mitos y folclor, se han usado durante miles de años por sus cualidades medicinales… y es posible que tengan muchas propiedades que podrían mantenernos saludables hoy en día.

«J.K. Rowling era extremadamente buena en botánica, y una de las plantas que incluyó en Harry Potter fue la mandrágora», le dice a la BBC Sandy Knapp, directora de la División de Plantas del Museo de Historia Natural en Londres.

En «Harry Potter y la cámara secreta», la profesora Sprout le muestra a Harry y a sus compañeros de clase cómo cambiarle la maceta a mandrágoras pequeñas, y les dice que usen orejeras.

«El llanto de la mandrágora es fatal para quien lo escuche», explica Hermione, alardeando de sus conocimientos.

Pero las plantas con las que los chicos están aprendiendo «son apenas de semillero», indica la profesora, por lo que «su llanto no mata aún… aunque pueden dejarte inconsciente por varias horas».

Los pupilos se tapan sus oídos y Harry saca una mandrágora de su maceta. «En vez de raíces, lo que salió fue un bebé extremadamente feo, embarrado y pequeño«.

«Tenía la piel de un color verde pálido jaspeado y estaba claramente chillando con toda la fuerza que le daban sus pulmones».

Esa escena está inspirada en un mito del Medioevo, cuando se creía que cuando se sacaba de la tierra, la raíz de la mandrágora emitía un llanto agudo que enloquecía y mataba a la gente.

Julieta, aterrada

Ilustración de De Materia Medica del médico griego Dioscorides, hecha en 1460

La planta también aparece en Romeo y Julieta de William Shakespeare:

«¡Ay! ¡Ay! ¿Cómo es posible que al despertarme de improviso no enloquezca ante tan espeluznantes horrores y emanaciones tan pestilentes, y entre unos chillidos semejantes a los de la mandrágora al ser arrancada de la tierra, que hacen perder el juicio a los mortales que los escuchan?».

A los herboristas que querían usar la legendaria planta les aconsejaban taparse sus oídos, amarrar la planta a un perro y poner carne lejos de él, para que cuando éste corriera a comérsela, halara y sacara a la gritona raíz. El perro moriría pero el herborista no, y podía así aprovechar el sacrificio del que debería haber sido su mejor amigo.

Esa práctica fue registrada por el herborista español musulmán Ibn al-Baitar en el siglo XIII. Afortunadamente él cuenta que cuando siguió las instrucciones, al perro no le pasó nada.

Depende de cuánto

Para Knapp, una de las razones por las que hay tantos mitos y leyendas con o acerca de la mandrágora «es que a menudo la raíz se divide y parece que tuviera dos pequeñas piernas como la gente».

«En todas las ilustraciones de hierbas medievales las dibujaban con cabezas y los cuerpos eran las raíces con las piernas cruzadas».

La planta crece en las áreas áridas del Mediterráneo y Medio Oriente, donde ha sido usada como alucinógeno, analgésico, afrodisíaco y droga para la fertilidad durante miles de años.

Pero la dosis tiene que ser la correcta.

La Biblia y las brujas

«Si uno la consume, alucina, se marea y el ritmo cardíaco se acelera; además podría alterarse la visión y la cognición. Si la dosis es suficientemente alta, puede matarte», señala Michael Heinrich del School of Pharmacy de UCL.

Bruja

Una antigua referencia a su uso como droga para la fertilidad aparece en «Génesis» (30:14), el primer libro de la «Torá» (la Ley o Pentateuco) y el «Tanaj» -la biblia judía, conocida por los cristianos como el «Antiguo Testamento»-, cuando Raquel le dice a Lea que puede pasar la noche con su esposo a cambio de mandrágoras, pues espera que estas plantas la ayudaran a concebir.

Sin embargo, esa raíz también fue usada para cometer actos crueles y ruines por asesinos.

Además se dice que solían darle vino con mandrágora a quienes iban a ser crucificados, para que el fin llegara más pronto. Y que luego, la planta crecía donde caían los fluidos corporales de los asesinos, debajo de los patíbulos.

Europeos y americanos

Fruta de la mortal belladona

La mandrágora es sólo una de las 2.500 especies de la familia solanácea, a la que también pertenecen tomates, papas, ajíes, berenjenas, pimentones, tabaco y petunias, entre otros.

Todos contienen alcaloides potentes que afectan el cuerpo humano.

No obstante, «es como una moneda de dos caras: hay malos y buenos», señala Knapp.

«En Europa hay cosas como la mandrágora, el beleño negro o hierba loca y la belladona, así que las solanáceas en Europa son peligrosas: no se pueden tocar o comer».

«Las papas y tomates del Nuevo Mundo no tienen esos compuestos tóxicos sino de otro tipo que en un tiempo fueron la base de las píldoras anticonceptivas», explica.

Inmigrantes sospechosos

Papas y tomates

En la actualidad, se cultivan alrededor de 164 millones de toneladas de tomates y 376 millones de toneladas de papas como alimento cada año.

Pero cuando los tomates y las papas llegaron a Europa de Latinoamérica, a principios del siglo XVI, despertaron sospechas pues se parecían mucho a la belladona.

«Inicialmente los tomates fueron caracterizados como un tipo extraño de mandrágora, por lo que no le entusiasmaron mucho a la gente», relata Knapp.

Por ello, los tenían sólo como plantas ornamentales en el norte de Europa y de América hasta el siglo XVIII.

La papa tampoco les pareció muy confiable por un tiempo: comerse la raíz de la mandrágora ciertamente no era recomendable así que ¿por qué arriesgarse con una papa?

No obstante, cuando los europeos decidieron probarlas, el efecto fue extraordinario.

Lo bueno, lo malo y lo incomprensible

«Una parte muy importante de la dieta del norte de Europa irrumpió entre 1600 y 1700», le dice a la BBC Andrew Smith, escritor y catedrático de la historia de la comida en New School University de Nueva York, refiriéndose a la papa.

«Y es la principal razón por la que la población del norte de Europa se dobló en cien años… ¡una historia fascinante de demografía!».

Los tubérculos de la papa proveen almidón y vitaminas en abundancia, pero sus frutas de la planta contienen altos niveles de solanina, uno de los alcaloides venenosos de la familia de las solanáceas.

Por otro lado, Eduardo Giovannucci, profesor de nutrición y epidemiología del Harvard School of Public Health, llevó a cabo unos experimentos a finales de la década de 1990 que mostraban que los hombres que comían dos o más porciones de tomate a la semana reducían las posibilidades de sufrir de cáncer de próstata, gracias al licopeno.

«La forma de la molécula de licopeno la hace muy efectiva para sofocar a los radicales libres», dice.

«Aún no lo entendemos bien pero el licopeno puede tener propiedades específicas que protegen las células de una manera en que otros antioxidantes no lo hacen».

Y no sólo eso…

Petunias

Se ha seguido investigando sobre la habilidad de los tomates de ayudar a reducir la presión sanguínea, prevenir derrames y reducir el colesterol.

También se investiga la posibilidad de que los pimentones rojos contribuyan a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.

Y esta familia es considerada como «la especie de plantas más prometedoras para desarrollar medicinas efectivas y más seguras para la diabetes y sus complicaciones», según el Journal of Drug Delivery and Therapeutics.

Así que las solanáceas son un grupo diverso de plantas que nos alimentan, nos envenenan, nos llevan a viajes alucinantes, nos calman el dolor y hacen que los jardines se vean bonitos.

Desde los brebajes de las brujas hasta la medicina moderna, siguen siendo una parte fundamental de nuestras vidas y siguen siendo mágicas.

Aleister Crowley, la leyenda del «mago negro»

Cuando nos referimos a personajes relacionados con el ocultismo y lo paranormal es inevitable no hablar de Aleister Crowley, el más famoso (o infame, dependiendo de cómo se mire) ocultistas de todos los tiempos. Es bien cierto que se necesitarían libros para escribir sobre su enigmática vida, y sus relaciones con la elite y gobiernos mundiales. Él fue un aclamado mago y profeta involucrado en rituales sexuales con miembros de las más altas clases sociales, quien se dice que se comunicó con el mismísimo diablo, y participó en verdaderos rituales “mágicos” donde los protagonistas eran animales y personas torturadas y asesinadas. Esto es simplemente una introducción a la enigmática y escabrosa vida de Crowley, que para muchos se trata de una auténtica aberración de la humanidad, pero que para otros era sin duda un hombre extraño y misterioso, considerado un héroe. Él fue mundialmente conocido como el “hombre más malvado del mundo”, y al parecer disfrutó de este papel.

Los inicios de “la bestia”

Aleister Crowley nació el 12 de octubre de 1875, en Leamington, Warwickshire, Inglaterra. Su nombre real era Edward Alexander Crowley. Su padre era un acaudalado cervecero, además de un puritano acérrimo. Sus padres veían el sexo como uno de los peores pecados capitales. Ya desde joven Aleister mostraba formas, rebelándose contra de las creencias de sus padres durante la mayor parte de su vida. Su comportamiento llevó a su madre a dirigirse a él como “la bestia”. Al parecer, ella realmente creía que su hijo era el anticristo. Y no iba muy desencaminada, ya que Aleister obviamente creía ser una poderosa fuerza oscura, y que más tarde materializó en su vida. Por otra parte, su rebelión contra la opinión de los padres con respecto a sus relaciones sexuales le llevó a ser una persona abiertamente sexual desde muy joven.

El padre de Aleister murió cuando él tenía 11 años de edad. Ese mismo año, Aleister supuestamente torturó y mató a su propio gato. Según otros informes sobre su vida, hablan de otros comportamientos más horribles cuando él era niño. Sin embargo, casi cualquier cosa puede ser justificada, incluidos los actos mencionados por Crowley en su autobiografía. Sabemos que Edward cambió su nombre por el de Aleister, a fin de no tener el mismo nombre que su padre. También sabemos que él perdió su virginidad a una edad muy temprana, se rumorea que tenía 14 años de edad y que fue con una sirvienta.

Cuando era niño, Aleister se vio obligado a asistir a ciertas escuelas religiosas. En 1892, Aleister Crowley fue inscrito en la escuela en Malvern. Según los registros, Crowley participó en algún tipo de acto homosexual impactante en ese momento. A continuación, pasó a por la escuela Tonbridge, donde supuestamente contrajo gonorrea con una prostituta. Pero no fue hasta su ingreso en la universidad de Cambridge cuando Crowley cambio todos sus gustos sexuales por el ocultismo. A la edad de 21 años, heredó el dinero de su padre, y fue capaz de empezar un viaje a lo desconocido, que continuó durante toda su vida.

Comienza la leyenda

En 1898, Aleister Crowley se unió a la Orden Hermética de la Golden Dawn. Esta orden era dedicada principalmente a la “magia blanca”. Él no fue muy querido por la mayoría de los miembros de la Golden Dawn. William Butler Yeats, poeta irlandés lo llamó “una persona loca indescriptible”. Durante su tiempo en la Golden Dawn vivía con un compañero llamado Allan Bennet en un piso de Londres. Allí experimentó con rituales de magia en dos templos construidos a propósito, y se cree que Crowley tuvo algunos resultados sorprendentes, como la manifestación de una serie de seres sobrenaturales y actividad poltergiest. Crowley dejó la Golden Dawn después de una supuesta batalla mágica con MacGregor Mathers, quien fue expulsado del núcleo en 1900 tras acusar a uno de los fundadores de la falsificación de los documentos en que se basó el grupo.

Aleister CrowleyEn 1900, a la edad de 25 se mudó a la casa Boleskine a las orillas del Lago Ness en Escocia. Su principal objetivo era encontrar un lugar tranquilo donde poder continuar su formación mágica. En Boleskine se dice que invocó a los demonios, que celebró misas negras, y que participó en orgías sexuales. En 1903, se casó con una mujer llamada Rose Kelly. La pareja tuvo dos hijos, uno de los cuales murió a la edad de dos años en misteriosas circunstancias.

En 1904, mientras la pareja se encontraba de vacaciones en Egipto, Aleister afirmó tener una visión de su propia vida y que debía escribir un libro, que se convertiría en “El Libro de la Ley”. Al año siguiente, se fue a una expedición al Himalaya, que terminó con la misteriosa la muerte de algunos de sus compañeros. A partir de ahí se fue a Canadá y Estados Unidos. Su primera hija murió de tifus mientras se encontraba en el extranjero.

En 1907, Aleister Crowley fundó una orden mágica conocida como la Astrum Argentium. Dos años más tarde, se divorció de su primera esposa. Tres años después, se unió a la Orden de los Templarios Orientales (Ordo Templi Orientis (O.T.O.)). Fue en esta época que supuestamente comenzó a experimentar con los rituales sexuales. Él era conocido en su círculo privado por tener sexo casual con mucha frecuencia. Mujeres y hombres por igual se sintieron atraídos por él, a pesar de su aspecto físico. Pasó algún tiempo en los Estados Unidos entre 1915 y 1919, donde difundió una propaganda anti-británica, o pro-Hitler, aunque más tarde afirmó que él era un partidario británico.

Cuando se marchó de Estados Unidos, se reunió con Leah Hirsig. En 1920 se fue a Cefalú con su actual mujer, y formó la abadía de Thelema. Fue la cobertura de la prensa que la hizo famosa en todo el mundo. Fue acusado de realizar orgías sexuales, sacrificios masivos de animales y personas, así como todas las formas de la magia negra. El verdadero desastre se produjo cuando uno de los miembros de la abadía, un graduado de Oxford llamado Raoul Loveday, murió de enteritis en la Abadía. Su esposa acusó a Crowley de envenenarlo haciéndole beber la sangre de un gato durante una de sus ceremonias, y su campaña contra él en Londres alimentó la creciente mala prensa. En 1923 el gobierno italiano, después de permitir tantas actividades diabólicas, lo expulsó. Como siempre Crowley se deleitaba con las acusaciones, y no negó ninguna de las acusaciones.

La expulsión de Italia fue el comienzo de una recesión global de Crowley, reduciéndose su grupo de seguidores y en realidad nunca ganó la misma influencia sobre un gran público hasta después de su muerte. Él sin embargo tomo el control de la O.T.O., Theodor Reus se retiró en 1923 y nombró a Crowley como su sucesor. Hay un cierto desacuerdo sobre la decisión entre los miembros, pero finalmente fue confirmado como líder en 1924. Continuó como director hasta 1946, cuando renunció a su mandato. Aleister pasó los últimos años de su vida encadenado a las drogas que había utilizado durante muchos años. Era un adicto a la heroína y estuvo a punto de arrumarse. Crowley murió en Hastings el 01 de diciembre de 1947 a los 72 años, todavía era un consumidor de heroína en ese momento, tomando una dosis que habría matado al menos a cinco personas. Hay varias historias sobre su muerte, una es que murió solo, por otra historia es que sus últimas palabras fueron una maldición para su médico al no darle heroína. La historia continúa diciendo que el doctor murió el 2 de diciembre de 1947, un día después de Crowley. Otra historia dice que sus últimas palabras fueron: “Estoy perplejo”. La realidad es que él fue incinerado y sus cenizas fueron entregadas a sus leales seguidores.

La Abadía de Thelema

La Abadía de Thelema se refiere a una pequeña casa que se usaba como centro del templo y espiritual fundada por Aleister Crowley y Leah Hirsig en Cefalú, Sicilia en 1920. Se describe como una especie de «anti-monasterio», donde la vida de sus habitantes era “haz lo que quieras”. Esta utopía idealista iba a ser el modelo de la comunidad de Crowley, además de ser un tipo de escuela de magia, dándole la denominación “Collegium ad Spiritum Sanctum”, una universidad hacia el Espíritu Santo. El programa general incluía adoraciones diarias al sol, un estudio de los escritos de Crowley, la práctica del yoga y rituales regulares (que iban a ser grabadas), así como el trabajo doméstico en general. El objetivo era que los estudiantes se dedicaran a la Gran Obra de descubrir y manifestar su verdadera voluntad. Crowley había planeado transformar la pequeña casa en un centro mundial de la devoción mágica y tal vez para ganar los derechos de matrícula pagados por los acólitos que buscaban una formación en las artes mágicas, estas tarifas ayudarían a promulgar Thelema y publicar sus manuscritos.

Gran influencia de Crowley en la música rock

Crowley ha tenido una gran influencia en la música rock moderna. Desconocido para la mayoría de las personas, gran parte de la música idolatrada por muchos fue escrita y cantada por devotos seguidores de Crowley. El guitarrista Jimmy Page de Led Zeppelin es un devoto seguidor de Aleister Crowley, quien proclamó Crowley como “La Bestia 666”. En 1971, Jimmy Page compró la casa Boleskine de Crowley a orillas del Lago Ness, donde Crowley practicaba sus infernales rituales, incluyendo sacrificios humanos. Según cuentan algunos, Page realizaba rituales de Crowley durante sus conciertos. Su canción “Stairway to Heaven” tiene claras referencias a la “reina de mayo”, que es supuestamente el nombre de un poema horrible escrito por Crowley. Así que algunas de las canciones de Led Zeppelin eran procedentes del ocultismo y la “escritura automática”, incluyendo la popular “Stairway to Heaven”.

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

La portada del álbum del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles mostraba una imagen, que según Ringo Starr, la gente “le gusta y admira». Paul McCartney dijo que la portada del álbum era un retrato de todos sus héroes, y que aparecía el propio Aleister Crowley. Según John Lennon, la idea del disco era “haz lo que quieras”, que era precisamente lo que enseñaba Crowley. En la parte trasera del álbum “13”, Jim Morrison y los otros miembros de The Doors aparecían posando con un busto de Aleister Crowley. David Bowie se refirió a Crowley en su canción «Quicksand», del álbum “El hombre que vendió el mundo”. El músico Graham Bond pensó que era hijo ilegítimo de Crowley y grabó álbumes de rituales satánicos con su banda Holy Magick.

Sting, ex miembro de Police, ha pasado muchas horas estudiando los escritos de Crowley. Stiv Bators, vocalista de Dead Boys y The Lords of the New Church, tenían una canción titulada «Haz lo que quieras / Esta es la ley», según la propia filosofía de Aleister Crowley. EL gurú del LSD Timothy Leary era un entusiasta de Crowley. Él dijo: “He sido un admirador de Aleister Crowley. Creo que me estoy llevando en gran parte la obra que se inició hace más de cien años … Él estaba a favor de la búsqueda de ti mismo, y “Haz lo que quieras” será la totalidad de la ley en el amor. Fue una declaración muy poderosa.”

Marilyn Manson en su canción «Misery Machine» contiene las letras: «Nosotros vamos a montar hasta la abadía de Thelema». Franklin D. Roosevelt quedó tan impresionado con las enseñanzas de Crowley le puso una imagen diseñada por Crowley en la parte posterior del billete de un dólar. El ojo en el triángulo, ahora en el billete de un dólar, fue creación de Crowley. Es el ojo de Horus mirando a través de la pirámide, lo que significa que un día todos estaremos vigilados por el gran hermano bajo el Nuevo Orden Mundial.

La realidad supera a la ficción

Aleister Crowley mago negro

Mirando ahora la vida de Aleister Crowley, es importante tener en cuenta alguna de las afirmaciones más extrañas que se han hecho de él. Así que, para terminar, he aquí una lista de tales reclamaciones. Puedes optar por creer o no. De cualquier manera, es innegable que causó una gran impresión:

  • Aleister Crowley menciono en su autobiografía que nació con tres “marcas de Buda”. Una de estas marcas eran cuatro pelos que crecían desde el centro de su corazón, en forma de una esvástica.
  • Muchas personas creen que Aleister Crowley era un espía para el gobierno británico. Esta es una interesante afirmación dada la cantidad de viajes que Aleister realizaba extendiendo la propaganda durante la Segunda Guerra Mundial.
  • Otra afirmación hecha por Aleister era que él era la reencarnación de varios ocultistas famosos. Uno de estos hombres fue Eliphas Levi, quien murió el año en que Aleister nació.
  • Se rumorea que Aleister convenció a su novia Leah para que copulara con una cabra. Algunas versiones de la historia cuentan que la cabra estaba destinada a ser sacrificada en el momento del clímax, pero que no cooperó. Su garganta fue cortada de todos modos.

Quetzalcóatl, dios de la vida

Quetzalcóatl, conocido como el dios de la vida, es uno de los tres dioses Toltecas más importantes, para algunos un mito, para otros una leyenda, pero en ambos casos concuerdan con que marca el origen de la propia vida.

La mitología tolteca es la máxima expresión a una cultura politeísmo, desarrollada en Mesoamérica por el imperio tolteca.

Esta civilización consideró a Quetzalcóatl el dios de la vida, concebido desde la dualidad de la vida misma, el control sobre el origen y el fin de ella.

Quetzalcóatl, significados

Es una palabra compuesta por dos significados:

Quetzal – ave de plumas preciosas  Coatl – serpiente  o Coatl – gemelos

De allí que se le conoce como la serpiente emplumada – hermano gemelo y antagónico de Tezcatlipoca

Supremacía

Su superioridad viene dada por ser el dador de la vida, desde los orígenes de la creación.

Se le considera el dios principal según la leyenda de dioses toltecas, por haber creado el quinto sol donde hoy habita la humanidad.

Logró hacerse hombre para compartir con la humanidad conocimientos propios de los dioses y el arte de las deidades.

Dios y hombre

Luego de la creación del mundo, dioses y hombres vivían en perfecta armonía, sin embargo Quetzalcóatl, no aprobaba los sacrificios que se ofrecían a los dioses.

Decidió adoptar la forma humana, habito entre el pueblo, dotándolo de conocimientos y artes practicados por las deidades.

El pueblo lo amaba, era su guía

El fin de un hombre, continuación de un dios

La envidia de unos hechiceros, lo hicieron caer bajo engaño, tomo de un brebaje que lo hizo perder el control.

Al ver que había defraudado a su pueblo, prefirió dejarlos y en ellos dejó la sabiduría.

De esta manera, su pueblo obtuvo toda su inteligencia, mientras el abandonaba el mundo terrenal y pasar a ser algo más.

Zeus, el padre de todos los dioses griegos

En la mitología griega, Zeus, Dios del trueno o el rayo, es padre de los dioses y los hombres. Salvado de ser comido al nacer por su padre Cronos, Zeus nació en la isla de Creta donde fue escondido por su madre Rea.

Al nacer, Cronos reclamó a su hijo recién nacido para engullirlo como al resto. Rea le entregó una roca envuelta en pañales que Cronos se comió sin dudar. Rea escondió a Zeus en una cueva de creta en donde fue criado y cuidado de diferente manera según cada versión de la historia.

Zeus y su subida al Olimpo y ascensión el padre de todos los dioses y los hombres

Al hacerse mayor, subió al Olimpo a retar a su padre Cronos frente a varios dioses Olímpicos y rescatar a sus hermanos comidos anteriormente. Existen diferentes versiones que cuentan como hizo vomitar a Cronos a todos sus hermanos (desde la piedra que creyó era Zeus hasta el primero de sus hermanos en ser devorado). Otras cuentan como abrió el estomago de su padre, liberando a sus hermanos.

Este dios no sólo liberó a sus hermanos de su padre, sino también a los Cíclopes y Hecatónquiros quienes eran hermanos de Cronos y estaban encerrados en el oscuro Tártaro. Como muestra de agradecimiento, los Cíclopes le obsequiaron el rayo que había sido escondido por Gea.

Junto a sus hermanos, los hecatónquiros y los cíclopes, Zeus derrotó a Cronos y al resto de los titanes en la guerra de la Titanomaquia y los encerró en el Tártaro, dejándolos bajo la custodia de los Hecatónquiros.

Luego de derrotar a Cronos, Zeus repartió los dominios de su padre entre los 3 hermanos mayores. Este regiría los cielos, Poseidón las aguas y Hades el inframundo. De esta forma pasó a gobernar el Olimpo y se hizo reconocer como “Padre de los dioses y los hombres“.

Familia e hijos

Tuvo muchos hermanos entre lo que más destacan Poseidón y Hares, quienes lo ayudaron a derrotar a Cronos. Hera, su esposa, con quien tuvo a Ares, Hebe y Hefesto. Sin embargo, Zeus era un Dios extremadamente lujurioso y tuvo muchas otras amantes con las cuales tuvo otros muchos hijos. Entre los más conocidos están: Perséfone, Afrodita, Heracles, las moiras, Artemisa, Apolo, Perseo, Dionisio y Tebe.