Belfegor, el demonio de la pereza

Belfegor es uno de los llamados “Siete Príncipes del Infierno”. Él es el demonio de la pereza y todas las manifestaciones que la acompañan: la desidia, el conformismo, la comodidad que conduce a la inercia de la mediocridad. Conocido también como “El Señor de la Apertura”, Belfegor suele incitar a caminos fáciles y poco éticos.

Belfegor es uno de los llamados “Siete Príncipes del Infierno”. Él es el demonio que encarna el vicio de la pereza y todas las conductas que de ella nacen. De ese modo, Belfegor tienta a los hombres induciéndolos al conformismo, a la parálisis ajena a toda superación personal; o, en tanto que es también un demonio asociado a los descubrimientos y los inventos ingeniosos, Belfegor tienta a los hombres dotados de ingenio implantando en sus mentes ideas de inventos a través de los cuales puedan obtener riquezas fáciles y abundantes en desmedro de lo que sugieren la justicia y la honradez.

Etimología

El nombre “Belfegor” es el producto de la corrupción del nombre “Ba’al Peor”, el cual era el nombre de un dios moabita al que se adoraba a veces bajo la forma de un falo. Para Leloyer, la etimología de “Belfegor” estaría ligada al hecho de que en ciertas formas de adoración se le rendía culto en cavernas donde, a través de una rendija, se le lanzaban los distintos tributos, siendo así que “fegor” significa “grieta” o “hendidura”, las cuales eran formas de referirse a las rendijas por donde le entregaban los tributos.

Origen y presencia bíblica

Belfegor se originó a partir del dios asirio Baal-Peor, el cual era un dios que los moabitas adoraban en el monte Fegor, siendo así el Baal del monte Fegor, razón por la cual luego se terminó comprimiendo el nombre del dios y de su lugar de adoración en el nombre “Belfegor”, nombre que con el tiempo daría lugar a la creencia en el demonio Belfegor.

En realidad no puede hablarse de la presencia bíblica del demonio Belfegor o tan siquiera de un ser con nombre “Belfegor”. Esto es así ya que ciertamente lo que aparece es el nombre “Baal-peor” o “Baal el Peor”, pero nunca el nombre “Belfegor”.

Los lugares donde se menciona a Baal-peor en la Biblia son: Números 25, Salmo 106: 27-29, Oseas 9:10 y Deuteronomio 4:3. En todas aquellas menciones se hace referencia a la misma situación en relación a Baal-peor: a saber, se alude al episodio en que miles de israelitas aceptaron la invitación de mujeres moabitas para fornicar en las enormes orgías que se le ofrecían a Baal-peor como parte de los rituales de adoración. Es por ello que luego, cuando a nivel extra-bíblico se originó el demonio Belfegor, aquel estuvo en parte asociado al libertinaje sexual propio de Baal-peor, el ser del cual se derivó.

Acabando este apartado, tenemos que el ejemplo más representativo de la presencia de Baal-peor en la Biblia es el de Números 25; dice así: ‹‹Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel. Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor›› (Números 25: 1-5)

El demonio Belfegor

La Cábala (núcleo del misticismo y esoterismo judío) habla del ser que nosotros conocemos como “Belfegor” bajo el nombre de “El Escudriñador” o “El Disputador”, el cual es concebido como enemigo de la Sexta Sefirot, Tiferet (“Belleza” en español). De ese modo, Belfegor es un agente al servicio de la qlifot que se opone a Tiferet; siendo, por consiguiente, un ser que sirve a las energías destructivas de Él Árbol de la Muerte.

Según ciertos demonólogos del siglo XVI el poder de Belfegor se ampliaba en abril. Así mismo, otros demonólogos de aquella época han hablado de Belfegor como un demonio capaz de concebir riquezas a través de inventos o descubrimientos que él implanta en las mentes de ciertos hombres. No obstante, junto a lo anterior está el hecho de que, en la concreción de tales inventos o en la aplicación de aquellos descubrimientos, Belfegor intenta llevar a los humanos por el camino del mal, fomentando principalmente la discordia a partir de la inducción de actitudes éticamente erradas en relación a las formas de adquirir , manejar y distribuir las riquezas derivadas de tales inventos.

Para el cazador de brujas y obispo jesuita Peter Binsfeld, Belfegor es, dentro de los siete príncipes del infierno, el que representa el pecado capital de la pereza (cada príncipe representa un pecado capital). Al menos de esa forma lo describe dentro de su De confessionibus maleficorum et sagarum, libro que fue publicado en 1589 y que ha pasado a ser uno de los puntales de la demonología renacentista.

Ya en el Diccionario Infernal, una obra más reciente de la Demonología publicada en 1863 por Collin de Plancy, se nos presentará al gobierno infernal dividido en cinco grupos: el primero, de príncipes y altas dignidades; el segundo, el de los llamados “ministros de despacho”; el tercero, el de embajadores; el cuarto, el de los encargados de impartir la justicia en el infierno; y el quinto, el de los encargados de las distintas funciones dentro de la gran mansión llamada “Casa de los Príncipes”. Dentro de todas esas categorías Belfegor se encuentra en el grupo de los embajadores y se encarga de representar a las Fuerzas de la Oscuridad en Francia.

El aspecto de Belfegor

A Belfegor, conocido también como el “Señor de la Apertura”, se lo ha representado de dos formas completamente diferentes. En la primera se lo ha pintado como una mujer joven y bella; en la segunda, que es la forma en que supuestamente aparece cuando se lo invoca, se lo ha representado como un demonio musculoso, de varios metros de estatura, con una barba larga, cuernos, unos pies de lobo y unas garras sucias y largas.

El culto a Belfegor

Los antiguos rabinos afirmaban de forma despectiva que a Belfegor (al que ellos se referían como “Baal-peor”) se le debía adorar con excrementos en un inodoro, cuestión por la cual muchos pensaron que Belfegor era Crépios, el dios Pedo…

Ciertos estudiosos han creído que, en sus orígenes, Belfegor estuvo asociado al dios greco-romano Príapo, un dios menor de la fertilidad al cual se representaba con un enorme falo siempre erecto. La razón de aquello la vieron en ciertos procesos histórico-culturales de asociación simbólica a partir de los cuales se ligó a Príapo con las connotaciones de libertinaje sexual de Baal-peor y la forma en que se adoraba a veces a Baal-peor (se lo solía adorar bajo el aspecto de un falo).

Por otra parte, en algunos de sus estudios Bainier ha citado a Selden para informar y explicar cómo en ciertas manifestaciones del culto a Baal-peor se ofrecían víctimas humanas y los sacerdotes comían la carne de las víctimas.

Finalmente, en la Alemania medieval de mediados del siglo XII los herejes veneraban al demonio Belfegor (no al dios Baal-peor, aunque para algunos sean la misma entidad en cierta forma) a través de reuniones en casas grandes dentro de las cuales apagaban la luz y luego hacían orgías en las cuales siempre habían abundantes incestos de por medio.

 Belfegor, un símbolo de la misantropía

Como nota final sobre Belfegor, cuenta cierta leyenda que Satanás, intrigado por los rumores que habían llegado a él y sus demonios sobre la existencia de la felicidad conyugal en la Tierra, envío a Belfegor para que indague a profundidad si tal cosa existía. Belfegor, luego de pasar mucho tiempo investigando a los humanos, no solo que llegó a la conclusión de que la felicidad conyugal era un mito sino que, además, llegó a pensar que la naturaleza humana estaba plagada por una negatividad tal que imposibilitaba que se diera la convivencia armónica. Esta historia se ha repetido en algunas obras de la literatura moderna temprana, razón por la cual Belfegor ha llegado a ser un símbolo de la misantropía al representar la actitud de ausencia de fe en esa versión idílica de la naturaleza humana que nos ha vendido el Humanismo y que tanto profesan los filántropos; sujetos que, desde luego, serían lo contrario al misántropo Belfegor…

Invocación

Señor Satanás, por tu gracia concédeme, yo te ruego, el poder para concebir en mi mente y para ejecutar aquello que yo deseo hacer, el fin que con tu ayuda quiero conseguir, oh Poderoso Satanás, único Dios Verdadero que vive y reina por los siglos de los siglos. Te ruego que inspires a Belfegor, Señor de la Pereza, para que se manifieste ante mi presencia y me conceda la respuesta verdadera y fiel del auxilio necesario para el cumplimiento de mi finalidad deseada, siempre y cuando ésta concuerde con el oficio que le es propio. Esto yo lo pido respetuosa y humildemente en tu nombre, Señor Satanás, si puedes tú considerarme merecedor o digno de ello, Padre.

NOTA: Antes de recitar la oración usted debe preparar una pequeña mesita (a modo de altar) en la que esté una o más velas negras, uno o más de un incienso de la mejor calidad posible y, sobre todo, una cartulina blanca en que esté el sello del demonio. Previamente a la oración, usted deberá visualizar en su mente el sello del demonio (por eso se recomienda conocerlo de memoria) mientras recita o canta el nombre del demonio en un tono de voz normal o moderadamente alto. La recitación deberá durar por lo menos unos tres minutos; mientras eso sucede, el incienso deberá estar consumiéndose. Todo esto usted lo debe hacer en completa soledad, si es posible de noche y, aún mucho mejor, a las tres de la madrugada y en una noche de luna llena…En términos generales, si el demonio se ha hecho presente se manifestará con una de estas señales: 1) lo verá en el espejo, 2) habrán anomalías en el humo del incienso, 3) el demonio aparecerá directamente (esto es muy difícil que suceda).

Leviatán, amo demonio de los océanos

Considerado como uno de los “Siete Príncipes del Infierno”, Leviatán es para muchos interpretes una forma simbólica del mismo Satanás. Él es el “Dragón que está en el mar” del que habló el profeta Isaías , la Serpiente Antigua, el terrible “Amo Demonio de los Océanos” referido en el Diccionario Infernal de Collin de Plancy…

Leviatán (לִוְיָתָן: “torneado”, “en espiral”; pronunciado como “Livyatan” en hebreo estándar y como “Liwyatan” en hebreo tiberiano), asociado y a veces hasta visto como un sinónimo del mismo Satanás, es también una bestia marina del Antiguo Testamento y de la tradición judía. Pese a que en hebreo moderno su nombre simplemente significa “ballena” y pese a ser considerado una mera bestia bíblica por ciertos intérpretes, “Leviatán” ha sido y será siempre un nombre que en el imaginario popular y en la mente de algunos expertos traiga consigo cuestiones relacionadas con El Mal y los demonios.

En el Cristianismo, Leviatán es usualmente considerado como una forma de Satanás, asociación que en gran parte se debe a que la expresión “serpiente antigua” se vincula con ambos nombres.

Algunos intérpretes han sugerido que Leviatán es un símbolo de la Humanidad que se opone a Dios; en este lineamiento teórico, también han dicho que las bestias del Libro de Daniel y del Apocalipsis son en realidad seres metafóricos.

Por otra parte y en base a muchos pasajes del Antiguo Testamento, Leviatán ha pasado a ser una representación de las naciones —Asiria y Egipto, por ejemplo— en guerra contra Israel, por lo que en un segundo plano simbólico Leviatán podría representar al Demonio al poderse interpretar a Israel como el Pueblo de Dios.

Leviatán en la Biblia

El nombre “Leviatán” aparece varias ocasiones dentro de la Biblia:

  • Isaías 27:1: Este pasaje, al ser vinculado con la descripción que el Génesis hace de Satanás como una serpiente tentadora, ha sido en gran parte el que ha dado origen a la figura del Demonio como el Gran Dragón, como la Gran Serpiente, como Leviatán…En efecto, a diferencia de otros pasajes bíblicos en que “Leviatán” parece ser solo el nombre con el que se alude a una gran bestia, aquí sí resulta claro que alude al Demonio (al menos simbólicamente), sobre todo teniendo en cuenta que el contexto del pasaje bíblico es un contexto apocalíptico. Por ello sirve citar no solamente Isaías 27:1 sino también Isaías 26:21. Citando ambos pasajes (que en la biblia está uno luego del otro) se tiene este texto revelador: ‹‹Porque el Señor sale de su morada/para pedir cuenta de su iniquidad/a los habitantes de la tierra:/la tierra pondrá al descubierto la sangre derramada/y ya no cubrirá a sus muertos./Aquel día, el Señor castigará con su espada bien templada,/a Leviatán, la Serpiente huidiza,/a Leviatán, la Serpiente tortuosa,/y matará al Dragón que está en el mar.››
  • Salmos 74: 13, 14 y Salmos 104: 25, 26: En el primer pasaje se habla de que el Señor aplastó las cabezas de Leviatán y se las dio de alimento a las fieras del desierto, mientras que en el segundo se dice que creó al Leviatán para jugar con él y se presenta al Leviatán como una bestia marina. Hay quienes han interpretado que el primer pasaje alude a Leviatán como el Demonio pero aquello carece de sentido si se tiene en cuenta que, a diferencia de en el texto de Isaías, en Salmos 74: 13, 14 el Señor ya ha aplastado las cabezas de Leviatán, ya lo ha derrotado, siendo que supuestamente —y en concordancia con el Nuevo Testamento— es en el Día del Juicio (tal y como sale en Isaías) cuando el Demonio será definitivamente derrotado. Ahora, el pasaje de Isaías también se puede interpretar como una referencia a lo que será (aún no ocurría en tiempos de Isaías) la liberación de los israelitas en Egipto; y, partiendo de eso, la interpretación que se ha hecho de Salmos 74: 13, 14 sería coherente con Isaías en tanto que se habría escrito luego de acontecida la liberación de los israelitas en Egipto; ya que, según se ve en el libro del profeta Ezequiel, a Faraón se lo nombra como un gran monstruo marino tendido en el Nilo, monstruo que será abandonado a las bestias y les servirá como alimento, tal y como luego el Salmo 74: 13, 14 muestra que se cumplió. De ese modo queda claro como las interpretaciones concuerdan si se ve los pasajes como aludiendo al hecho histórico del éxodo israelita; mas, si se intenta ver a los pasajes como aludiendo a la derrota del Demonio, la interpretación solo funciona con el texto de Isaías y resulta forzada en el caso de los Salmos. Por otra parte, en lo que respecta a Salmos 104: 25, 26, a Leviatán allí simplemente se le nombra como monstruo marino, no tiene sentido postular que represente al Demonio antes de pelearse con Dios ya que ese “Leviatán que tu formaste para jugar con él” va precedido de un “Allí está el mar, grande y dilatado, donde se agitan, en número incontable, animales grandes y pequeños” y, por ende, el contexto indica con toda claridad que Leviatán es solo una bestia entre todos esos animales “grandes y pequeños”.
  • Job 41: Algunos eruditos han dicho que el extenso pasaje de Job alude al cocodrilo, lo cual en primera instancia parecería tener sentido si tenemos en cuenta que el Leviatán de Job habita en el agua, tiene escamas, piel dura e hileras de colmillos. No obstante, incluso en una versión bíblica tan actual como la Reina Valera 2000, el Leviatán de Job es presentado como un ser que no puede vencerse con armas humanas, que su sola visión espanta, que es rey entre los soberbios y que escupe fuego. Entonces: ¿existe alguna especie de cocodrilo que escupa fuego? Evidentemente no, de allí que haya tenido tanto sentido la interpretación hasta hoy vigente de que la bestia referida por Job es el Leviatán-demonio que todos conocemos, un ser terrible de cuya boca “salen hachas de fuego, centellas de fuego proceden” (Job: 41:19, Reina Valera 2000).

 Leviatán en la tradición judía

Textos como el AvodaZara o el MoedKatan (ambos pertenecientes al Talmud) contienen pasajes vinculados a una leyenda judía en la
cual luego del Armagedón habrá un banquete donde solo entrarán “los justos”, un banquete en el que, bajo un gran lugar cuyo techo estará cubierto elegantemente por la piel del Leviatán, se comerá la carne de tres bestias míticas: el Leviatán (bestia marina), el Behemoth (bestia terrestre) y el Ziz (bestia aérea, ave gigante).

Vinculado a lo anterior, en el festival judío de Sucot existe un rezo en que al final el celebrante dice: “así pueda yo tener mérito en el año que viene para morar en el sukkah de la piel de Leviatán. El año próximo en Jerusalén”. Otro ejemplo aún más representativo es el del festival del Akmadut, festival donde se canta un himno en el que dice: “Leviatán y el buey Behemoth… Se engancharán el uno con el otro y comenzarán el combate, con sus cuernos, el Behemoth corneará con fuerza; el pez [Leviatán] saltará para confrontarlo con sus aletas, con poder. Su creador se les aproximará con su espada poderosa [y los matará a ambos]” y “…[…]…de la hermosa piel del Leviatán, Dios construirá los pabellones para abrigar al honrado, que comerá la carne del Behemoth [buey] y el Leviatán en medio de gran gozo y alegría, en un enorme banquete que será dado para ellos.”

En cierta línea de la tradición judía se cree que el Leviatán era un dragón andrógino que sedujo a Adán en su forma femenina y a Eva en su forma masculina.

Ciertos eruditos han dicho que el Leviatán, Behemoth y Ziz deben ser interpretados respectivamente como símbolos del agua, la tierra y el aire.

Por último, el Libro de Enoc (apócrifo para los católicos) nos presenta a Leviatán y a Behemoth como seres cuya descripción parece haber inspirado las interpretaciones de los eruditos que antes fueron mencionados. Dice el Libro de Enoc: ‹‹Y en ese día se separarán dos monstruos, una hembra llamada Leviatán, que morará en el abismo sobre donde manan las aguas, y un macho llamado Behemot, y ocupará con sus pechos un desierto inmenso llamado Dandain››

 El demonio Leviatán

Se cree que, antes de caer, Leviatán pertenecía a la orden de los Serafines, la primera jerarquía angélica de entre las nueve existentes. Así, Leviatán habría estado entre los “ángeles de la caridad”, entre los seres que están más cerca del Padre y que pasan la eternidad contemplando y disfrutando la belleza del Todopoderoso y cantándole a su gloria sempiterna mientras esparcen sus rayos de amor sobre la Creación.

En la demonología medieval algunos creían que Leviatán era un demonio acuático que intentaba tomar posesión de las almas y que resultaba muy difícil de expulsar mediante el rito exorcista. Otros simplemente lo veían como una imagen de Satanás.

Para Santo Tomás de Aquino, Leviatán era el demonio de la envidia y, de entre todos los habitantes del Averno, él era el primero en encargarse de castigar a los envidiosos.

Según el jesuita Peter Binsfeld, Leviatán es, dentro de los siete príncipes del infierno, el que representa el pecado capital de los celos. Al menos así lo describe dentro de su De confessionibus maleficorum et sagarum, libro que es uno de los pilares de la demonología renacentista (fue publicado en 1589).

Más tarde, Sebastían Midhaelis habría de dividir a la elite de los demonios en tres categorías, poniendo ocho demonios en la primera, cinco en la segunda y tres en la tercera. Allí Leviatán sería situado en la primera categoría como un demonio caracterizado por atacar las creencias religiosas, por inducir al paganismo, al ateísmo, al escepticismo arreligioso…

Dentro de todo lo que se ha dicho sobre Leviatán hay algo de suma importancia en tanto que supuestamente fue dicho por un demonio…De esto nos habló el Padre Sebastien Michaelis en sus escritos sobre el caso de posesión de la hermana Madeleine, acaecido en 1647 dentro del convento de Louviers en Aix-en-Provence. Ahí, Sebastien Michaelis nos cuenta que, en el contexto de los exorcismos, el demonio Bablerith (uno de los tantos demonios que poseían a la monja de dieciocho años) soltó los nombres de los otros demonios que poseían a la monja, dentro de los cuales estaba Leviatán, demonio que, según dijo Balberith, tendría de enemigo especial a San Pedro, se encargaría de incitar a los hombres a cometer sacrilegios y sería el gran enemigo de los santos.

Ya casi dentro de lo que es la actual demonología, en su Diccionario Infernal publicado en 1863, Collin de Plancy nos presentará al alto mando infernal dividido en cinco grupos: el primero, de príncipes y altas dignidades; el segundo, el de los llamados “ministros de despacho”; el tercero, el de embajadores; el cuarto, el de los encargados de impartir la justicia en el infierno; y el quinto, el de los encargados de las distintas funciones dentro de la gran mansión llamada “Casa de los Príncipes”. Dentro de todas esas divisiones Leviatán se encuentra en el grupo de los ministros de despacho y ocupa la función de Gran Almirante, dirigiendo la Armada del Infierno y siendo así mismo el “Amo Demonio de los Océanos” y el “Rey de las Bestias”, títulos de los cuales el primero comporta la cualidad de que Leviatán no puede ser lastimado por arma humana alguna cuando se materializa.

Finalmente, de acuerdo a La Biblia Satánica de Antón Szandor LaVey, Leviatán es, dentro de los llamados “Cuatro Príncipes de la Corona del Infierno”, aquel que representa al elemento del agua y gobierna el Oeste en el infierno y en la Tierra (en tanto zona que sufre influencias demoníacas). Al pertenecerle el elemento del agua, Leviatán es asociado con la vida y la creación y, en el marco de los rituales satánicos, se lo representa con un cáliz. La Iglesia de Satanás usa, para representar a Leviatán, las cinco letras hebreas de “לִוְיָתָן” dispuestas en las cinco puntas del Sello de Baphomet. Las letras deben ser leídas en orden de las manecillas del reloj, comenzando desde la que está en la punta que señala hacia el sur: el nombre se lee como “LVITHN” y significa “Leviatán”.

Invocación

¡A las grandes aguas ennegrecidas yo llamo!
A través de las profundidades que no tienen voces hasta al reino no visto o experimentado con ojos despiertos.
¡Leviatán! ¡Leviatán! ¡Leviatán!
Tú, ¡Serpiente eterna!
Tú, ¡Daemon que puede oscurecer las orbes de luz!
¡Estoy parado en las puertas del abismo para despertarte!
¡Levántate, Leviathan!
¡TEHOM! ¡TEHOM! ¡TEHOM!
¡Te invoco, Leviatán!
¡Rodéame; guía mi espíritu inmortal a través de tus espirales!
¡Serpiente Enrollada, Iniciador!
¡Fuera de tu boca están lámparas ardiendo!
¡Tormentoso Dragón!
¡Rahab, Ángel de Violencia, cuyo poder levantó espiritualmente a Egipto!
¡¿Qué debe intensificar y ensombrecer la oscuridad de la noche?! ¡Leviatán! ¡Leviatán! ¡Leviatán!
¡¿Quién trae en unión a Samael y Lilith, Tanniver?!
¡Oh Coronada Serpiente del Espíritu demoníaco!
¡Rodeado en Oscuridad pero ardiendo de la Luz Interior!
¡Theli! ¡Theli! ¡Tehom! ¡Tehom!
Orgulloso Ángel Oscuro de ser eterno, ¡yo te despierto!
¡Levántate de tu sueño y entra a este mundo de carne!
¡Qué yo seré tu recipiente, porque somos de la misma sangre!
¡Leviatán, contemplo tu cruz y la honro!

¡Porque esto representa el infinito que tú ofreces, la Inmortalidad del Espíritu!
¡Leviatán apodera al Daemon para levantarse como un Dios!
¡Salve, Leviatán, Serpiente de Sabiduría y Violencia!
¡Nacido del Caos!
¡Qué así sea!

Belcebú (Baal), el señor de las moscas

Conocido también como “El Señor de las moscas” Belcecú es uno de los siete princípes del Infierno y el que representa el pecado capital de la gula. Su nombre deriva a Ba’ al Zebûb, un término despectivo que los hebreos emplearon para burlarse del hecho de que los templos donde era adorado estaban repletos de moscas, insectos que se alimentaban de la carne de los sacrificios que no era recogida y  se dejaba pudrir dentro del templo.

El “Señor de las moscas”

 Belcebú es uno de los demonios más importantes ya que está entre los siete príncipes del infierno (siendo aquel que representa el pecado de la gula). Su nombre deriva de “Ba´al Zebûb” o “Beelzebub”, título que significa “Señor de las moscas” y que los hebreos aplicaron de forma despectiva a Hadad y a los otros dioses semíticos que los paganos veneraban bajo el título de “Baal” (“señor” en español). De allí que en realidad Baal y Belcebú sean la misma entidad aunque la diversidad de interpretaciones haya generado equívocos y algunos piensan que son dos demonios distintos.

El demonio Belcebú

Belcebú, “príncipe de los dioses falsos” según Francis Barret y demonio asociado al pecado mortal del orgullo para Michaelis Sebastien, fue en su pasado angelical un miembro de la orden de los querubines y es en el presente uno de los siete príncipes del infierno, el príncipe que representa la gula según la versión de Peter Binsfeld. No obstante para algunos de los que sostienen las teorías del Triunvirato Infernal, Belcebú está entre los tres grandes: así, para el exorcista del siglo XVII Michaelis Sebastien, Belcebú es uno de los tres ángeles caídos más importantes junto con Lucifer y Leviatán mientras que para dos obras ocultistas del siglo XVIII Belcebú conforma, junto con Lucifer y Astaroth, la llamada “Falsa Trinidad”.

Según la ocultista del siglo XVI, Johann Weyer, Belcebú (quien para la autora comanda la Orden de la Mosca) dirigió una exitosa rebelión contra Satanás y llegó a ser el lugarteniente (segundo al mando) de Lucifer.

En la demonología antigua lo consideraban como un personaje que estaba después del rey del infierno. Esta figura gobernaba el Este como un gran duque infernal que comandaba 66 legiones de demonios. Durante el período puritano inglés, Beelcebú era comparado con Satanás y, de acuerdo a los estudios de Francis Barrett, tenía el poder de hacer invisibles y astutos a aquellos que lo invocaban.

La apariencia de este demonio variaba, en unas ocasiones era un humano, en otras un perro, un  gato, una rana o combinaciones de las mismas, pero su apariencia “oficial” está en el libro “Dictionnaire Infernal”  de Collin de Plancy (escrito en 1818). La ilustración era la de una criatura con tres cabezas: la de un humano con corona, un gato y otra de una rana, las cuales están sostenidas por el lomo y las patas de una araña. No obstante en el imaginario popular se piensa en Belcebú bajo su forma alegórica: de gran tamaño, rostro hinchado, coronado por un cintillo de fuego, con cuernos, piel muy oscura, peludo y con repulsivas alas de murciélago.

 Revisando su origen, vemos que en la versión hebrea de los textos se concibe que Ba´al Zebûb es “Beelzebub”, una deidad originaria de la ciudad filistea de Ekron. Su significado se traduce como el “Señor de Las Moscas”, título que denotaba como los hebreos denigraban a las deidades de sus enemigos ya que aquel título fue elaborado como una mofa ante el hecho de que dejaban que la carne de sus sacrificios se pudrieran y grandes nubes de moscas se aglomerasen en torno a las imágenes de sus dioses dentro de los templos. El término “Ba´al Zebûb” no nació para denigrar a un dios en particular sino al conjunto de dioses semíticos del oeste que eran venerados bajo el título de “Baal” o “Señor”; aunque, y cabe resaltarlo, fue sobre todo (mas no únicamente) en el contexto de las adoraciones a Hadad que los judíos elaboraron aquel título peyorativo.

Los equívocos vinieron mas tarde en parte gracias a los primeros demonólogos, los cuales en su mayoría ignoraban que “Baal” era un título que se aplicaba a varios dioses y, de ese modo, creían que “Baal” aludía a un solo personaje. También el Nuevo Testamento suscitó confusión al hablar de Belcebú como “Satanás” o “El Príncipe de los Demonios”, razón por la cual muchos de los primeros demonólogos, al saber que Belcebú era Baal, hablaban de él como “el primer rey” o “director del infierno”, puesto que creían que, al ser Satanás según el Nuevo Testamento, “Baal” no era sino un nombre para referirse al mismo Lucifer (tamibén llamado “Satanás”).

Por otra parte, Belcebú ha sido uno de los demonios más asociados a la brujería, siendo muy solicitado por las brujas y habiendo sido acusado en los círculos religiosos de muchos casos de posesión tales como el de la Hermana Madeleine. En este contexto de la magia negra, tan importante ha sido Belcebú que ha llegado hasta el pasado no muy distante haciendo que su nombre sea muchas veces mencionado dentro de los juicios de Salem (Massachusetts, USA), juicios estos que representan la última expresión histórica conocida de histeria popular en torno a las brujas dentro de lo que es Norteamérica y Europa.

Anécdotas interesantes sobre Belcebú

Según la versión de los inquisidores, Belcebú era el señor y maestro en los Sabbaths de las brujas, que en su nombre se negaba a Jesucristo y que, en los pedazos de pan que daban durante la eucaristía de aquellas misas negras, estaba grabado el sello de Belcebú en lugar de la cruz del Salvador. Se sabe así mismo que las brujas cantaban “Belsabub goity, Belsabub beyty” (“Belcebú arriba, Belcebú abajo” ) y que luego formaban un semicírculo en torno al altar, se tumbaban en el suelo, tragaban los trozos de pan con asquerosas pócimas y luego esperaban la llegada de Belcebú, el cual se complacía en fornicar con todos los participantes dentro de una salvaje orgía.

Un caso que vale recordar es el de la Hermana Madeleine de Demandoix del Convento de las Ursulinas (Francia), quien en el siglo XVII fue poseída por Belcebú, teniendo por ello visiones de sodomía y canibalismo y frecuentes impulsos que la llevaban a retorcerse en el suelo exponiendo lascivamente sus órganos genitales en público.

Veneración malvada

 Adorado por pueblos semíticos, el culto a Baal se extiende a principios del siglo XIV, en aquel tiempo sus seguidores lo consideraban como su maestro y amo. En ese entonces la secta celebraba su muerte y resurrección anualmente como parte de los rituales de fertilidad cananea, ceremonias que incluían sacrificios humanos y la llamada “prostitución sagrada” que tenía lugar en los templos.

Al haber sido venerado por varias culturas, Baal es una deidad falsa que ha promovido doctrinas y significados diferentes. En ocasiones era llamado “Ba´al”, si era una deidad masculina o “Ba´alath”, si era mujer, este caso se presentó cuando historiadores recolectaron información antigua de los tributos hechos a este dios en culturas pasadas. Los cananeos lo conocían como Hadad, hijo de Él, dios principal del panteón de sus creencias.

Melgart, el hijo de Él, también era llamado “Ba´al de Tyre”, en la región de Líbano. La historia dice que Ahab, el Rey de Israel, se casó con Jezebel, hija del Rey de los Sidonios, quienes adoraban a Ba´al y, cuando trajeron pilares del falso dios, estos fueron quemados. El culto se hizo prominente en Israel hasta que en el reinado de Jehu su fin tuvo lugar con una campaña purificadora que pretendía la quema de todos los ídolos y templos de Ba´al.

Consecuentemente con lo anterior, pasado el tiempo la veneración a ídolos y semidioses era rechazada por el Judaísmo y todas aquellas figuras eran llamadas “ba´als” y pasaron a representar a espíritus malvados o demonios. Así, la adoración a estos dioses paganos era considerada inmoral y peligrosa.

Ba´al, en la ciudad de Cartago, surgió como “Ba´al Hammón”, dios supremo de los cartagineses. Se cree que su adoración se remonta al siglo V antes de Cristo.  El significado de “Hammón” es incierto, pero en el siglo XIX el arqueólogo Ernest Renan encontró dos inscripciones fenicias dedicadas a “El-Hammón”: los símbolos relacionaban a la entidad con Cronos. Sin embargo unas descripciones hebreo-fenicias mencionan a “Baal Señor del brasero” como una figura semejante a una deidad solar. Relatos de los cartagineses sugieren que ellos quemaban a sus hijos como ofrendas para Ba´al Hammón, práctica aquella que ha hecho que se crea que Hammón era un dios de la fertilidad y que fecundaba su territorio con lluvias, fuentes y riachuelos. En el norte de África Ba´al Hammón era conocido como “Ba´al Qarnaim”, el “Señor de los dos cuernos”.

Los sacerdotes de Ba´al son mencionados en la biblia hebrea, especialmente por sus enfrentamientos con el profeta Elías. Sus ceremonias incluían incienso, rituales con túnicas especiales, y sacrificios similares a los que los hebreos hacían a Dios. En los textos hebreos en que se habla de Ba´al y sus cultos profanos, se dice que Ba´al[3] era concebido como un señor genio que controlaba los elementos responsables de la fecundidad de la tierra. Era el que daba pan, agua, lana, lino, aceite y bebidas. También era el principio masculino de la vida y la reproducción natural, por lo que era reverenciado con “impuros” y voluptuosos actos de sensualidad, o incluso perversos rituales en que menores traídas por esclavos eran violadas entre aquellas paredes donde la descomposición de la carne convocaba nubes de moscas.

Los agricultores cananeos hacían rituales de iniciación y, durante las ceremonias religiosas, se efectuaban para Baal los ritos de fertilidad, los cuales eran a veces caracterizados por grandes orgías, de allí que en la Torá se haya hablado de “entregarse a la verguenza” en el contexto de la adoración pagana a ciertos dioses como Baal.

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Algunas referencias bíblicas

 El origen del nombre “Ba’al Zebub/Beelzebub” está en 2Reyes 1:2-3, 6, 16. Allí Ahaziah, un rey israelita, manda un mensajero para que visite el templo de Ba’al Zebub (dios de la ciudad filista de Ekron) y averigüe si, según el dios pagano, se salvará o no de las heridas ocasionadas por haber caído de la ventana de su recámara: “Ve y pregunta a Baal-zebub, el dios de Ekron, si acaso he de sanar de estas heridas”. Según nos cuenta el libro segundo de Reyes, el profeta Elijah condenó al rey Ahaziah a morir por haber proferido aquellas blasfemas palabras en que ponía a Baal-zebub (Belcebú) por encima de Yahvé.

En Marcos 3:22 los fariseos acusaron a Jesús por expulsar a los demonios por el poder de Belcebú el “príncipe de los demonios”. Belcebú también es mencionado en Mateo 12:24, 27 y en Lucas 11:15, 18-19.

Una cuestión importante es que “Beelzebub” fue sustituido por “Beelzeboul” en la traducción al siriaco y al latín (en la Vulgata) de los evangelios, siendo aquella sustitución repetida en la versión Rey James de la biblia y dando como resultado el que “Beelzebub” sea una forma ignorada en Europa Occidental hasta el advenimiento de traducciones más recientes en que dicha forma del nombre fue restaurada.

Referencias Actuales del demonio

Aparte de la famosísima referencia implícita a Belcebú en la novela “El Señor de las moscas” de William Golding y en la película (con el mismo título) que se hizo en base a dicha obra, podemos contar con las siguientes referencias:

 Cómo “Baal”:

  • La aparición más notoria y fiel de esta entidad es dentro del popular videojuego Diablo II, donde aparece como Baal “El Señor de la Destrucción”, hermano de Diablo y Mefisto.
  • También aparece en el juego de rol Baldur´s Gate como el dios del asesinato.
  • En la serie de ciencia ficción Stargate SG-1, aparece como el Goa´uld más poderoso que quiere dominar la galaxia.
  • En la trilogía literaria La guerra de las brujas se hace referencia al demonio en la bruja Baalat.
  • La novela El príncipe de los infiernos del autor Robert R. McCammon presenta a Baal como el demonio que trata de gobernar todo.
  • Baal también apareció en las novelas gráficas de Marvel como un enemigo de Lobezno.

Como “Belcebú”:

  • Un manga japonés se llama “Beelzebub”
  • En el anime Umineko no naku koro ni  Belcebú es representado como una mujer de dos trenzas rubias que encarna a la gula.
  • En el juego Ragnarok Online uno de los jefes del escenario Nameless Island es Beelzebub
  • En Final Fantasy II el Castillo Pandemónium tiene como jefe a un demonio llamado “Beelzebub”
  • En Castkevania Symphony of the Night  “Beelzebub” es el jefe intermedio del Castillo Invertido y se lo representa como un hombre inmenso que cuelga del techo estando medio podrido y rodeado de moscas…

Invocación

«Te conjuro, ligo y exhorto por Lucifer, Belcebú, Satanás, Jauconill y por su poder, y por el homenaje que les debes. Y también te exhorto por la Triple Corona de la cabeza de Cerbero, por Estigia y Fegitón, por tu compañero y diablo mayordomo Baranter, que atormentes y castigues a este desobediente demonio hasta que le hagas aparecer corporalmente a mi vista y que obedezca mi voluntad y las órdenes de cualquier cosa que te exhorte o te ordene.
Fiat, Fiat, Fiat».

Mara, el demonio del budismo

En la mitología budista, Mara es el regente del Cielo del Deseo y se encarga de tentar a la gente mediante los sentidos y el deseo de aprovecharse y/o dominar a los demás. Pero también y principalmente Mara es un ser simbólico que representa la ignorancia espiritual, el apego, el odio y cuanto se opone al logro de la iluminación y la liberación. 

Mara es el principal demonio de la mitología budista y su origen se remonta a algunos de los textos sagrados que hablan de la vida del primer buda histórico, introduciendo a Mara como la personificación del mal que, a manera de tentador, se hace presente en la lucha espiritual de Buda por conseguir la iluminación.  Sin embargo, la creencia en Mara como un ser real pertenece a las poco letradas manifestaciones del Budismo en la cultura popular; ya que, los monjes y todo budista medianamente ilustrado, comprenden que Mara es en esencia un ser simbólico, una personificación del mal entendido básicamente como el conjunto de fuerzas (externas e internas) y tendencias que favorecen el anclaje del individuo en el samsara (ciclo de nacimiento, vida, muerte y resurrección), oponiéndose así a la iluminación, la liberación del sufrimiento y la realización espiritual.

Pero el mal del Budismo no es el MAL del Cristianismo y del Islam, no está intrínsecamente ligado a los conceptos de ‹‹culpa›› y ‹‹pecado›› y, como aclara un portal de Budismo Shin (corriente budista surgida hace más de 800 años en Japón), “no es una entidad viva, es simplemente el síntoma de la ignorancia espiritual”, ignorancia ésta que tiene como principales consecuencias al apego y al odio, que junto a ella conforman los llamados “tres grandes venenos”. Por eso en el fondo el “mal” budista es ignorancia y error, debido a lo cual Mara, en tanto que personificación del “mal”, representa fundamentalmente el conjunto de ilusiones que impiden a los seres humanos lograr su liberación. Se la da por ello el título de “Señor de la Ilusión” y, ya que en el Budismo permanecer en la ilusión implica permanecer en el samsara y por ende morir una y otra vez, Mara es también llamado “Señor de la Muerte” y “Dios de la Destrucción”.

Ahora y hablando de ‹‹Mara›› en tanto término (más que en tanto ser) cuya significación ha variado a través del tiempo y los distintos textos de la tradición budista, tenemos que sus acepciones han sido las siguientes:

El Demonio del Sexto Cielo: Aquí Mara es el demonio que rige el Sexto Cielo o Mundo del Deseo. Puede así tentar a las personas con deseos sensoriales como ocurre en la gula o la lujuria, pero también puede tentar con un deseo mucho más destructivo como es el deseo de poder y su expresión extrema en el ansía de dominar y explotar a otros… En esta acepción Mara es una “deidad” antropomórfica propia del mundo mitológico, pudiendo ser comprendido como un ser real, como un demonio y no como un mero personaje simbólico. No obstante cabe advertir que, esta creencia en él como ser real, se halla prácticamente restringida al budismo popular, a los individuos que no tienen comprensión teórica de la doctrina budista. Por otra parte, la naturaleza de Mara en esta acepción no excluye su comprensión como un ser que, si bien puede ser visto como real por algunos, es evidentemente una personificación del deseo como cadena entre el hombre y el samsara (con el sufrimiento que esto conlleva). También se dice que personifica la capacidad inherente de hacer el mal y que se deleita minando las energías vitales de la gente. Por último, algo curioso de Mara en esta acepción es que se concibe como autor del infierno personal en tanto artífice de la llamada “satisfacción del deseo”. Esto se entiende mejor si advertimos que, en el Budismo, el cielo y el infierno suelen comprenderse como estados del sujeto, de modo que, si Mara satisface nuestros deseos, no sufriremos lo suficiente como para desear liberarnos del sufrimiento y emprender así el camino hacia la toma de conciencia de las causas del mismo (este es el primer paso en la liberación espiritual).

Un conjunto de deidades: Tal y como se ve en el Sutra Dhammacakkap pavattana, habrían varios Maras y no uno solo.

La personificación de la muerte: Es aquí donde Mara aparece con títulos como Señor de la Muerte (Maccuraaja), Exterminador (Antaka), Gran Rey (Mahaaraaja) o El Inescapable (Namuci). Y es que todo lo vivo cae bajo el dominio de la muerte, pues todo ser viviente ha de morir y, en el caso del hombre, renacer y nuevamente morir. Debido a ello se habla de la “ineluctable presencia de la muerte”, evitable solo para quien ha alcanzado el nirvana (liberación del samsara).

La personificación del “mal”: Esta acepción se ha puesto aparte porque, como personificación de la muerte, Mara asume el carácter de una fuerza exterior que siempre estará presente en la realidad aunque tal o cual ser particular se libre de ella; mientras que, como personificación del “mal” (antes ya se explicó qué es el mal para el Budismo), Mara es el conjunto de tendencias que conforman aquella dimensión del individuo que se opone a su iluminación; o, dicho en términos menos técnicos, es nuestro lado oscuro… De allí que en esta acepción Mara representa al apego, el odio, el orgullo, la crueldad, la pereza, la cobardía, el egoísmo, etc.

Las raíces de Mara

Mara pudo haber tenido más de un antecedente en la mitología pre-budista. Incluso, ciertos estudios sugieren que hasta cierto punto se basó en un personaje actualmente olvidado en el folclore popular.

En esta línea, Lynn Jnana Sipe (profesor de Budismo Zen) dentro de su libro Reflexiones sobre Mara afirma que, la noción de un ser responsable del mal y la muerte, se halla presente en las tradiciones mitológicas védicas y brahamánicas, aunque también en tradiciones no brahamánicas como la del Jainismo. En otras palabras, todas las religiones de la India parecen haber tenido un personaje análogo a Mara en sus mitos.

Lo anterior sugiere que parte de las raíces de Mara están en los antiguos mitos de India, tal y como se ve en la influencia de Namuci, demonio védico de las sequías. Dice al respecto Jnana Sipe:

‹‹Mientras que Namuci aparece inicialmente en el Canon Pali como él mismo, en los primeros textos budistas tuvo que ser transformado para ser el mismo que Mara, dios de la muerte. En la demonología budista, la figura de Namuci junto a sus asociaciones de mortífera hostilidad como consecuencia de las sequías que representaba, fue tomada y utilizada en vistas a la construcción del personaje simbólico de Mara. Así es El Maligno: él es Namuci, amenzadando el bienestar de la Humanidad. Mara, no amenazando con lluvias estacionales, sino ocultando u obscureciendo el conocimiento de la verdad.››

Mara en los primeros textos

Ananda WP Guruge escribe en Encuentros de Buda con Mara el Tentador que tratar de armar un relato coherente de Mara es imposible: ‹‹En su Diccionario de Nombres Propios Paali, el profesor GP Malalasekera introduce a Mara como  “la Personificación de la Muerte, el Maligno, el Tentador (equivalente budista del Diablo o Principio de la Destrucción)”. Y continúa: “Las leyendas sobre Mara son muy intrincadas en los libros y cualquier intento por desentrañarlas es un desafío” ››

Así mismo, Ananda Guruge escribe que Mara tiene varios roles distintos en los textos antiguos, y que hasta parecería tratarse de personajes diferentes, siendo unas veces la muerte encarnada, otras la representación de las emociones torpes y la tentación, y otras una personificación de los aspectos que conforman la existencia condicionada.

Particularmente en el Dhammapada (libro supuestamente escrito por el Buda Siddhartha Gautama), Mara es tomado como un personaje simbólico que representa los placeres egoístas, la sensualidad, la ambición, la desmesura, el apego y todo lo que nos ata al mundo y nos impide la percepción de la verdad y la liberación. Ocurre así que el Budismo, en su pureza originaria, no habla de demonios sino en el plano de los simbolismos, siendo que fue más tarde cuando, en virtud de influencias como las del folclore chino o japonés, se empezó a hablar de demonios reales, aunque en su posterior evolución el Budismo siempre estuvo consciente de que tal concepción de los demonios era propia de sus aspectos mitológicos y populares. Volviendo al Dhammapada, se pueden citar los siguientes versículos como ejemplos que muestran el uso evidente de Mara como ser simbólico:

  • ‹‹Al que vive apegado al placer, con los sentidos irrefrenados, sin moderación en la comida, indolente, inactivo, a ese Mara lo derriba, como el viento derriba a un árbol débil.››
  • ‹‹Dispersa, vagando sola, incorpórea, oculta en una cueva, es la mente. Aquellos que la someten se liberan de las cadenas de Mara.››
  • ‹‹Percibiendo que este cuerpo es frágil como una vasija, y convirtiendo su mente tan fuerte como una ciudad fortificada vencerá a Mara con el cuchillo de la sabiduría. Velará por su conquista y vivirá sin apego.››
  • ‹‹Mara no encuentra el sendero hacia aquellos que son perfectos en la virtud, viviendo vigilantes y libres de mancillas, a través de la perfecta realización (de las Verdades).››
  • ‹‹Aquellos que entran en el Sendero y cultivan la meditación se liberan de las garras de Mara.››
  • ‹‹El que se perturba con perversos pensamientos, que es excesivamente ávido, que se recrea en pensamientos de apego y aumenta más y más la avidez, hace cada vez más sólidos los grilletes de Mara.››

Mara y Buda

Fue en el contexto de los relatos llamados “jatakas” en donde surgió Mara como una personalidad demoníaca bien definida aunque simbólica, más no ya en la forma simple y meramente metafórica que se veía en el Dhammapada, sino en la forma propia del relato alegórico. Estrechamente vinculado a ese carácter alegórico que a veces se advierte en los jatakas está el hecho de que los primeros relatos sobre la vida de Buda aparecieron tres siglos luego de su muerte, a lo cual se suma el que fueron varios los jatakas que se escribieron sobre él (el primer buda histórico), de modo que todos esos textos no deben tomarse tanto como documentos históricos pues fueron inspirados total o parcialmente (dependiendo del jataka) con fines didácticos, pese a acotar datos suficientes para construir una biografía de Buda.

En consonancia con lo expuesto vemos que existen diversas historias sobre la aparición de Mara en la búsqueda de la iluminación por parte de Buda. Pese a las variaciones, en todas las historias Mara es un tentador, un representante de la ignorancia espiritual y de todas las tendencias que se oponen a la iluminación.

Un resumen del relato esencial (incorporando detalles de ciertas versiones) podría contarse así:

Tras varios años (6, según ciertas fuentes) de intensa práctica ascética, el cuerpo de Siddhartha quedó demacrado y su mente sin alcanzar la iluminación. Comprendió así que, los rigores de la privación extrema y de la mortificación, no eran un camino adecuado hacia la liberación espiritual. Entonces se retiró a un bosque y allí hizo el propósito firme de sentarse a meditar bajo un árbol, incansablemente hasta conseguir la iluminación.

Los días pasaron y pasaron pero la voluntad de Buda permanecía inalterable y en su mente resplandecían cada vez con más intensidad las verdades sobre la naturaleza última de la realidad, la vacuidad e insubstancialidad del ego y de los fenómenos, y las causas del sufrimiento y de la continuidad de los seres en el mortificante círculo del samsara.

Pero esa misma fuerza de su determinación hizo que pronto Mara (el rey de los demonios) se preocupase, enviando a sus ejércitos para quebrar la voluntad de Siddharta, quien respondiendo a la tentación de Mara describió (en cierta fuente) a sus ejércitos de este modo: ‹‹La sensualidad y los placeres forman tu primer ejército, el segundo se llama Aversión. Tu tercer ejército es el Hambre y la Sed, el cuarto, el Deseo. Tu quinto ejército es Pereza e Indolencia, el sexto, Cobardía. Tu séptimo ejército es la Duda, el octavo, la Hipocresía y la Estupidez. Ganancias, Fama, Honores y Gloria falsamente obtenidos, la Alabanza de uno mismo y el Menosprecio de los demás; éste es tu ejército››.

Viendo que Shakyamuni (nombre comúnmente usado para el Buda Siddhartha) no claudicaba, Mara envió a sus tres hermosas hijas para que lo seduzcan y lo desvíen de su búsqueda espiritual. Esas hijas eran Deseo, Satisfacción y Arrepentimiento, al menos en la versión del antropólogo Joseph Campbell. En su texto La vida de Buda. Una interpretación, Gadjin M. Nagao nos da una imagen detallada del pasaje: ‹‹Al no tener éxito, Mara le envía a sus tres hijas para seducirlo sexualmente. Las tres hijas recurren a toda clase de ardides amorosos de que disponen, exhibiendo su piel semejante al alabastro, atrayéndolo con canciones y danzas, miradas de soslayo y dulces palabras de elogio. Se pasean frente a él levantando sus faldas y diciéndole cosas como: “Quisiera ser la servidora de un gran hombre como tú”. Pero, es innecesario decirlo, Shakyamuni permanece inmutable.››

Irritado ante el autocontrol de Siddhartha, Mara le dice que el asiento de la iluminación le corresponde por derecho a él. “¡Yo soy tu testigo!”, claman al unísono los demonios de Mara, quien desdeñoso interroga a Buda diciéndole: “¿Quién hablará por ti?”

Entonces Siddhartha, conservando aún su postura meditativa de flor de loto, acerca la mano derecha a la tierra y la toca (la pone hacia abajo sobre su rodilla derecha, según otras fuentes). Tras ser tocada, la tierra tiembla, se abre y de ella sale la Diosa Tierra (personaje simbólico) con un jarrón de flores.  “Yo doy testimonio”, dice la diosa, aunque las palabras que expresa en la versión de Joseph Campbell son más impactantes a la hora de entender el sentido de la budeidad: ‹‹Éste es mi hijo amado, quien a través de innumerables vidas se ha entregado a sí mismo, por lo que no hay un cuerpo aquí››

Posteriormente al testimonio de la Diosa Tierra, Mara y sus ejércitos desaparecen y Siddhartha Gautama alcanza la iluminación, viendo entonces todas sus vidas anteriores y comprendiendo el proceso de las doce causas que atan a los seres al sufrimiento del samsara.

Interpretaciones de Mara

En la comprensión ortodoxa de las escuelas budistas Theravada y Mahayana, partiendo del personaje simbólico de Mara se elaboró la teoría de los “cuatro maras” como elementos internos opuestos al logro de la iluminación. Estos son:

1) Las emociones turbadoras: principalmente  la ignorancia-estupidez-confusión, el deseo-apego y la cólera-odio. Estas emociones general karma, por lo que ocasionan sufrimiento y nos mantienen en el samsara.

2) Los cinco agregados psico-físicos: forma, sensación, discernimiento, composición mental y conciencia. Estos agregados son fenómenos impermanentes, no existen por sí mismos (su existencia está condicionada) y originan la ilusión del “yo”; en el sentido de que, si el yo se forma de estos cinco agregados y estos cinco agregados son impermanentes, al desmontarlos no queda nada, por lo que el yo es también impermanente y no existe por sí mismo.

3) El temor a la muerte: el temor a la muerte tiende a hacernos identificar con el cuerpo (nos preguntamos: ¿sobreviviremos si cesa el cuerpo?) y a desear la continuidad de nuestra existencia, por lo que nos hace continuar en el ciclo de reencarnaciones y, en tanto que el temor es una forma de sufrimiento, del temor a la muerte puede decirse que es un sufrimiento que nos ata a un mecanismo (samsara) en que se generan otros sufrimientos.

4) La seducción del placer: el deseo que la seducción del placer nos genera puede conducirnos a una insatisfacción en la que la frustración, la envidia y el odio florezcan, o bien puede, si es que es satisfecho, tenernos en un estado de contento superficial que nos impida profundizar en la vida y superar las ataduras en vistas a conseguir un bienestar incondicionado y por tanto distinto y superior al bienestar de la satisfacción del deseo de placer, el cual siempre terminará por desembocar en la insatisfacción porque tarde o temprano, o bien se irá aquello que nos causa placer, o bien tomaremos conciencia de que estamos vacíos y la satisfacción del deseo de placer ya no podrá salvarnos de nuestras carencias internas. Según la teoría budista, este mara está vinculado a la alimentación de la ilusión que representa la falsa distinción entre el “yo” y los “demás”, la cual tiende a conducirnos al egoísmo, a la envidia y a otros estados de sufrimiento.

Por último y dejando las interpretaciones canónicas, entre las opiniones personales de ciertos expertos pueden citarse estos dos ejemplos:

Sipe Jnana:
‹‹Mara es sinónimo de esos patrones de comportamiento que anhelan la seguridad de aferrarse a algo real y permanente en lugar de enfrentar la cuestión planteada por ser una criatura transitoria y contingente […] Los anhelos tempestuosos y los temores que nos asaltan, así como los puntos de vista y las opiniones que nos confinan, son evidencia suficiente de esto. Tanto si hablamos de sucumbir a los irresistibles impulsos y adicciones o de ser paralizados por obsesiones neuróticas, ambas son formas psicológicas que articulan nuestra actual convivencia con Mara.››

Stephen Batchelor, escritor y filósofo budista:
‹‹Mara es una manera de hablar de la estructura contingente e imperfecta del mundo. Una gran cantidad de budistas occidentales, y los budistas de Asia también, tienden a interpretar a Mara como una función psicológica […] Esto es sólo parte de la imagen […]. Mara es una metáfora de la propia estructura del mundo contingente que estamos analizando constantemente, del estar expuestos a la muerte y de la imprevisibilidad de la vida misma. […] Sugiero que Mara representa algo así como la personalidad del samsara. El Buda lo describe como “Mara antaka”, que significa “el fabricante de límites”. ¿Qué es, entonces Mara en términos de organismo único? ¿Cuándo sale que el diablo aparece en la experiencia? Sugiero que Mara se presenta como la parte que se revela de la naturaleza de Buda, la personalidad del diablo que se forma y comienza a hablar  —como rebelión, como compulsión y obstrucción— cuando uno se da cuenta de la posibilidad de despertar. […] Cuando usted decide: “Yo voy a despertar”, está básicamente diciéndole “no” a Mara, quien hasta ese momento ha estado dirigiendo el show. Usted está diciéndole “no” a la profundamente arraigada, probablemente bio-neurológicamente arraigada tendencia hacia el cierre, el apego, el deseo, el miedo. […] Mara es todo aquello que se resiste a despertar. Así que sí, Mara sólo se hace evidente cuando tratan de liberarse de su control.››

Los 19 demonios japoneses más peligrosos y su significado

Los demonios japoneses (oni) y otras criaturas fantasmagóricas y monstruosas son habituales en la cultura popular japonesa. Desde tiempos inmemoriales, se ha hablado de la presencia de estas criaturas monstruosas en el país nipón.

Incluso la fuente histórica más antigua de Japón, Kojiki o Furukotofumi: Crónicas de antiguos hechos de Japón, cuenta sucesos relativos a la existencia de los youkai (fantasmas) y oni.

Es interesante destacar que los oni, a diferencia de los youkai, tenían en su mayoría un aspecto parecido al de los humanos. Aunque también pueden tener aspecto zoomorfo o de objetos inanimados.

Una de las fuentes más importantes sobre el folcklore japones es Gazu Hyakki Yakō «El desfile ilustrado de la noche de cientos de demonios», libro de Toriyama Sekien publicado en 1781. Este dibujante es uno de los representantes más importantes de la estampa japonesa, género de pintura autóctono de Japón. Sekien se especializó en dibujar motivos folclóricos.

Lista de 19 demonios japoneses

1- Amanojaku

Jippensha Ikku (十返舎一九, Japanese, *1765, †1831) [Public domain]

 

Este demonio es capaz de ver los deseos más oscuros de una persona y provocarlo para usar esos deseos contra él.

El Amanojaku Amanjaku se considera un demonio pequeño y es usualmente representado como una roca. Le gusta instigar a las personas a realizar sus deseos más oscuros y prohibidos.

Es conocido por la leyenda folclórica de Urikohime o la Princesa del Melón. Esta leyenda cuenta que una pequeña princesa nació de un melón y fue criada por una pareja de ancianos que la protegió del mundo exterior. Un día la princesa es engañada por el Amanojaku y este se la come frente a la pareja de ancianos.

2- Joro-Gumo

Fuente: Jorōgumo (絡新婦) by Toriyama Sekien.Kotengu~commonswiki

¿Por qué los hombres desaparecen? Cuenta la leyenda de Joro-Gumo que existe una araña gigante capaz de transformarse en una mujer hermosa y seducir a cualquier hombre.

Este monstruo se dedica a atraer a varones que se han perdido en los bosques o que vagan incautamente por distintas ciudades sin asentarse en ninguna. Según la leyenda, cuando los hombres quedan prendados de la hermosa mujer, esta cambia su forma y los atrapa para luego comérselos.

3- Namahage

Fuente: Mr.ちゅらさん Photograph taken by MASA at the Osaka Shinsaibashi Aomori-Iwate-Akita Works Hall

¿Hay algún niño caprichoso alrededor? Es una de las preguntas que hace el demonio Namahage, un personaje tradicional del folclore de la península de Oga.

Se considera que este personaje visita las casas de las familias en la víspera de año nuevo y castiga a los niños que se portan mal o que son llorones. Este demonio se ha vuelto uno de los personajes principales de los festivales japoneses, ya que enseña a los niños a portarse bien.

Se considera que el demonio puede darle una lección a los niños que obren mal, por eso durante esta celebración los padres recuerdan a sus hijos mantener buena conducta.

4- Dodomeki

Fuente: Toriyama Sekien (鳥山石燕, Japanese, *1712, †1788) [Public domain]

Según los folcloristas y culturólogos, la leyenda del demonio Dodomeki refleja la creencia de los japoneses, de que las personas con manos largas tienden a robar. Se considera que este demonio tenía unos brazos y manos largas llenos de ojos.

Los ojos también son un reflejo de antiguas monedas que se utilizaban en Japón y eran llamadas “ojos de aves” o chōmoku. Según la tradición popular, este demonio disparaba fuego y escupía un gas venenoso.

5- Kodama

Fuente: Toriyama Sekien [Public domain]

El sonido del bosque es un grito de un kodama. Estos son espíritus que habitan en los árboles, aunque también los árboles son llamados Kodama. De acuerdo a las leyendas japonesas estas plantas pueden maldecir al leñador que se atreva a talarlos, es por eso que muchos japoneses le rezan a los árboles para pedirles permiso y perdón antes de cortarlos.

El eco en las montañas es usualmente atribuido a estos demonios. Otras leyendas cuentan que las personas escuchan a los Kodama al morir y que se puede hablar con estos árboles en lugares profundos del bosque.

6- Uwan

Fuente: Sawaki Sūshi (佐脇嵩之, Japanase, *1707, †1772) [Public domain]

¿Algún ruido te asusta en una vieja casa japonesa? Si es así, entonces un uwan está tratando de hablar contigo. Se considera que los uwan no tienen cuerpo y viven en los hogares viejos o abandonados.

Su grito le puede perforar las orejas a quien lo escuche. No existen físicamente y son solo sonidos que no representan un gran peligro físico. Por otro lado, existen varias descripciones de estas criaturas. Según las leyendas del período Edosí cuentan con un cuerpo que reúne varios objetos y fragmentos de los hogares donde habitan.

7- Kasha

Fuente: Chihara Kyosai (茅原虚斎, Japanese, *1774, †1840) [Public domain]

También llamado carro de fuego, es un demonio o criatura que roba los cuerpos de personas que han muerto y que habrían hecho maldades y cometido muchos pecados durante su vida. Kasha recoge la energía maligna de los cementerios y los funerales para hacerse más fuerte.

Los japoneses han desarrollado una metodología para proteger los cuerpos de los Kasha. Según algunas leyendas los Kasha son demonios gato como Nekomata o Bakeneko, que secuestran las almas de los pecadores y los llevan al infierno.

8- Mujeres demonio (kijo y onibaba)

Fuente: scanned from ISBN 978-4-336-04547-8. [Public domain]

Las mujeres vengativas se convierten en demonios. Según la tradición popular japonesa, las mujeres que han sido traicionadas por sus esposos, o las niñas y abuelas que han sido abusadas o maltratadas, se pueden convertir en demonios o en monstruos. Las jóvenes son llamadas kijo y las abuelas son llamadas onibaba.

Una de las leyendas más famosas de jóvenes demonios es la historia de Kiyohime. Según el folclore japonés, Kiyohime era la hija del jefe de un pueblo que se llamaba Shōji. Su familia recibía a los viajeros que pasaban por el pueblo.

Kiyohime se enamoró de un monje que visitó una vez su pueblo. El monje Anchin también se enamoró de ella pero se limitó a admirar su belleza sin seguir sus pasiones. Esto molestó a Kiyohime, que decidió seguir al monje.

El monje escapó por el río Hidaka y le pidió a los marineros que no ayudaran a la chica a cruzar el río, por esto Kiyohime se lanzó y decidió nadar hasta el otro lado. Cuando nadaba, su furia hizo que se convirtiera en una serpiente.

El monje, al ver esto, se refugió en un templo pidiéndole al sacerdote del templo que lo escondiese en una campana. Kiyohime lo siguió y encontró la campana. Escupiendo fuego por la boca, fundió la campana y al parecer mató al monje. Se considera que Kiyohime es una mujer serpiente que secuestra a los hombres en los pueblos.

9- Onibi

Fuente: scanned from ISBN 978-4-336-04547-8. [Public domain]

¿Habéis visto una bola de fuego azul flotante? Puede ser un Onibi. Los onibi son bolas de fuego flotantes que se forman con los espíritus de los humanos y los animales vengativos, que se han quedado en el mundo de los vivos.

En el período Edo, se consideraba que las antorchas voladoras tenían la capacidad de robar las almas de las personas que se les acercaban. Según algunas leyendas estas antorchas acompañan a otros demonios más poderosos.

10- Tengu

Fuente: Katsushika Hokusai [Public domain]

¿Son aves o perros? A pesar de que la palabra Tengu se traduce como “perro celestial”, se considera que estas criaturas son aves. Algunos los consideran youkai y otros dioses.

En las fuentes folclóricas se describe los Tengu como humanoides con alas, que pueden también transformarse completamente en aves. En muchas historias, los Tengu son cuervos. 

La tradición budista japonesa los considera demonios de la guerra que anuncias malas noticias. Los Tengu viven en montañas que ellos protegen con sus poderes.

11- Nopperabo

Fuente: Koikawa Harumachi (恋川春町, Japanese, *1744, †1789) [Public domain]

¿Por qué los japoneses no pasean de noche por calles oscuras? Se debe a la presencia de Nopperabo.Se trata de un fantasma que no tiene rostro y que camina por las calle oscuras mirando hacia abajo.

Si alguien le saluda, este monstruo se da la vuelta y ataca a quien saluda o lo asusta. Es por eso que los japoneses tienen miedo de saludar a desconocidos en calles oscuras.

12- Enenra

Fuente: Toriyama Sekien (鳥山石燕, Japanese, *1712, †1788) [Public domain]

Solo las personas de corazón puro pueden ver los enenra.Se considera que estas piras de fuego son youkai, que pueden tomar forma humana. La primera vez que este monstruo fue descrito en el Konjaku Hyakki Shūi en 1781 se contó la leyenda de un enenra, que emergía cada noche del fuego de la pira y caminaba por un poblado.

13-Tsuchigmo

Fuente: Brigham Young University [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)%5D

¿Por qué los cazadores japoneses no se adentran en el bosque en la noche? Los Tsuchigumo son extrañas criaturas con cuerpos de tigre, patas de una araña y la cara de demonio.

Estos monstruos son implacables y se comen a los exploradores desprevenidos, que caminan durante la noche. Usualmente el miedo paraliza a la víctima debido a lo grotescas que son estas criaturas.

14- Ningyo

Fuente: Toriyama Sekien (鳥山石燕, Japanese, *1712, †1788) [Public domain]

¿Hay sirenas en la mitología japonesa? Las Ningyo o peces con forma de humano son seres, como las sirenas en la tradición popular europea, que en Japón se consideran un símbolo de calamidad.

Según algunas leyendas, las sirenas japonesas tienen boca de mono y dientes de pescado, su piel brilla, ya que sus escamas son doradas. Su voz es suave como el sonido de una flauta.

Además se considera que son longevas y si alguien prueba su carne podrá vivir también por muchos años. Pueden esconder su verdadera forma al convertirse en peces comunes.

Cuenta la leyenda de Happyaku Bikuni que un pescador invitó a sus amigos a cenar los peces que había pescado. Uno de los que pescó podía hablar y le pidió que no se lo comiera.

El hombre entendió que este pez no era normal y lo dejó en la cocina, mientras en la sala cenaba con sus amigos. Pero su hija que no sabía nada sobre este pescado, lo mató y lo cocinó. Su padre al darse cuenta, trató de detenerla, pero ya era tarde.

Al terminar la fiesta, el padre le explicó a su hija lo sucedido, pero al parecer no pasaba nada malo con ella. Pasó el tiempo y ambos olvidaron este suceso. Tras la muerte del padre, cuando la chica estaba casada y ya era una mujer joven, ella se dio cuenta de que no envejecía.

Su marido se hacía cada año más viejo, mientras que ella se quedaba igual. Su marido murió y la mujer emigró a otra ciudad y se casó otra vez. Así pasaron 800 años, y la mujer se casó múltiples veces sin envejecer.

Al final, se convirtió en monja y viajó por muchos lugares. Pero la soledad era demasiada, así que regresó a su pueblo natal y se quitó la vida.

15- Kamaitachi

Fuente: 竜斎閑人正澄 (Japanese) [Public domain]

¿Quién ataca a los campesinos y roba sus cosechas?Los Kamaitachi son monstruos que parecen comadrejas y que usualmente atacan en grupos de tres.

Normalmente causan heridas profundas en las piernas de los campesinos con hoces que tienen atadas en sus patas. Las heridas de los Kamaitachi son indoloras. Estos seres atacan tan rápidamente que son imperceptibles para el ojo humano.

16- Gashadokuro

Fuente: Petrusbarbygere 歌川国芳 (Utagawa Kuniyoshi, 1798 – 1861) 相馬の古内裏 妖怪がしゃどくろと戦う大宅太郎光圀

La sequía y la hambruna causan la muerte de los campesinos y crean monstruos como el Gashadokuro. Este demonio es un esqueleto gigante que se forma de los huesos de todas las personas que murieron durante sequías y hambrunas.

Este monstruo ataca a los vivos, ya que desea saciar la hambruna de aquellos que murieron durante la época de crisis. Este monstruo está lleno de energía negativa de todas las víctimas.

17- Hyousube

Fuente: Brigham Young University [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)%5D

¿Quién se come la cosecha de los campesinos japoneses? Hyosube es un demonio con aspecto de enano que come berenjenas y vive en los huertos de los campesinos. Es travieso y temerario, ya que cualquiehumano que le mire a los ojos, morirá lenta y dolorosamente. Estos seres pasean descaradamente en la noche.

18- La Yamamba

Fuente: Brigham Young University [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)%5D

Es considerada un demonio por algunos y por otros una deidad. Es una criatura con aspecto de anciana que a veces ayuda a quienes se pierden en los bosques a encontrar su camino a casa, pero otras veces se come a los humanos que encuentra.

Es un espíritu femenino de las montañas y adopta formas muy variadas en leyendas de diferentes regiones de Japón.

19- Rokurokubi

Fuente: Katsushika Hokusai [Public domain]

¿Quién robó el aceite de las lámparas? El Rokurokubi es una mujer que de día es extremadamente bella y de noche alarga su cuello para beberse el aceite de las lámparas de luz.

Se considera que no es agresiva y vive entre los humanos. Su gran belleza le permite atraer hombres. Según algunas leyendas utiliza la energía vital de éstos para alimentarse.

Como conclusión, se puede afirmar que la mitología y el folclore japoneses son muy ricos. A pesar de la influencia de la mitología China, la mitología japonesa es autóctona y se ha enriquecido gracias al budismo y las tradiciones Shinto.

Asmodeo, el demonio de la lujuria

Asmodeo es el demonio de los pecados carnales, el ser que se encarga de llevar a los hombres a las turbias aguas de la lascivia. Él disfruta incitando la infidelidad y destruyendo noviazgos y matrimonios. Como pocos, Asmodeo es un demonio que aparece en la Biblia como un ser bien diferenciado de Satanás.

Asmodeo  es concebido como el demonio responsable de pervertir los deseos sexuales de los humanos, de motivar la voluptuosidad y hacer que las almas, dantescamente hablando, sean condenadas al Segundo círculo del Infierno. Para el papa Gregorio el Grande perteneció en su pasado angelical a la Orden de los Tronos y en el Renacimiento fue visto como el príncipe de la lujuria dentro de los llamados “siete príncipes del infierno”, categoría en que cada príncipe representaba un pecado capital.

Etimología y origen

Su origen pertenece al Mazdeísmo (o Zoroastranismo) persa: allí el demonio servía directamente al mal principal (Angra Mainyu), conocido por nosotros como Lucifer. Era sin embargo un demonio distinto de aquel que nos legó la tradición judía: era un demonio de la ira, lo cual ha quedado reflejado en el hecho de que el nombre “Asmodeo” se deriva de “ashma-daeva” en el idioma avéstico,  palabras que se traducen como “ira-demonio”.

Esta entidad es conocida en distintas culturas, razón por la que tiene varios nombres como: “Chammaday”, “Asmodeus”, “Asmodaios”, “Asmoday”, “Ashmadia”, “Asmodée” en francés, y “Asimodai” en rumano, entre otros más. Shakespeare escribió sobre él abreviando su nombre a “Modo”.

Asmodeo fue incorporado al judaísmo como un espíritu malvado en el Talmud y en los textos de la construcción del Templo de Salomón, donde es descrito como “la criatura del juicio” aunque también es el responsable de crear la música, el drama y la danza. En el Talmud existe una leyenda que dice como el rey Salomón manipuló al demonio para que construya el Templo de Jerusalén, además existe una fábula en la que el Rey Salomón cambió lugares con Asmodeo.

El demonio de la lujuria

Nada mejor para mostrar el rol de éste demonio que las palabras que el mismo profiere en el Testamento de Salomón: ‹‹Soy llamado Asmodeo entre los mortales, y mi negocio es conspirar contra los recién casados de modo que no se conozcan. Yo los quebraré con varias calamidades. Me arrebata la belleza de las vírgenes y anhelo sus corazones…Yo transporto a los hombres a los lapsos de la locura y el deseo cuando ellos tienen sus propias esposas, así ellos las abandonan y se escapan de día y de noche con otras que pertenecen a otros hombres, con el resultado de que incurren en el pecado y caen en actos criminales››

En el Libro de Tobías, el arcángel Rafael le enseña a Tobías como deshacerse del demonio que —con el fin de impedir que consumen su unión— había matado a los siete maridos anteriores de Sarah en las noches de boda. El ritual consistía en esperar tres noches después de su boda para tener relaciones, también debía atrapar un pez y colocar su corazón e hígado en carbones encendidos. Los vapores producidos con el hechizo forzaron a Asmodeo a huir a Egipto, lugar donde fue atrapado por el arcángel Rafael.

En el folclor judío, Asmodeo era el hijo de un hombre mortal y del ángel de la prostitución (Naamah), escritos dicen que su padre era Adam y que lo concibió mientras estaba casado con Lilith. De acuerdo a los textos del año 100 y 400 antes de Cristo, el origen del demonio dice: “Yo nací de la semilla de un hombre y un ángel.”

Dentro de las fábulas de la biblia hebrea, Asmodeo es el demonio de la ebriedad y lujuria, el que disfruta de estrangular a las novias en su noche de bodas dentro de la recámara nupcial, evitando así que consumen su amor.

Durante el siglo XIX, parejas en varias regiones de Francia, Alemania y los Balcanes siguieron el ejemplo de Tobías y Sarah, esperando tres días luego de la noche de bodas para efectuar la unión carnal. Mas estuvo el caso de los esposos franceses, los cuales pagaban un diezmo a la Iglesia para tener permiso y obviar esa regla…

En los textos hebreos, Asmodeo era miembro de los ángeles serafines, la jerarquía más alta en el Reino del Cielo. En el  contexto de la historia del Cristianismo, este demonio era adorado por las brujas de la Edad Media, razón por la que en 1617 se lo acusó de poseer a las monjas de Loudun en el pueblo de Poitiers Francia.

Dentro del libro mágico Lemegeton, Asmodeo es descrito como una entidad cuyo rostro (uno de sus rostros, mejor dicho) y torso son
de un humano, además de que cabalga un dragón portando una lanza y tiene 3 cabezas: una de carnero, un toro y un ogro, figuras todas asociadas comúnmente con lo licencioso. En el Diccionario Infernal escrito por Collin de Plancy, Asmodeo también tiene piernas de gallo, un ave conocida por su vigor sexual, además posee una cola de serpiente y cabalga un león con cuello y alas de dragón, criaturas que están asociadas con el deseo y venganza.

El demonólogo holandés Johann Wier, lo describió como “el banquero de la mesa de bacará en el infierno” y también el que controla todas las casas de apuestas en la Tierra. Para invocarlo, el hechicero debe tener la cabeza descubierta como señal de respeto hacia el demonio, de lo contrario el demonio lo engañará. Si la invocación está bien realizada, Asmodeo entregará un anillo con propiedades mágicas y lo llevará al invocador a un tesoro escondido.

De acuerdo con el texto La llave menor de Salomón, Asmodeo está en el rango 32 de la lista de demonios poderosos, mas todas las observaciones concuerdan con su trabajo de fomentar el deseo carnal. También en ese libro se describe la reunión que Salomón tuvo con el demonio, en el que el poderoso monarca lo interrogó severamente y Asmodeo le dijo que su reino sería dividido. Así mismo se revela que Asmodeo fue vencido por el ángel Rafael y que el demonio detesta al agua y a las aves porque le recuerdan a Dios…

Los estudios de Sebastián Michaelis sobre el texto satánico de 1486, el Malleus Maleficarum, ponen a Asmodeo como el demonio de la lujuria, cuyo poder es más fuerte en el mes de noviembre. Sin embargo otros expertos en demonología dicen que su signo zodiacal pertenece a Acuario y que se presenta durante enero 30 y febrero 8. En el infierno Asmodeo comanda 72 legiones de demonios bajo el servicio del emperador Lucifer.

Teólogos cristianos comparan a Asmodeo con Abadón, y para muchos autores este demonio es el príncipe de la venganza y el protector de los homosexuales masculinos, debido a que dicha naturaleza sexual era vista como una forma de seducción por parte de las fuerzas demoníacas.

Poder infernal

Para corromper al humano incitando a que se lo invoque, Asmodeo entrega anillos que están influenciados por los astros. Los humanos que los portan ganan la habilidad para hacerse invisibles. También da la capacidad de leer los pensamientos de otros y sabe dónde hay tesoros escondidos. Finalmente el demonio puede instruir al hombre en el arte de la geometría, aritmética, astronomía y artes mecánicas.

Exorcizar un cuerpo poseído por Asmodeo no es una tarea fácil, pues el clérigo debe saber su nombre real para que sus palabras tengan efecto.

Demonio sin tiempo

En el escrito The Devil on Two Sticks, su autor Alain-René Lesage presenta a Asmodeo como una persona atractiva con buenos modales y una personalidad encantadora. En el texto el demonio en forma de humano cojea de una pierna herida cuyo origen estaría en su caída del cielo.

En el conocido juego de mesa Calabozos y Dragones, Asmodeo aparece como un malvado y poderoso príncipe de los nueve infiernos. Este demonio ha hecho su aparición en la popular serie de televisión Charmed y en la película Gabriel en el 2007; en ésta última, el actor que interpreta a Asmodeo lo presenta como un narcisista.

Invocación

Señor Satanás, por tu gracia concédeme, yo te ruego, el poder para concebir en mi mente y para ejecutar aquello que yo deseo hacer, el fin que con tu ayuda quiero conseguir, oh Poderoso Satanás, único Dios Verdadero que vive y reina por los siglos de los siglos. Te ruego que inspires a Asmodeo, Señor de la Lujuría, para que se manifieste ante mi presencia y me conceda la respuesta verdadera y fiel del auxilio necesario para el cumplimiento de mi finalidad deseada, siempre y cuando ésta concuerde con el oficio que le es propio. Esto yo lo pido respetuosa y humildemente en tu nombre, Señor Satanás, si puedes tú considerarme merecedor o digno de ello, Padre. NOTA: Antes de recitar la oración usted debe preparar una pequeña mesita (a modo de altar) en la que esté una o más velas negras, uno o más de un incienso de la mejor calidad posible y, sobre todo, una cartulina blanca en que esté el sello del demonio. Previamente a la oración, usted deberá visualizar en su mente el sello del demonio (por eso se recomienda conocerlo de memoria) mientras recita o canta el nombre del demonio en un tono de voz normal o moderadamente alto. La recitación deberá durar por lo menos unos tres minutos; mientras eso sucede, el incienso deberá estar consumiéndose. Todo esto usted lo debe hacer en completa soledad, si es posible de noche y, aún mucho mejor, a las tres de la madrugada y en una noche de luna llena…En términos generales, si el demonio se ha hecho presente se manifestará con una de estas señales: 1) lo verá en el espejo, 2) habrán anomalías en el humo del incienso, 3) el demonio aparecerá directamente (esto es muy difícil que suceda).

Demonios: Letra F

Estos demonios tienen poderes variados y llamativos. Así: Fegot hace parecer reales los monstruos de nuestras pesadillas, Felsmes y otros nos ayudan a convertir una de nuestras uñas en espejo adivinatorio, Feremin nos proporciona un corcel infernal, y Firiel nos da una capa de invisibilidad…

LETRA

F

Fabar: Según el Manuscrito de Munich, es un demonio de adivinación, que puede ayudar al mago a transformar una uña humana en un espejo adivinatorio, y proporcionar la capacidad para percibir todo tipo de secretos y cosas ocultas.

Fabariel: El Ars Theurgia dice que este demonio diurno es un duque infernal, que sirve al príncipe Usiel, comanda treinta demonios ministros, y posee gran habilidad para revelar tesoros ocultos y esconder objetos valiosos mediante hechizos y encantamientos.

Fabath: Dentro del Manuscrito de Munich, este demonio aparece vinculado a las artes de la adivinación, y puede convocarse para obtener información sobre un ladrón, a fin de llevarlo ante la Justicia. Así mismo, aparece en el cuarentavo hechizo del libro referido.

Fabiel: En el Ars Theurgia, Fabiel es un duque infernal que sirve en la Jerarquía del Oeste, solamente de día, dirigiendo cuarenta demonios ministros, y obedeciendo al príncipe Dorochiel.

faccasFaccas: Según el Liber de Angelis, éste es uno de los dos demonios que sirven personalmente al rey infernal Zombar. Es un demonio de odio y discordia, cuya influencia puede hacer que las personas se enfrasquen en aireadas discusiones o incluso en peleas físicas: por ello, forma parte de un hechizo en que se emplea una imagen, se la embruja, y después se la entierra en un lugar por el cual suelen pasar las víctimas o la víctima.

Fagani: En su traducción de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Mathers dice que este demonio sirve exclusivamente a Astaroth, y que su nombre significa “devoradores”.

Faseua: De acuerdo con el Ars Theurgia, este demonio nocturno tiene rango de duque, sirve al rey Asyriel, y tan solo comanda diez demonios…

Faturab: Las distintas versiones de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, dicen que este demonio sirve a Magoth; aunque, en la versión de Mathers, también sirve a Faturab.

Febat: El Manuscrito de Munich dice que Febat puede ser invocado por aquellos que buscan tener poderes de adivinación. Está relacionado con Fabath, otro demonio de adivinación, que al igual que Febat tiene su propio hechizo.

Fegot: Según Las Verdaderas Llaves de Salomón, este demonio es uno de los sirvientes del gobernante demoníaco Sirachi, un agente de Lucifer.

Fegot posee un poder muy llamativo, peculiar y aterrador: puede hacer que los monstruos de nuestras pesadillas, al igual que los seres imaginarios (ogros, seres mitológicos, duendes, etcétera), parezcan reales, al menos temporalmente.

Felsmes: En el Ars Theurgia, este demonio se invoca para un hechizo especial en que el mago emplea una uña de uno de los dedos de sus manos, a fin de transformarla en un espejo adivinatorio.

Femor: El Ars Theurgia lo describe como un demonio necio y cascarrabias, que es uno de los doce duques que sirven al emperador Caspiel, y su importancia es tal que comanda 2260 demonios.

fereminFeremin: El Manuscrito de Munich dice que este demonio aparece sobre un caballo, y esto se debe a que es convocado para que ayude a crear una brida mágica, con la cual se puede convocar a un corcel infernal que llevará suavemente al mago a cualquier lugar deseado que, por su locación, no exceda las capacidades especiales del animal mágico.

Fersebus: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Magoth y a Kore, dos archi-demonios.

Finaxos: En todas las versiones de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, excepto en la de Mathers, el nombre de este demonio aparece como “Tinakos”. En todo caso, es un sirviente de Astaroth y Asmodeo.

Finibet: El Manuscrito de Munich dice que este demonio puede ayudar al mago a transformar, a través de un hechizo, una de sus uñas (de la mano) en espejo adivinatorio, aunque no cualquier espejo adivinatorio, sino uno especializado en dar información sobre ladrones, convirtiéndolo así (al dedo de la uña mágica) en una especie de dedo acusatorio…

Firiel: Según el Manuscrito de Munich, este fantástico demonio es uno de los cuatro seres infernales que se convocan para obtener capas de invisibilidad.

firiel

Sin embargo, tiene que llamárselo un día jueves, en un lugar remoto, en la quinta hora del día y cuando la luna esté en fase de cuarto creciente. Si Firiel llega a darle la capa mágica a quien lo llama, éste no debe atreverse a usarla por más de diez días, o será brutalmente asesinado por quien le dio la capa y por otros demonios, seguidores de aquel.

flaurosFlauros: En la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus, este demonio es un duque que comanda veinte legiones, aparece en la forma de un poderoso leopardo y puede asumir forma humana, aunque cuando lo hace igual sigue pareciendo demonio, debido a su horrible rostro y su fiera mirada. Por otro lado, Flauros es un embustero, un mentiroso, aunque eso no impide que pueda ser obligado a destruir a los enemigos de alguien, atacándolos con fuego; o bien, si se toman las medidas apropiadas, que pueda ser forzado a decir la verdad, cosa que resultará muy provechosa para el invocador porque este demonio puede revelar secretos del pasado, el presente y el futuro, así como cuestiones relativas a la Divinidad, la Creación y La Caída. Según el Descubrimiento de la Brujería de Scot, Flauros puede, aunque sea un demonio, ser invocado para protegernos de la tentación. Entretanto, en la Goetia del Dr. Rudd, Flauros comanda 36 legiones de demonios, y puede ser vencido y dominado por el ángel Mehiel.

Flaxon: En su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Mathers dice que el nombre de este demonio significa “romper y desgarrar”, y que es uno de los demonios que sirven al príncipe Ariton.

Fleuréty: Tanto el Grimorium Verum como el Grand Grimoire, dicen que este demonio es un teniente-general, que tiene ciertas características de lobo y de hada, que puede cumplir de noche casi cualquier misión que sus superiores le encomienden, y hacer caer lluvias torrenciales sobre cualquier lugar. Y es que, su importancia es tan grande que bajo sus órdenes están demonios de la Goetia como Bathin, Purson y Eligos.

Focalor: Según la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus, este demonio tiene poder sobre el viento y los mares, pudiendo hundir enormes barcos de guerra junto con todos sus tripulantes. Así mismo, Focalor puede matar personas directamente, o dejarlas en total estado de indefensión, cosa que suele hacer gustosamente sin que tengan que rogárselo.

focalor

Dentro del Descubrimiento de la Brujería de Scot, se dice que Focalor todavía conserva la esperanza de volver al Cielo un día, que es un gran duque que comanda tres legiones demoníacas, y que al aparecer toma la forma de un hombre con alas de grifón. Por último, la Goetia del Dr. Rudd dice que Focalor puede ser vencido y dominado por el ángel Hahahel.

Foliath: El Manuscrito de Munich dice que este es uno de los demonios invocados en un siniestro hechizo, donde se utiliza un chico joven (adolescente), preferentemente virgen. El ritual tiene raíces en ritos Egipto-helenísticos, plasmados en un papiro del siglo III que se conoce como el Leyden Papyrus. En cuanto al chico, es sobre él que se invocan los demonios, pues servirá como intermediario entre éstos y el mago…

Foras: Según el Descubrimiento de la Brujería de Scot, Foras es un gran presidente, que comanda 29 legiones. Entretanto, la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus dice que este demonio, cuando es invocado, puede dar gran elocuencia y longevidad a aquellos que pactan con él, además de conferirles invisibilidad, enseñarles Lógica, Ética, propiedades mágicas de piedras y plantas, o revelarles la ubicación de tesoros o de cosas perdidas. Su aspecto es el de un hombre poderoso y muy fornido, aunque la Goetia del Dr. Rudd dice que puede ser vencido y dominado por el ángel Lectabal.

Forfason: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin, se dice que este demonio sirve a Ariton.

Formione: Según la versión de Joseph Peterson del Liber Juratus, este demonio es Rey de los Espíritus de Júpiter. Resulta muy extraño que su comportamiento es mucho más el de un ángel que el de un demonio, al igual que su situación: puede proporcionar amor, alegría y otras emociones positivas a quien solicite sus favores, puede ayudarnos a conseguir la buena voluntad de otras personas y, por si no fuera ya insólito lo anterior, es supervisado por los ángeles Satquiel, Rafael, Pahamcocihel y Asassaiel, y sin embargo se le llama “demonio”…

forneusForneus: La Pseudomonarchia Daemonum de Wierus dice que es un gran marqués, que comanda 29 legiones, entre cuyos miembros hay demonios que pertenecieron a la orden de los Ángeles y otros a la orden de los Tronos. Su aspecto es el de un monstruo marino, y puede enseñar diversas lenguas, dar una fabulosa habilidad retórica y conseguirnos el amor de los demás. Según la Goetia del Dr. Rudd, Forneus puede ser vencido y dominado por el ángel Omael.

Fornnouc: Según la edición de Driscoll del Liber Juratus, este demonio es un rey que gobierna el elemento aire en el Este. Es un ser caprichoso y lleno de vitalidad, así como un espíritu sanador que puede curar la debilidad y prevenir el comienzo de ciertos males. Por otro lado, a aquellos que sean ganado su favor, puede servirles como tutor.

Forteson: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Magoth y a Kore, y su nombre deriva de la palabra griega para “agobiado”. Distintamente, en las otras versiones del libro, Forteson solo sirve a Magoth.

Frasmiel: De acuerdo con el Ars Theurgia, Frasmiel es un duque que comanda 650 demonios y sirve al príncipe Uriel. Él, al igual que los demonios que le sirven, es un ser infame, necio, malvado, deshonesto, fraudulento al punto de no ser capaz de cumplir pacto alguno. Cuando se manifiesta, aparece como horrenda serpiente de cabeza humana.

Frastiel: Es un sirviente de Sirachi, y en Las Verdaderas Llaves de Salomón se dice que tiene poder sobre la vida y la muerte, pudiendo matar a cualquier persona y revivir a cualquier muerto cuyo cadáver aún no se haya desintegrado…

Frimoth: Las Verdaderas Llaves de Salomón dice que este demonio sirve a Sirachi, que puede incitar pasión y lujuria y volver libertinas a las mujeres. Según la versión de Peterson del Grimorium Verum, sirve al duque Syrach como cuarto al mando, y puede incitar pasión y lujuria en las mujeres.

Fritath: El Manuscrito de Munich dice que este demonio se invoca en un hechizo adivinatorio, y que debe nombrarse en conjunción con los cuatro puntos cardinales.

furcasFurcas: Este demonio aparece como un hombre cruel, de cabello gris y barba gris y larga, montado sobre un caballo pálido, y portando una afilada lanza. Se lo menciona tanto en la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus como en el Descubrimiento de la Brujería de Scot, y es además el cincuentavo demonio de la Goetia. Su rango es el de caballero, comanda veinte legiones y, pese a su aspecto, es principalmente un demonio maestro, que puede instruir en Filosofía, Lógica, Retórica, Astronomía, Quiromancia y Piromancia. Finalmente, la Goetia del Dr. Rudd dice que puede ser vencido y dominado por el ángel Daniel.

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Furfur: Según la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus, este demonio se aparece como un venado con cola de fuego, tiene el rango de conde, comanda 36 legiones, y es un mentiroso consumado, que siempre engañará al mago a menos que se use magia de nombres divinos, en cuyo caso Furfur aparecerá como humano y responderá la verdad con voz ronca.

furfur

Sus poderes son variados: puede inspirar amor entre un hombre y una mujer, revelar secretos sobre conocimientos ocultistas y asuntos divinos, ocasionar sismos y hacer caer rayos, o producir potentes ráfagas de viento, según la Goetia del Dr. Rudd, donde se afirma que, pese a sus varios poderes, Furfur puede ser doblegado por el ángel Lehahiah.

Fursiel: El Ars Theurgia dice que Fursiel es un duque que comanda cincuenta demonios, sirve a Raysiel, y solamente trabaja de día.

Furtiel: Según el Ars Theurgia, este demonio es un ser arrogante y malvado (tan malvado que lo desprecian los otros demonios de su jerarquía), sirve al duque Buriel, comanda 880 demonios, siente asco por la luz y solo actúa de noche; apareciéndose, cuando lo hace, bajo el aspecto de monstruosa serpiente con cabeza humana.

Futiel: El Ars Theurgia lo describe como un demonio nocturno que tiene rango de duque principal, sirve al príncipe Dorochiel en el Oeste, comanda cuatrocientos demonios, y trabaja solo entre la medianoche y el amanecer.

Fyrus: De acuerdo con el Manuscrito de Munich, Fyrus se vincula a asuntos de justicia y adivinación, y puede ayudar en la averiguación de la identidad de un ladrón.

Demonios: Letra E

Siguiendo con nuestro proyecto del Diccionario de Demonios, les presentamos los demonios cuyos nombres empiezan con E. Seres con poderes tan peculiares como Ebra, que se especializa en expulsar a espíritus o a otros demonios de casas embrujadas, o como Ephippas, que se encargó de colocar la piedra angular del Templo de Salomón con su maestría para manejar el aire y crear corrientes que destruyen o movilizan cosas. 

LETRA

E

Earos: Según el Ars Theurgia, este demonio es un duque que comanda treinta espíritus menores y sirve al rey Maseriel, apareciendo únicamente durante la noche.

Earviel: El Ars Theurgia dice que este duque infernal apenas dirige a treinta demonios, que sirve al rey Maseriel y aparece únicamente durante el día.

EballEbal: Descrito como un “espíritu infernal” en el Manuscrito de Munich, este demonio se invoca como parte de un hechizo de amor, ya que tiene el poder de inocular lujuria y pasión, y puede lograr que cualquier mujer se obsesione con cualquier hombre (no importa qué tan feo sea), no consiguiendo tranquilidad hasta entregarse a los deseos de aquel…

Ebaron: De acuerdo con la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Ebaron es un simple demonio que sirve a Paimon, uno de los cuatro gobernantes de los puntos cardinales.

Ebra: El Ars Theurgia dice que este no es cualquier demonio: se especializa en cazar a otros demonios y a espíritus en general, y es muy eficiente limpiando casas embrujadas y desbaratando poltergeist y pandemoniums.

Ebra

Sin embargo, este duque infernal que sirve al rey Pamersiel, nunca da gratis sus servicios, y es malvado y muy deshonesto, por lo que no conviene fiarse de él o consultarlo para que nos revele secretos, ya que simplemente mentirá, total o parcialmente.

Ebuzoba: En el Liber de Angelis, este demonio tiene el poder de incitar pasión y lujuria, es un subordinado del rey Abdalaa, y se lo invoca para conseguir a cualquier mujer que deseemos poseer.

Edriel: El Ars Theurgia lo describe como un duque al servicio de Emoniel, que comanda 320 demonios, puede ser convocado con su nombre y sello, y se manifiesta tanto de día como de noche, particularmente en áreas boscosas.

Efiel: Este demonio solo se manifiesta durante el día, y el Ars Theurgia dice que es un duque al servicio del rey Dorochiel, entre cuyas tropas dirige apenas a cuarenta demonios.

Efrigis: Dice Mathers, en su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, que el nombre de este demonio significa “el agitador”, y que sirve al rey Amaimon.

Egakireh: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Magoth y a Kore.

Ekalike: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales (Oriens, Paimon, Ariton y Amaimon), y tiene un nombre asociado a una raíz griega que significa “quieto”.

Ekdulon: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales, y su nombre significa “expoliador”.

Ekorok: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve al príncipe infernal Ariton, y su nombre significa “vuestra infertilidad”.

eladebEladeb: De acuerdo con la versión de Mathers del Liber Juratus, este demonio está astrológicamente conectado a Mercurio, es un ministro del rey infernal Habaa, posee amplios conocimientos secretos, puede proveer a las personas de espíritus familiares, y se manifiesta en forma de una llama blanca. Además, puede ser fácilmente derrotado y dominado por Miguel, Mihel y Sarapiel.

Elafon: Según Mathers, el nombre de este demonio deriva de una raíz griega que significa “siervo”; y, en su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelín, es descrito como un sirviente de Amaimon y Ariton.

Elantiel: En Las Verdaderas Llaves de Salomón, este demonio obedece a Sirachi, se conoce también como “Chaunta”, y tiene poder sobre las riquezas, pudiendo empobrecer o enriquecer a cualquier humano.

Elaton: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve a los reyes Amaimon y Ariton. Su nombre aparece como “Yeyatron” en una versión del mismo texto guardada en la librería alemana de Wolfenbuttel; mientras, en la versión de Peter Hammer, el nombre de este demonio es “Yria-tron”.

Elburion: En el Testamento de Salomón, este demonio aparece como un falso dios, asociado a las siete estrellas de las Pleiades, y a un culto en el que se encendían luces en su honor.

Elcar: Según el Ars Theurgia, este demonio es un duque que comanda apenas diez demonios menores, sirve al príncipe Camuel en el Este, y se manifiesta únicamente de día.

Elelogap: De acuerdo con la versión de Peterson del Grimorium Verum, este demonio también se conoce como “Elcogap”, y tiene el inusual poder de influenciar sobre cualquier viaje efectuado por mar.

Elerion: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve al rey Ariton, y su nombre significa “el guasón”.

Eligor: Aparece en la Goetia y, tanto la Pseudomonarchia Daemonum de Johannes Wierus como el Descubrimiento de la Brujería de Scot, dicen que es un gran duque, que comanda sesenta legiones de demonios, que puede ver el futuro, responder lo que sea sobre asuntos de estrategia y otras disciplinas militares, y conseguir el favor y la amistad de nobles y gente importante.

eligor

Puede ser derrotado y sometido por el ángel Haziel y, cuando se manifiesta, toma la forma de un guapo caballero, que porta una lanza, un cetro y una insignia.

Elimi: Este es uno de los demonios que el sacerdote del siglo XVII, Urbain Grandier, mencionó en el pacto que hizo, gracias al cual fueron poseídas y corrompidas las monjas del convento de Loudun, en Francia.

Elitel: Según el Ars Theurgia, este es uno de los quince duques infernales que sirven al príncipe Cabariel durante el día, dirigiendo apenas a cincuenta demonios menores.

Ellet: Este demonio, nombrado en el Ars Theurgia, es uno de los doce duques infernales que sirven al rey Maseriel durante las horas de la noche; pero, pese a su rango, apenas comanda treinta demonios.

Elmis: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales, y su nombre deriva de una raíz copta que significa “volar”.

Elonim: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio está ausente, aunque sí se encuentra en la versión de la librería alemana de Wolfenbuttel, y en la versión de Peter Hammer publicada en Colomia, siendo en ambas un sirviente de Ariton.

Elpinon: Este sirviente de Belcebú, mencionado en la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, es parte de un ritual del Santo Ángel Guardián.

Elzegan:

elzegan

Según la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), el nombre de este demonio, que sirve a los gobernantes de los cuatro puntos cardinales, significa “el que aparta”, siendo esto un indicativo de su función como ser que corrompe moralmente a la gente, que la aparta del camino de lo correcto.

Emogeni: Según el Manuscrito de Munich, la segunda mitad del nombre de este demonio, se relaciona a la raíz griega de “genio”, cosa que aparentemente designa su condición de espíritu guía, quizá en el sentido de ser un descubridor, ya que es un demonio adivinatorio que se invoca para descubrir a un ladrón.

Emoniel: El Ars Theurgia dice que él y sus seguidores habitan en grandes bosques, pero como es un demonio aéreo, solo puede ser visto con un cristal o un espejo adivinatorio. En cuanto a su rango, es un gran príncipe que dirige a 100 príncipes menores y 100 duques menores, además de 20 duques menores y miles de demonios de bajo rango.

Emphastison: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, el nombre de este demonio deriva de la palabra griega para “imagen” o “representación”, cosa que aparentemente sugeriría su conexión con determinadas imágenes y estatuillas usadas en hechizos. Sea como sea, Emphastison es uno de los demonios que sirven a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales.

Emuel: De acuerdo con el Ars Theurgia, Emuel es un duque principal que sirve al príncipe Dorochiel en la segunda mitad del día, dirigiendo a 400 demonios menores.

Enaia: En su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Mathers sugiere que el nombre de este demonio significa “El Gran Afligido”, que es un demonio que sirve a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales, y que puede dar la capacidad de volar, responder preguntas sobre el pasado, el presente o el futuro, u otorgar la capacidad de volar.

Enarkale: El Grimorium Verum (versión de Peterson) dice que es un demonio de invisibilidad y de ilusión, y que se lo invoca como parte de un hechizo.

Enei: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es un sirviente de Asmodeo, y su nombre se pronuncia “Onei”.

Enenuth: En el Testamento de Salomón, este demonio es uno de los pertenecientes a los 36 decanos del zodíaco; además, es un demonio de aflicción, que puede atormentar a las personas con penurias y enfermedades, estando conectado a la vejez y, como consecuencia de ello, teniendo el poder de hacer caer los dientes, de trastocar las emociones, y de entorpecer la memoria y el razonamiento.

enenuth

Pero ahuyentar a Enenuth es sencillo, pues solo basta con pronunciar el siguiente nombre: “Allazool”.

enepsigosEnepsigos: Según el Testamento de Salomón, Enepsigos es una demonio conectada a la luna, que tiene triple forma (virgen, madre y anciana) y tiene el poder de, en cierta forma, hacer caer a la luna, provocando fenómenos como eclipses o aumentos sorprendentes de la marea. Sin embargo, puede ser ahuyentada si se llama al ángel Rathanael.

Eniuri: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Asmodeo, y su nombre varia de una a otra versión: “Jemuri”, en el manuscrito de 1720 de Dresden; “Iemuri”, en el manuscrito de la librería de Wolfenbuttel; y “Ieniuri”, en la versión de Peter Hammer.

Ennoniel: Según el Ars Theurgia, es el primero de los doce duques que sirven al príncipe Emoniel, entre cuyas tropas dirige a 1320 demonios menores. De acuerdo a la forma en que se lo describe, tiene una naturaleza básicamente buena, puede aparecer de día o de noche, y se manifiesta sobre todo en áreas boscosas.

Ephippas: En el Testamento de Salomón, se dice que este demonio tiene el aterrador poder de asumir la forma de un viento salvaje, que puede viajar de un país a otro, matando todo cuanto encuentre en su camino. Según cuenta el legendario libro, el rey Salomón, con su anillo mágico, consiguió obligar a Ephippas para que respondiera preguntas de su elección, y así se enteró de que este demonio podía doblar, congelar, quemar, o enfermar árboles, desolando por completo la superficie de grandes montañas.

ephippas

Pero también Ephippas podía revelar tesoros escondidos y levantar pesadísimos objetos con columnas de aire, cosa que asombró al rey y, como éste era muy inteligente, le mostró una enorme roca que los constructores del templo habían rechazado por ser muy pesada, pero a este demonio se le hizo muy fácil moverla con su columna de aire, y así esa roca devino en la “piedra angular” del Templo de Salomón. Por último, el libro cuenta que Ephippas ayudó a Salomón a capturar a Abezithibod, un hijo de Belcebú, conocido por embrujar las aguas del Mar Rojo.

Eramael: Este demonio, nombrado en Las Verdaderas Llaves de Salomón, es uno de los cuatro principales espíritus que sirven a Satanachi, lugarteniente de Lucifer.

Erekia: Según la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve al rey infernal Amaimon, y su nombre significa “el desgarrador”.

Erenutes: Este demonio aparece en la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers) como uno de los numerosísimos espíritus que sirven a los cuatro gobernantes de los puntos cardinales.

Ergonion: Según la traducción de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es solo uno de los servidores de Belcebú.

Espoel: De acuerdo con el Ars Theurgia, este duque infernal sirve al rey Maseriel durante el día, comandando apenas treinta demonios menores.

Etaliz: Según la traducción de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es un servidor de Astaroth y Asmodeo, y su nombre se vincula con una raíz hebrea que significa “arar”.

Ethan: De acuerdo con la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es uno de los servidores de Asmodeo y Astaroth.

Ethaim: Según la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve a los gobernantes de los cuatro puntos cardinales, y su nombre significa algo semejante a “horno”.

Ethiel: El Ars Theurgia lo presenta como un demonio nocturno que sirve al príncipe Usiel y comanda apenas diez demonios menores, pero tiene asombrosos poderes de ilusionismo, y puede esconder objetos y revelar tesoros ocultos, no solo por causas naturales sino por hechizos de magia.

Etimiel: Según el Ars Theurgia, este demonio diurno tiene el rango de duque, comanda cincuenta ministros, puede ser invocado con su sello, y sirve al demonio Cabariel.

Euronymous: Según el demonólogo Charles Berbiguier, este demonio es el Príncipe de La Muerte, un rango nada deleznable. Entre los honores alcanzados, Charles dice que Euronymous ha ganado la Gran Cruz de la Orden de la Mosca de Belcebú. Posteriormente, en la historia de la Demonología, este demonio pasó al Diccionario Infernal de Collin de Plancy, aunque sus orígenes se remontan a “Eurynomos”, un demonio de la mitología griega, que habitaba el inframundo y se encargaba de consumir la carne de los cadáveres, siendo representado como sentado, mostrando los dientes, teniendo un color entre azul y negro (como las moscas que ponen sus larvas en los cadáveres), y una piel de buitre ante sus pies…

euronymous

Por último, dentro de la Biblia Satánica de LaVey, “Euronymous” aparece como uno de los 78 “nombres infernales” que el sacerdote recita en la misa negra junto con la invocación a Satán.

Exteron: Dentro de la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es un servidor de Astaroth y Asmodeo, y su nombre significa “extranjero” o “distante”.

Ezequiel: De igual nombre que el profeta del Antiguo Testamento, este demonio, mencionado en el Libro de Enoch, fue anteriormente uno de los Ángeles Vigilantes a los cuales se les confió conocimientos secretos; pero, como bien es sabido, los Ángeles Vigilantes se convirtieron en ángeles caídos tras fornicar con las “hijas de los hombres” y, una vez que fueron exiliados a la Tierra, transmitieron sus conocimientos a la Humanidad. Así, en el caso de Ezequiel, él sabía todo sobre las nubes, y enseñó a los humanos cómo interpretar augurios y otros mensajes cifrados en determinadas condiciones y patrones de las nubes.

Demonios: Letra D

Continuando con nuestro proyecto del Diccionario de Demonios, les presentamos ahora los demonios cuyos nombres empiezan con D. Estos no son tantos como los anteriores, pero algunos son impresionantes, como el emperador Demoriel con sus millones de demonios servidores, Dominus Penarum con su don para conseguirnos a cualquier mujer, o Darial y su don de inducir odio.

LETRA

D

Daberinos: Este demonio está conectado con el onceavo par de horas planetarias del día; según elArs Theurgia, solo en este periodo del día se manifiesta. Por otro lado, Daberinos tiene el rango de duque, domina 1140 demonios y sirve bajo las órdenes del emperador Demoriel en las tropas del Norte.

Dabuel: De acuerdo con la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Dabuel es un demonio que puede conferir el poder de la invisibilidad, ya que sirve a Almiras, Maestro de la Invisibilidad; no obstante, su jefe inmediato es Cheros, quien sirve a Almiras como ministro. Además de en el texto referido, Dabuel también es mencionado en la traducción de Mathers de la Clavícula Salomonis.

Dagiel: El Ars Theurgia dice que este demonio tiene rango de duque, que comanda cien demonios ministros, sirve al rey Symiel en las tropas del Norte, y se manifiesta únicamente de día.

Daglas: Llamado también “Daglos” o “Daglus”, dentro de la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, aparece como sirviendo a Magoth y a Kore; aunque, según otras versiones de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, solo sirve a Magoth.

Dagon: Dentro de la jerarquía infernal de Berbiguier, Dagon es el Gran Bodeguero de la Casa Real del Infierno… Como vemos, no es un rango que inspire mucho respeto a pesar de su pomposidad nominal, pero es el único rango que Dagon tiene, pues éste se repite en el Diccionario Infernal de Plancy y en el Libro de Magia Negra y Pactos de A. E. White, que son los otros dos libros que lo mencionan. En cuanto a su aspecto, Dagon es retratado como un ser con la parte superior de hombre y la inferior de pez, una especie de sireno, aspecto este que parece no guardar conexión con su origen de deidad cananea vinculada a la fertilidad y los granos.

Daguler: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Daguler es simplemente uno de los numerosos servidores de Astaroth y Asmodeo.

Dalep: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve al rey infernal Amaimon, y su nombre, de origen hebreo, significa algo así como “putrefacción líquida”.

Dalété: De acuerdo a la traducción de Mathers delGrimorio de Armadel, este demonio siempre concede visiones reveladoras a quien lo busca con constancia; y, entre esas visiones, puede desvelar los secretos místicos de la formación de Adán.

Damariell: El Ars Theurgia dice que Damariell es un caballero infernal, que comanda 2000 demonios y sirve al príncipe Pirichiel, moviéndose de un sitio a otro con sus tropas, sin lugar fijo…

Danel: Dentro del Libro de Enoch, Danael fue uno de los “jefes de los diez” (comandantes de grupos de diez, pues los Grigori se dividieron en grupos de diez), que siguieron a Shemyaza y Azazel en su fuga del Edén. Entretanto, el Ars Theurgia lo menciona como un duque principal que sirve al príncipe Dorochiel y comanda cuatrocientos demonios.

Daniel: El Ars Theurgia dice que este demonio es un ministro de Camuel, que comanda a diez ministros menores y sirve durante las horas del día, aunque puede ser invocado de noche.

Dantalion: La Goetia lo describe como un poderoso duque con 36 legiones de demonios a sus órdenes. También, Dantalion aparece como un demonio que puede leer mentes y declarar los más íntimos secretos de cualquiera, como un gran ilusionista capaz de crear una imagen ilusoria perfecta de cualquier persona, y como un ser que puede inducir amor y enseñar todo tipo de arte o ciencia.

Como símbolo de sus poderes, Dantalion se manifiesta como un ser con cuerpo de hombre, un libro en la mano derecha, y varias caras, de hombres y mujeres.

Darascon: De acuerdo a la traducción de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Darascon puede ser invocado en nombre de sus superiores, y es uno de los muchos “demonios anfitriones” que sirven a los cuatro príncipes de los puntos cardinales: Oriens, Paimon, Ariton y Amaimon.

Darborl: El Ars Theurgia lo describe como un duque principal que dirige a cuarenta ministros, sirve al príncipe Dorochiel en el Este, y se manifiesta únicamente entre el atardecer y la medianoche.

Darek: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Darek es uno de los demonios que sirven a Astaroth. En las otras versiones del texto referido, el demonio aparece como “Barak” o “Ba-rook”, cosa que sugiere que su nombre se originó del hebreo “Baruch”, significando algo así como “bendito”.

Darial: El Liber de Angelis dice que Darial es un demonio de odio, y uno de los dos grandes servidores del rey infernal Zombar. También, el texto afirma que Darial aparece en un hechizo para sembrar discordia, y que si el mago lo invoca a él y a su hermano (el otro gran servidor de Zombar) mientras porta una imagen, esa imagen se llenará de un poder creador de discordia, siendo tan peligrosa que, si se la entierra bajo cualquier camino que pase junto al hogar que se decide hechizar, todos en aquel hogar empezarán a odiarse y a “caer unos encima de otros como perros salvajes”…

Dariel: El Liber de Angelis lo menciona como un ángel caído que se invoca junto a Ball y da poder sobre otros demonios, siempre y cuando haya sido efectuado un hechizo que implica sangre de un gallo negro, sangre de una paloma totalmente blanca, y una figurilla de cera.

Darokin: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Astaroth y Asmodeo, y su nombre, de origen caldeo, significa “senderos” o “caminos”.

Debam: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Debam (cuyo nombre significa “fuerza”) sirve a Magoth y Kore; mientras, en las otras versiones, únicamente sirve a Magoth.

Decarabia: El aspecto de este demonio es muy llamativo: la Goetia dice que tiene forma de estrella; la Pseudomonarchia Daemonum y el Descubrimiento de la Brujería de Scot, dicen que la estrella representa su forma, que es solo un símbolo; mientras, la Goetia del Dr. Rudd dice que Decarabia se manifiesta como una estrella adentro de un pentagrama que, en su texto, incluye una estrella. No obstante, en todos los libros referidos se dice que finalmente toma forma humana.

En cuanto a sus poderes, se dice que puede controlar todo tipo de aves, y que sabe mucho de hierbas y piedras preciosas. Finalmente, en cuanto a su rango y poder, en el Descubrimiento de la Brujería de Scot no se dice su rango aunque se afirma que comanda treinta legiones, en laPseudomonarchia Daemonum se dice que es rey y conde a la vez, y en la Goetia del Dr. Rudd que es un marqués, aunque puede ser doblegado por el ángel Roehel.

Decariel: El Ars Theurgia lo describe como un imponente duque, que comanda miles de demonios, sirve en las tropas norteñas del rey Baruchas, y se manifiesta únicamente en la quinceava porción del día (dividiendo al día en quince partes iguales).

Deccal: En su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Mathers dice que el nombre de este demonio significa algo así como “El Primer Miedoso”, es decir que es un demonio muy cobarde, demasiado cobarde, por lo que no tiene ningún rango importante en las tropas (dentro de las cuales sirve) de los Cuatro Príncipes Cardinales: Oriens, Paimon, Ariton y Amaimon.

Deilas: Según el Ars Theurgia, este demonio nocturno sirve en la corte del rey Malgaras, donde dirige apenas veinte demonios.

Demediel: El Ars Theurgia lo describe como un caballero infernal que sirve en las tropas de Pirichiel, príncipe aéreo; allí, Demediel comanda dos mil ministros demonios.

Demor: El Manuscrito de Munich dice que es un demonio de ilusión, que se lo puede convocar eficientemente en lugares ocultos y remotos, y que se pueden ganar sus favores ofreciéndole leche y miel. Si el mago llega a granjearse el favor de Demor, podrá hacer que este demonio cree inmensos castillos holográficos donde sea que lo requiera, aunque estos castillos duran poco tiempo.

Demoriel: En el Ars Theurgia se dice que es el Emperador del Norte, y su poder es inmenso, tan grande que es mejor citar al Ars Theurgia para que se entienda; a saber: ‹‹tiene 400 duques mayores y 600 duques menores, cuenta con 700000800000000000 sirvientes que lo atienden bajo su comando››.

A diferencia de muchos demonios, Demoriel puede ser invocado en cualquier hora del día o de la noche, pero solo se manifestará si se lo llama en lugares apartados y ocultos a posibles intrusos; sin embargo, cuando se manifieste, se requerirá un cristal o un espejo adivinatorio para verlo, ya que es invisible al ojo humano en tanto que es un demonio aéreo.

Derisor: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin y en la traducción de Mathers de la Clavícula Salomonis, este demonio puede ser invocado en hechizos concebidos para hacer que ciertas cosas se vuelvan invisibles y ciertos asuntos se oscurezcan a la percepción ajena. Lo anterior se debe a que Derisor es un demonio embaucador, especializado en la magia de burlas y engaños.

Destatur: Este demonio aparece en la Magia Sagrada del Mago Abramelin y en la traducción de Mathers de la Clavícula Salomonis. En dichos textos, se dice que es un prevaricador que se especializa en hechizos que confunden los sentidos, y que puede ayudar al mago en hechizos de invisibilidad e ilusionismo.

Dimirag: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Belcebú, y su nombre es tal y como se ve aquí, mientras que, en otras versiones del texto referido, su nombre es “Garinirag”, siendo mágico en tanto que es un palíndromo (una palabra que se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda).

Dimurgos: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio es un servidor de Astaroth y Asmodeo. Curiosamente, su nombre es casi igual a “Demiurgo”, siendo que, en el Gnosticismo, el Demiurgo fue una especie de Dios-Malo que creó el mundo de la materia, donde impera la muerte, la destrucción, la necesidad, el sufrimiento y el pecado…

Diopos: Según Mathers, dentro de su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Asmodeo y Magoth, y su nombre, de origen griego, significa algo así como “supervisor”.

Dioron: Dentro de la Magia Sagrada del Mago Abramelin (versión de Mathers), este demonio sirve a Astaroth y Asmodeo, y su nombre, de origen griego, significa “retraso” o “demora”.

Diralisin: Según Mathers, dentro de su versión de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Belcebú, y su nombre significa “aspereza de roca”.

Discobermath: El Manuscrito de Munich dice que este es uno de los demonios que andan errantes entre los cuatro puntos cardinales, y que se lo invoca dentro de un hechizo concebido para obtener información acerca de un robo.

Dison: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve al príncipe Paimon, y su nombre significa “dividido”.

Diviel: El Ars Theurgia dice que Diviel es un duque principal, que comanda 400 ministros, sirve en el Oeste bajo el dominio del príncipe Dorochiel, y aparece entre el amanecer y el atardecer.

Dobiel: Según el Ars Theurgia, este demonio tiene el rango de duque, comanda cien ministros y sirve al príncipe Camuel.

Dodiel: De acuerdo al Ars Theurgia, este demonio es un duque principal, comanda treinta ministros, sirve al rey Malgaras y es diurno.

Dominus Penarum: Conocido también como el Señor de Las Tormentas, aparece en el Liber de Angelis como parte de un hechizo de amor. Aquí, uno podría pensar que es extraño invocar a un ser de ese nombre para algo como el amor, pero el hechizo pretende quebrar la voluntad de la mujer que uno quiera poseer (sentimental y carnalmente). No importa qué tan pura sea esa mujer o qué tanto desprecie a quien la desea: Dominus Penarum le infundirá una pasión intensa, de tal naturaleza que resistirla será un auténtico tormento, y así, la mujer requerida sufrirá intensamente mientras combata su pasión, hasta que finalmente se canse y ceda… Pero, ¿por qué tiene tal poder este demonio? En gran parte porque, asociado a su servicio al rey Marastac, está su conexión con la energía de Jovian, que representa poder y control.

Dorak: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Dorak sirve a Belcebú, y su nombre, de origen hebreo, significa “caminar hacia adelante”.

Doriel: El Ars Theurgia dice que es un duque que comanda 1140 demonios, sirve a Demoriel en el Norte, y se manifiesta en el quinto par (son doce pares) de horas planetarias.

Dorochiel: Según el Ars Theurgia, es el segundo al mando en la jerarquía de Amenadiel, Emperador del Oeste. Así, Dorochiel es un poderoso príncipe al que sirven ochenta duques principales, cuarenta de día y cuarenta de noche. También aparece como “Dorothiel” en la Steganographia de Johannes Trithemius y, para invocarlo, se requiere su nombre y sello.

Drabos: El Ars Theurgia dice que este demonio, que sirve al príncipe Uriel con 650 demonios, tiene una naturaleza malvada y es muy rebelde y falso (mentiroso, deshonesto, incumplidor, etcétera…). Correspondiéndose a su esencia interior, su aspecto es el de una monstruosa serpiente con cabeza de mujer joven…

Dragon: Según el Ars Theurgia, este demonio tiene una naturaleza necia, malvada y deshonesta, sirve como un duque que comanda 650 demonios entre las tropas del príncipe Uriel, y su forma es la de una serpiente enorme con cabeza humana.

Dramas: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, es un demonio que sirve a Astaroth y Asmodeo, y su nombre, de origen griego, se vincula a “drama”.

Dramiel: El Ars Theurgia dice que es uno de los doce duques de Emoniel, que comanda 1320 ministros, se manifiesta tanto de día como de noche, y adora los lugares boscosos.

Draplos: De acuerdo con el Ars Theurgia, es uno de los diez duques del príncipe Uriel, entre cuyas tropas sirve comandando 650 demonios menores. Cuando se manifiesta, toma el aspecto de una serpiente con cabeza de mujer virgen. Por último, nunca hay que hacer pactos con él, porque jamás cumple.

Drasiel: El Ars Theurgia dice que este demonio comanda 390 demonios menores, que sirve en la corte del príncipe Menadiel, aparece solo en el tercer par de horas planetarias, y tiene como demonio compañero a Amasiel, quien le sigue en todas las cosas.

Drisoph: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Drisoph es un demonio que sirve al rey Amaimon, y cuyo nombre se relaciona con la expresión hebrea que significa “trémulos atacantes”, y con la raíz griega que significa “libertad”.

Drohas: Es un ministro del demonio Zobha, “gran presidente de los reinos subterráneos”. En la edición de Driscoll del Liber Juratus, Drohas conoce dónde se esconden los tesoros enterrados de la Tierra, puede otorgar plata y oro en gran abundancia, conceder honores y dignidades, derrumbar edificios y otras construcciones con terremotos y, según la traducción de Peterson delLiber Juratus, puede revelar conocimientos ocultos y sirve en la corte de Habaa, “rey de los espíritus del planeta Mercurio”.

Drsmiel: En la Espada de Moisés, Drsmiel es un ángel caído que gobierna los hechizos de infidelidad y ocasiona conflictos en los matrimonios. Por eso es muy útil convocarlo cuando se quiere separar esposos, pero también cuando se quiere hacer sufrir físicamente, ya que preside sobre dolores agudos, inflamaciones, hinchazones y edemas.

Drubiel:

El Ars Theurgia dice que este demonio siente asco por la luz y todo lo que ésta representa, que solo aparece en la oscuridad de la noche, que tiene la apariencia de una monstruosa serpiente con cabeza humana, sirve al duque Bursiel, y comanda 880 demonios, casi igual de despreciables que él, a quien suelen odiar por ser extremadamente malvado.

Drusiel: Este demonio aparece en el Ars Theurgia, donde se dan dos versiones del mismo: 1) Es un demonio nocturno que odia la luz, es odiado y temido por su naturaleza revoltosa y malvada, sirve al duque Bursiel, comanda 880 demonios y se manifiesta como serpiente con cabeza de mujer hermosa y voz ronca de hombre. 2) Es un demonio que puede aparecer tanto de día como de noche, tiene rango de duque, sirve al príncipe Macariel, comanda 400 demonios y se manifiesta como un dragón de varias cabezas, aunque puede asumir cualquier forma.

Dubarus: El Ars Theurgia dice que es un duque principal (o duque mayor, que es lo mismo), que comanda 50 demonios, sirve al rey Raysiel en el Norte, es diurno y aéreo, por lo que solo puede percibirse con un espejo adivinatorio o un cristal.

Dubiel: Según el Ars Theurgia, es un duque que comanda 50 demonios, sirve al príncipe Cabariel, y es nocturno y malévolo.

Dubilon: El Ars Theurgia dice que es uno de los doce duques de Demoriel (Emperador del Norte), y que aparece solo en el octavo par de horas planetarias

Duild: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelín, Duild es un demonio que sirve a Magoth y a Kore, y su nombre se pronuncia “Duellid”.

Dusiriel: Según el Ars Theurgia, Dusiriel es uno de los doce duques del príncipe Hydriel, comanda 1320 ministros, y se anda moviendo de un punto a otro del compás. También, Dusiriel adora los pantanos y otros sitios húmedos similares, asume la forma de una serpiente con cabeza de mujer hermosa, y es esencialmente bueno, cortés y civilizado.

Dydones: El Manuscrito de Munich dice que este demonio tiene mucho poder en asuntos de ocultamiento y adivinación, y que aparece en un hechizo de justicia concebido para obtener información acerca de un robo.

Dyrus: Según el Manuscrito de Munich, este demonio está vinculado a las artes del ocultamiento y la adivinación, y su nombre figura en un hechizo concebido para revelar la identidad de un ladrón.

Demonios: Letra C

Aquí les presentamos una amplia lista de demonios cuyos nombres comienzan con C: algunos invisibles al ojo humano, otros con forma de serpientes con cabeza de mujer, unos con agradable aspecto de persona, otros luminosos, etcétera. Demonios con poderes que van desde revelar tesoros, hasta hacer que el día se vuelva noche, o a la inversa…

LETRA

C

Cabariel: Es un poderoso príncipe que gobierna entre el oeste y el norte, comandando cincuenta duques principales durante el día, y otros cincuenta durante la noche. Cabariel es el cuarto al mando dentro de las líneas de Amenadiel, Emperador del Oeste.

cabariel

Se dice que prefiere aparecer en lugares remotos y solitarios, como arboledas ocultas o islas boscosas; así mismo, posee una naturaleza aérea, por lo que no es visible al ojo humano, a menos que se emplee un cristal o espejo adivinatorio, tal y como sugiere el Ars Theurgia, que es donde más presencia tiene, aunque también Esteganografía de Johannes Trithemius lo menciona.

Cabarim: Él es un duque en la jerarquía infernal del demonio Demoriel. Según el Ars Theurgia, Demoriel es el Emperador del Norte, por lo que Cabarim está asociado a ese punto cardinal, en el cual se desempeña comandando 1140 demonios, aunque solo es activo durante las dos segundas horas planetarias del día.

Cabiel: Él es uno de los demonios que sirve al rey infernal Malgaras, durante las horas del día, ostentando el rango de duque principal y comandando treinta demonios que le sirven, dentro del oeste del infierno. Todo esto según el Ars Theurgia.

Cabron: Según el Ars Theurgia, Cabron sirve al príncipe infernal Dorochiel, tiene el rango de duque principal, y comanda 400 demonios menores, estando activo solo entre el amanecer y el atardecer,  dentro de la Jerarquía del Oeste (esto es, los ejércitos infernales de ese punto cardinal).

Cadriel: El Ars Theurgia dice que Cadriel comanda 400 demonios, que es un duque principal en los ejércitos de Dorochiel (príncipe infernal del Norte), y que es nocturno y solo trabaja desde la medianoche hasta el amanecer.

caimCaim: Se le menciona en la Pseudomonarchia Daemonum y en la Goetia del Dr. Rudd, y es uno de los 72 demonios de la Goetia, donde se dice que perteneció a la Orden de los Ángeles antes de caer. Según el Descubrimiento de la Brujería de Scot, tiene el rango de presidente y comanda treinta legiones demoníacas. La forma en que se manifiesta es primeramente la de un tordo (un tipo de ave), aunque posteriormente puede aparecer como un hombre con una espada afilada. Se dice que solo dará respuestas a través de cenizas ardientes; y que, entre sus poderes, está el de otorgar a las personas la capacidad de entender lenguajes no-humanos, mas no únicamente los lenguajes de animales y plantas, sino de ríos, océanos, y cualesquiera entes de la Naturaleza. También Caim es excelente respondiendo cosas sobre el futuro; y, aunque parezca inverosímil, Collin de Plancy y Martin Luther King afirmaron haberlo visto, por lo que al parecer es un demonio real…

Calach: Según la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Calach es un demonio que sirve a Ariton, y su nombre, en opinión de Mathers, se relaciona con una raíz griega y significa “lechoso”.

Calim: En el Ars Theurgia, Calim es un duque que comanda cien demonios, es nocturno pero aparece también de día, y sirve entre las tropas del Este, bajo órdenes del príncipe infernal Camuel.

Calvamia: De acuerdo al Ars Theurgia, es un poderoso duque infernal que comanda 84 demonios, sirve a Armadiel (Rey del Noreste), y se manifiesta durante la cuarta parte del día, dividiéndolo en quince secciones iguales.

Camal: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin, él es un demonio que sirve a Astaroth, y cuyo nombre, según Mathers, significa “Desear a Dios”.

Camarion: La versión de Mathers (hay varias versiones manuscritas del texto, con ligeras variaciones de contenido) de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, afirma que Camarion es un servidor de Belcebú.

Camax: En la versión de Driscoll del Liber Juratus, Carnax es un ministro del rey demonio Jamaz, quien, al igual que él, está hecho de fuego. Enérgico, rápido y fuerte, con temperamento caliente y actitud presurosa, así es Carmax, un demonio capaz de causar directamente la muerte, pero también de prevenir el deterioro e incluso de revertirlo.

camax

Por otra parte, el Liber Juratus agrega que Carmax tiene familiares con aspecto de soldados, y que puede conseguir un ejército de mil demonios en cualquier parte que esté.

camboresCambores: Según la edición de Peterson del Liber Juratus, Cambores está vinculado al planeta Venus, por lo que puede incitar al amor y la lujuria. Su aspecto es el de un ser más blanco que la nieve, y es también uno de los cuatro demonios en la Corte de Sarabocres.

Cambriet: Este demonio, nombrado en el Ars Theurgia, solo se manifiesta en la octava parte del día (dividiendo el día en quince partes), tiene el rango de duque, comanda 2200 demonios, y sirve al rey demonio Icosiel. Extrañamente, Cambriet siente una atracción por las casas, y suele manifestarse en ellas…

Camel: Según el Ars Theurgia, Camel comanda 1140 demonios, sirve a Demoriel (Emperador del Norte), y se manifiesta en la séptima parte del día (dividiendo al día en 12 partes).

Camiel: En el Ars Theurgia se le nombra bastantes veces, y sus atribuciones van cambiando según qué versión de su nombre se trate. Así, tenemos que Camiel: 1) Es un demonio en la corte del príncipe Hydriel, se manifiesta en la forma de una serpiente con cabeza de hermosa mujer, aparece en sitios como pantanos y comanda 1320 demonios. 2) Sirve a Amenadiel (Gran Emperador del Oeste), tiene el rango de duque y comanda 3880 demonios. 3) Sirve en la corte del duque Bursiel, y es un ser de enorme malevolencia, que teme a la luz del día, se manifiesta solo de noche, y es despreciado, junto con sus acólitos, por todo el resto de demonios, ya que su perversidad es excesiva. 4) Es un demonio que sirve a Hydriel, se manifiesta como una terrible serpiente de cabeza humana, y comanda 880 demonios. 5) Es uno de los duques que sirven a Malgaras, aparece solo durante el día, y comanda treinta demonios.

Camodiel: Según el Ars Theurgia, es un duque bajo las órdenes del príncipe Emoniel, tiene una naturaleza básicamente bondadosa, le gustan las zonas boscosas, y siempre aparece acompañado de algunos de los 1320 demonios que le sirven.

Camonix: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Camonix es un demonio que sirve de forma exclusiva al gran Astaroth.

Camory: Según el Ars Theurgia, Camory es uno de los doce duques que atienden personalmente a Caspiel, Emperador del Sur. Camory comanda 2260 demonios, es un espíritu aéreo que solo puede ser visto con cristales o espejos adivinatorios, y tiene un comportamiento terco y grosero.

Camoy: El Manuscrito de Munich afirma que Camoy es malévolo y hasta participa de un ritual de maldición, en el que él y sus secuaces atacan los sentidos de la víctima.

Camuel: Pese a que a veces aparece como si fuera un ángel, en el Ars Theurgia es el tercer demonio más importante en los ejércitos de Carnesiel (Emperador del Este). En dicho texto, Camuel gobierna el Sureste, con diez duques infernales bajo sus órdenes. Pero el Ars Theurgia no es el único texto que lo presenta como demonio, también el Tratado de Magia Angélica del Dr. Rudd lo muestra así, y le da un título superior: Gran Rey del Este.

Camyel: Este demonio, nombrado en el Ars Theurgia, sirve al príncipe infernal Camuel, tiene el rango de duque, manda a cien ministros infernales, y se manifiesta únicamente durante la noche, teniendo el aspecto de una hermosa mujer que habla cortésmente.

caniboresCanibores: Este demonio aparece en la versión de Driscoll del Liber Juratus. Allí se le describe como un ser que adora la lujuria, la pasión y los placeres fugaces, pero también como el presidente de la orden que sirve al rey demonio Sarabocres. Canibores no puede ser invocado, pero se pueden alcanzar sus favores contactando con cualquiera de sus tres ministros: Tracatat, Nassar y Nassa. En cuanto a su aspecto, es maleable y brillante como una estrella, y sus poderes son incitar la lujuria y la pasión entre hombres y mujeres, y causar goce ilimitado en cualquier persona de sexo opuesto al del favorecido.

Canilel: Este demonio sirve al rey infernal Barmiel. Según el Ars Theurgia, tiene el rango de duque y comanda veinte demonios, operando solo en horas de la noche.

Capriel: El Ars Theurgia afirma que Capriel pertenece a las tropas de Carnesiel (Emperador del Este), que tiene el rango de duque, y que puede ser convocado en nombre de su emperador.

Caraham: En todas las distintas versiones de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Caraham sirve al príncipe Paimon. En cuanto a su nombre, hay mucha polémica: en la versión de Mathers es “Came”; en la versión de 1720 de Dresden, es “Carah”; y en la versión de la librería de Wolfenbuttel, es “Larach”.

Carasch: Aparece en la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, donde sirve a Asmodeo y Astaroth, y su nombre significa “El Voraz”.

Carasiba: Según el Ars Theurgia, Carasiba aparece durante la doceava sección del día (dividiéndolo en quince partes), y es un poderoso duque que comanda 84 demonios y sirve al rey demonio Armadiel.

Carba: El Ars Theurgia dice que es un duque principal que comanda cuarenta demonios, sirve al príncipe Dorochiel, y solamente se manifiesta en las horas del día anteriores al mediodía.

Cardiel: El Ars Theurgia lo describe como un caballero infernal que comanda 2000 demonios y sirve a Pirichiel.

Carga: Es un duque principal que comanda cuarenta demonios y sirve en la corte del rey Asyriel. Según el Ars Theurgia, se asocia al Sur y se manifiesta solo de día.

Cariel: El Ars Theurgia dice que Cariel es un duque al que obedecen diez ministros infernales, que sirve al príncipe Camuel, y aparece de día y de noche, pero es mucho mejor invocarlo de noche.

Carifas: Según el Ars Theurgia, es un duque que comanda 3880 demonios y sirve en los ejércitos del Emperador Amenadiel.

Carmehal: Es uno de los cinco grandes sirvientes del rey infernal Iammax, gobernador de los belicosos demonios de Marte. Según la versión de Peterson del Liber Juratus, además de lo anterior, Carmehal incita asesinatos, guerras, y otro tipo de derramamientos de sangre.

carmehal

Su aspecto es seco y magro, con la piel del color de ascuas ardientes. Pero se lo puede vencer con cuatro ángeles: Samahel, Satihel, Ylurahihel y Amabiel.

Carmox: El Liber Juratus dice que, al igual que Carmehal, Carmox es un demonio vinculado a Marte, que sirve al rey Iammax, y tiene el poder de incitar asesinatos, guerras y otro tipo de violencias.

Carnesiel: Según el Ars Theurgia, Carnesiel es el Emperador del Este, a quien sirven mil duques principales, 100 duques menores, muchos ministros infernales, y miles de demonios. Uno puede invocar a Carnesiel de día o de noche con su sello; y, en nombre de él, se puede invocar a cualquier demonio del Este.

Carnical: Según la traducción de Driscoll del Liber Juratus, Carnical es un demonio que sirve a Jamaz, rey infernal del fuego. Siendo Carnical también un demonio del mismo elemento, su cuerpo está hecho de fuego, y tiene los mismos poderes que Carmax: causar muerte con una sola palabra, prevenir y revertir el deterioro, y levantar un ejército a dondequiera que esté, un ejército de 2000 demonios, que supuestamente surgen de los cementerios.

Carnor: El Ars Theurgia dice que Carnor es uno de los doce duques que sirven a Caspiel (Emperador del Sur), y que comanda 2260 demonios.

Caromos: Según la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Caromos es un servidor del príncipe Ariton, y su nombre, de raíz griega, significa “Júbilo”.

Caron: Este demonio es gobernado por el rey infernal Malgaras, al cual sirve durante la noche en condición de duque principal, comandando treinta demonios. Lo anterior según el Ars Theurgia; porque, en la Magia Sagrada del Mago Abramelin, es en cambio un sirviente de Ariton.

Carpiel: Según el Ars Theurgia, Carpiel es uno de los diez duques que sirven de día al rey infernal Barmiel. Personalmente, Carpiel manda a veinte ministros infernales.

Carsiel: En el Ars Theurgia, Carsiel es uno de los duques que sirve a Dorochiel durante las horas del día, comandando a cuarenta ministros infernales.

Cartael: Dentro del Ars Theurgia, Cartael es un duque que comanda miles de demonios dentro de los ejércitos norteños del rey Baruchas, aunque solo se manifiesta durante la catorceava parte del día (dividiéndolo en quince partes).

Casael: El Ars Theurgia afirma que este demonio sirve como duque principal en los ejércitos del príncipe Dorochiel, comandando a cuatrocientos demonios, y desempeñándose entre el mediodía y el anochecer.

Casbriel: Según el Ars Theurgia, comanda 880 demonios, sirve al gran duque Buriel, es tan revoltoso y malévolo que lo desprecian los demás demonios, y aborrece la luz al punto de que jamás se manifiesta de día.

Casiet: Es un duque principal que comanda treinta ministros infernales y sirve en la corte del rey Malgaras. Según el Ars Theurgia, solo se manifiesta de día.

Cason: El Manuscrito de Munich dice que es un gran duque infernal que comanda 45 legiones de demonios.

cason

Por eso, cuando se lo invoca su aspecto es el de un senescal (un funcionario de palacio, segundo después del rey en la Francia de los siglos XI y XII), y puede concederle al mago las dignidades que quiera, así como conseguir favores de amigos y enemigos, y discurrir secretos del pasado, el presente y el porvenir.

Caspiel: El Ars Theurgia dice que Caspiel es el Emperador del Sur, y tiene a sus servicios 200 duques principales, 400 duques menores y miles de demonios de menor rango. La naturaleza de Caspiel es la de un demonio aéreo, por lo que no puede ser visto a menos que se emplee un cristal o espejo adivinatorio. A Caspiel también se le menciona en la Esteganografía de Johannes Trithemius; y, el Tratado de Magia Angélica del Dr. Rudd, también afirma que él es el principal demonio del Sur.

Castumi: La Clavícula Salomonis dice que es un demonio de invisibilidad que sirve a Almiras, el Maestro de la Invisibilidad. Así, tanto en este texto como en la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Castumi aparece mencionado en hechizos de invisibilidad…

Caudes: En la versión de Peterson del Liber Juratus, Caudes sirve a Batthan, está astrológicamente conectado al sol, y tiene el poder de hacer rico a cualquiera, así como de conferirle favores de amigos y buena salud. Por otro lado, este demonio puede ser dominado por los ángeles Rafael, Cashael, Dardyhel y Hanrathaphael.

Cavayr: El Ars Theurgia dice que es un duque, que comanda miles de demonios menores, sirve al rey Baruchas en el Norte, y aparece solo en la cuarta parte del día (dividiendo éste en quince partes).

Cayros: Según el Ars Theurgia, Cayros es uno de los duques principales que sirven al príncipe Dorochiel, comandando cuatrocientos ministros infernales durante las horas en que sirve, esto es, entre el anochecer y el amanecer.

cazulCazul: En el Ars Theurgia, Cazul es un demonio de naturaleza malvada y embustera, que dirige cincuenta demonios y sirve a Cabariel, príncipe que gobierna el punto Oeste a Norte. También Cazul es un demonio nocturno, y solo de noche puede invocárselo.

Chabri: Según el Ars Theurgia, Chabri es uno de los duques principales en la corte del príncipe Uriel (el demonio, no el arcángel), a quien sirve comandando 650 demonios. Se dice que Chabri es un demonio de naturaleza rebelde, testaruda, embustera, y que al manifestarse toma forma de monstruosa serpiente con cabeza humana.

Chamor: El Ars Theurgia dice que Chamor comanda 390 demonios y es uno de los seis duques principales en la corte del príncipe Menadiel. Por último, Chamor se manifiesta solo en la quinta parte planetaria del día.

chamorielChamoriel: Según el Ars Theurgia, Chamoriel comanda 1320 demonios, es uno de los doce duques que siguen al príncipe Hydriel, y tiene una naturaleza aérea, por lo que es invisible si no se tiene un espejo adivinatorio, donde se verá que su aspecto es de serpiente con cabeza humana, aunque eso no debe asustar al mago, ya que Chamoriel es cortés y diplomático. En cuanto a sus lugares, tiene preferencia por sitios húmedos, como humedales o pantanos.

Chamos: Según la jerarquía demoníaca de Charles Berbiguier, Chamos sirve en la Casa Real del Infierno; también, Berbiguier dice que Chamos es el Alto Señor Chambelán y el Caballero del Vuelo. Cosas semejantes afirma A. E. Waite en su Gran Grimorio y su Libro de Pactos y Magia Negra. En cuanto al origen de Chamos, se cree que derivó de Chemosh, un dios moabita de la Biblia al que los judíos llamaban “el destructor”, “el represor”, y “la abominación de Moab”: así, debido al desprecio que le tenían, lo demonizaron y pasó a nuestros días convertido en el demonio Chamos.

Chanael: Según el Ars Theurgia, es un demonio diurno que tiene el rango de duque principal, comanda un número desconocido de demonios, y sirve al rey Raysiel en los ejércitos del Norte.

Chansi: El Ars Theurgia dice que es un demonio diurno, que comanda veinte demonios ministros, y que es uno de los treinta duques al servicio del rey Barmiel.

Charas: De acuerdo al Ars Theurgia, este demonio tiene el rango de presidente principal, comanda treinta demonios principales y veinte demonios ministros, es diurno, y sirve al príncipe Aseliel.

Chariel: En el Ars Theurgia es descrito como un duque, que comanda 1320 demonios y sirve al demonio Hydriel. También, Chariel adora los pantanos, los humedales y otros sitios húmedos, y adopta la forma de una enorme serpiente con cabeza humana, aunque es de naturaleza buena y cortés.

Chariet: El Ars Theurgia dice que es un demonio terco y grosero, que comanda 2260 demonios, es uno de los doce duques principales de Caspiel (Emperador del Sur), y puede ser invocado y controlado en nombre de aquel.

Charnos: Según el Ars Theurgia, Charnos sirve al príncipe infernal Aseliel durante las horas de la noche, ostentando el rango de presidente principal, gracias al cual comanda treinta demonios principales y veinte ministros.

Charoblel: Este demonio es conocido por manifestarse en una hermosa forma humana, aunque su belleza no debe engañar, pues comanda 2400 demonios, ya que es uno de los diez grandes duques del príncipe Bidiel. Todo esto según el Ars Theurgia.

Charoel: El Ars Theurgia da dos versiones de este demonio: 1) es un duque infernal en la jerarquía del príncipe Macariel, donde comanda cuatrocientos ministros; 2) es uno de los doce duques principales que sirven al príncipe Soleviel, comandando 1840 ministros.

charoel

Ahora, y en ambos casos, se puede considerar que tiene la forma de un dragón con varias cabezas, y que puede aparecer a cualquier hora del día o de la noche.

Charsiel: Según el Ars Theurgia, Charsiel comanda 390 demonios, tiene como jefe al príncipe Menadiel, es siempre acompañado por el demonio Curasin, y aparece solo en la novena hora del día.

Chasor: Es un demonio diurno que comanda treinta demonios, aparece solo de día, y sirve a Maseriel como uno de sus doce duques. Todo esto según el Ars Theurgia.

Chatas: Según el Liber de Angelis, Chatas sirve a Barchan, y suele ser convocado como parte de un hechizo para fabricar el Anillo del Sol, un poderoso talismán astrológico que requiere la sangre de un ave blanca y puede emplearse para atar las lenguas de los enemigos o convocar a un enorme caballo negro.

Chaudas: En la versión de Peterson del Liber Juratus, Chaudas es un ministro de Batthan (rey de los espíritus del sol), que tiene asignada la región del Este y posee la habilidad de hacer rica, poderosa, saludable y amada a la gente, manifestándose con un aspecto grande y con color de sol. Para controlarlo, se sugiere invocar a Rafael, Cashael, Dardyhel y Hanrathaphael, ángeles todos con poder sobre él.

Chemosh: En el Libro Primero de Reyes, dentro del Antiguo Testamento, se dice que Salomón edificó un santuario a Chemosh en el Monte de los Olivos. Chemosh inicialmente era una deidad de los moabitas, y los judíos lo llamaban “el destructor” y  “el sujuzgador”. Posiblemente era un dios de la guerra, al cual Mesha, héroe de los moabitas, atribuía las victorias sobre los israelitas.

Cheros: En la traducción de Mathers de la Clavicula Salomonis, Cheros es un ministro de Almiras, el Maestro de la Invisibilidad. Por ello, junto a Almiras, se le invoca en hechizos para adquirir invisibilidad.

Chomiell: Este demonio es mencionado en el Tratado de Magia Angélica del Dr. Rudd y, según el Ars Theurgia, solo se manifiesta en el doceavo par de horas planetarias, sirve a Demoriel (Emperador del Norte) como duque, y comanda 1140 demonios.

Chremoas: En el Ars Theurgia, es uno de los diez grandes duques que sirven al príncipe Bidiel, controlando 2400 demonios. Cuando se manifiesta, adquiere una hermosa forma humana.

Chrubas: Según el Ars Theurgia, tiene el rango de duque, comanda apenas cien demonios, y sirve al rey Symiel.

Chuba: Tiene el rango de duque, comanda miles (número no determinado) de demonios, sirve al rey infernal Baruchas, y solo puede ser visto a través de un espejo adivinatorio o un cristal, apareciendo únicamente en la doceava parte del día (dividiéndolo en quince partes). Todo esto según el Ars Theurgia.

Churibal: El Ars Theurgia dice que tiene el rango de duque, que comanda 1140 demonios, sirve a Demoriel (Emperador del Norte), y aparece solo en el décimo par de horas planetarias (esto es, del día dividido en doce partes).

Chuschi: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Chuschi sirve a los cuatro príncipes de los puntos cardinales: Oriens, Paimon, Ariton, y Amaimon. Su nombre significa “silencioso”, y se lo invoca como parte de un ritual del Santo Ángel Guardían.

Cimeries: Según la Pseudomonarchia Daemonum de Wierus, Cimeries se asocia a ciertas zonas de África, tiene el rango de marqués, gobierna veinte legiones de demonios, y puede enseñar Gramática, Lógica y Retórica, teniendo también el poder de revelar cosas ocultas.

cimeries

Mientras, en el Descubrimiento de la Brujería de Scot, se dice que transforma a los hombres en soldados. Por último, es uno de los 72 demonios de la Goetia y el Dr. Rudd dice que este demonio puede ser dominado por el ángel Marakel.

Cirecas: Según el Ars Theurgia en su versión de Henson, Cirecas es un demonio nocturno asociado con la Corte del Sur, que sirve al rey Gediel y tiene el rango de duque, pero comanda apenas veinte demonios menores…

Citgara: Es un sirviente del demonio Camuel, tiene el rango de duque, es diurno aunque puede ser convocado de noche, y comanda cien demonios. Todo esto según el Ars Theurgia.

Claniel: En el Ars Theurgia, Claniel es uno de los doce duques principales que sirven al príncipe Macariel, comandando cuatrocientos demonios. Cuando Claniel aparece, puede tomar diversas formas, y puede manifestarse en cualquier hora del día o de la noche.

Claunech: En la versión de Peterson del Grimorium Verum, Claunech ocupa el primer rango entre los lugartenientes del Duque Syrach. Se dice que Claunech es amado por Lucifer, y que tiene grandes poderes, la mayoría vinculados a la salud, aunque también puede revelar tesoros ocultos y hacer rico a quien desee.

Cleraca: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, se dice que este demonio sirve a los reyes Amaimon y Ariton, y que su nombre significa “el dependiente”.

Clisthert: En el Grimorium Verum de Peterson, Clisthert es el octavo demonio más importante de los que sirven al Duque Syrach.

clisterth

Curiosamente, cuando Clisthert está bajo el mando de algún mago, tiene un poder asombroso: hacer que el día se vuelva noche, o que la noche se vuelva día…

Clyssan: En el Ars Theurgia, Clyssan es uno de los cincuenta duques que sirven de día (otros cincuenta sirven de noche) al príncipe Cabariel. Los demonios que Clyssan comanda son apenas cincuenta, y se dice que tiene una naturaleza buena y obediente.

Cobel: En la traducción de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio es llamado “Cobel” o “Sobel”. Sin embargo, Georg Dehn dice que Mathers está equivocado, y en otras traducciones del libro, el nombre del demonio es “Lobel”. Sea cual fuere su nombre, lo cierto es que sirve al demonio Magoth.

Cobusiel: Según el Ars Theurgia, este demonio sirve en la corte del príncipe Soleviel, tiene el rango de duque, comanda 840 demonios, y saltando un año, es reemplazado por un año por otro duque; en otras palabras, de cada dos años, Cobusiel solo trabaja uno…

Codriel: El Ars Theurgia dice que es uno de los doce duques del demonio Amenadiel, a quien sirve comandando 3880 demonios.

Coelen: Según la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Coelen sirve a los príncipes de los cuatro puntos cardinales, fue originalmente un ángel, es convocado como parte de un ritual del Santo Ángel Guardián; y su nombre, al parecer de Mathers, significa “de los cielos”.

Coliel: El Ars Theurgia dice que este demonio sirve al rey Gediel, que es diurno, comanda veinte demonios, y tiene el rango de duque.

Colvam: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Colvam sirve a Magoth y Kore, y su nombre significa “lástima”.

Corcaron: Según la traducción de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, este demonio sirve a Asmodeo y Astaroth.

Corilon: En la versión de Mathers de la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Corilon sirve al príncipe Belcebú.

Cormes: Según el Manuscrito de Munich, este demonio aparece en algunos hechizos, ya que tiene el poder de revelar la identidad de ladrones y de desvelar cosas escondidas.

Corocon: En la Magia Sagrada del Mago Abramelin, Corocon sirve a Magoth y al demonio Kore.

Cruchan: Según el Ars Theurgia, este demonio es un gran duque que comanda 2400 demonios, sirve al príncipe Bidiel y, cuando aparece, toma la forma de un hermoso humano.

Cruhiet: De acuerdo al Ars Theurgia, Cruhiet es un duque que comanda 1320 demonios, sirve al príncipe Emomiel y, tanto él como sus acólitos, pueden aparecer de día y de noche y sienten predilección por lugares boscosos.

Cubi: Es uno de los duques principales que sirven al demonio Malgaras. El Ars Theurgia dice que comanda treinta espíritus y que solo se manifiesta durante la noche.

Cubiel: Según el Ars Theurgia, este demonio sirve al príncipe infernal Aseliel, se manifiesta solo de día, tiene el rango de presidente principal, y comanda treinta demonios principales y veinte ministros. Cuando se manifiesta, asume una forma hermosa.

Cugiel: En el Ars Theurgia, Cugiel es un duque principal que sirve al príncipe Cabariel, sirve a su señor durante las horas de la noche, y su naturaleza es malvada y soberbia, por lo que nunca cumple pactos con los magos ni obedece a nadie que no sea uno de sus superiores demonios.

Culmar: Según el Ars Theurgia, este demonio nocturno tiene una naturaleza obstinada y malvada, ostenta el rango de duque principal, comanda cuarenta demonios, sirve al rey demonio Raysiel, se aparece solo de noche, y puede ser convocado y dirigido si se usa su nombre y sigilo.

Cumariel: El Ars Theurgia dice que Cumariel es un duque que comanda 2200 demonios, sirve a Icosiel, y tiene una predilección por manifestarse en las viviendas de las personas…

cumariel

En cuanto a su horario, Cumariel se manifiesta en la doceava parte del día (dividiéndolo en quince partes).

Cuphal: El Ars Theurgia dice que es un duque al servicio del príncipe Cabariel.

Cupriel: Según el Ars Theurgia, este demonio solo aparece en la noche porque odia profundamente el día. Cupriel sirve al gran duque Buriel, es un espíritu aéreo y nómada, tiene una naturaleza vil y malvada, y comanda 880 demonios. Cuando se aparece ante los mortales, adquiere la forma de una serpiente con cabeza de hermosa mujer, y voz ronca y varonil.

Curiel: El Ars Theurgia dice que Curiel es un demonio nocturno que sirve al príncipe Aseliel y tiene el rango de presidente principal, por lo que comanda treinta demonios principales y veinte menores. Pero también el texto presenta otra versión en la que, si bien igualmente es un demonio nocturno, ostenta el rango de duque principal y sirve al rey Symiel, comandando a cuarenta demonios menores.

Cursas: Según el Ars Theurgia, este demonio nocturno es un duque principal que comanda cuarenta demonios y sirve al príncipe Dorochiel. Ahora, y pese a ser nocturno, solo se manifiesta en la primera parte de la noche, dejando de aparecer después de la medianoche.

Curson: En el Descubrimiento de la Brujería de Scot, Curson es solo un alias para Purson, mientras que en el Tratado de Magia Angélica del Dr. Rudd se le llama “Corson” y, según el Manuscrito de Munich, es un rey demonio que comanda 22 legiones. En este último libro, Curson tiene características sorprendentes. Normalmente aparece precedido por sonidos de trompetas, como un hombre con cara de león, que monta un caballo, tiene una corona y agarra una serpiente en una mano; sin embargo, cuando el mago logra tenerlo a su servicio, puede adoptar la forma de un hombre (sin cara de león) o de un espíritu del aire (esto es, se hace invisible). En cuanto a sus poderes, Curson puede revelar tesoros ocultos, esconder tesoros, frustras búsquedas de tesoros, y responder preguntas sobre el pasado, el presente o el futuro, o incluso sobre asuntos divinos, como la creación del universo o la naturaleza de Dios…

Curtnas: Según el Ars Theurgia, este demonio tiene el aspecto de una monstruosa serpiente con cabeza de mujer. Dentro del texto referido, se dice que es posible comandarlo con su nombre y sigilo, aunque en realidad no servirá casi nada, porque Curtnas es malvado y deshonesto, tan deshonesto que jamás cumple lo que ofrece; de modo que, todo pacto con el mago, está destinado al fracaso. Por otro lado, Curtnas sirve en las huestes del príncipe Uriel, donde tiene el rango de duque y manda a 650 demonios.

Cusiel: El Ars Theurgia lo describe como un duque que comanda veinte demonios, actúa solo de día, y sirve en la corte del rey sureño Asyriel.

Cusriet: Dice el Ars Theurgia que Cusriet es un demonio nocturno, que tiene el rango de duque, comanda cuarenta demonios, y sirve en las huestes sureñas del rey Asyriel.

Cusyne: Según el Ars Theurgia, Cusyne es un demonio nocturno que se manifiesta solo desde el atardecer hasta la medianoche, que tiene el rango de duque principal, comanda cuarenta demonios, y sirve en las tropas del príncipe Dorochiel.

Cutroy: Es un demonio de espíritu feudal, señorial, además de un maestro de la ilusión. Así, el Manuscrito de Munich dice que Cutroy puede ayudarle al mago a conjurar un castillo entero, grande y fortificado, pero falso… Eso sí, debe ser en un lugar remoto, lejos de la mirada profana; y, antes de que Cutroy conjure la colosal quimera, el mago debe ofrecerle leche y miel: con esto no garantizará el favor del demonio, pero lo volverá mucho más probable, mientras que será casi imposible sin esto.

cynassaCynassa: Es un ministro del demonio Sarabocres. Según la versión de Driscoll del Liber Juratus, Cynassa tiene un cuerpo de estatura moderada, de color plateado, que es brillante como estrella y está hecho de una sustancia maleable. Por la forma en que se le describe, podemos conjeturar que tiene apariencia antropomorfa, de modo que cabe imaginarlo como una especie de Terminator (en su variante sin facciones, cuando es totalmente plateado) pero más brillante, como cubierto de luz. Ahora bien, Sarabocres tiene el poder de incitar el amor y la lujuria entre los mortales, así como también posee el don de incrementar el placer de los sentidos, la voluptuosidad y la pasión; y, encima, puede proveer de costosos perfumes y finos tejidos. Ya en la versión de Peterson del Liber Juratus, Cynassa también es un ministro de Sarabocres, y además está asociado a la lujuria y el amor, ya que se vincula a Venus. No obstante, en esta última versión se dice que, sobre él, tienen poder los ángeles Hanahel, Raquyel y Salguyel.

Mammón, el demonio de la avaricia

Mammón es el demonio de la avaricia, de la codicia y el materialismo. Él, que según el jesuita Peter Binsfeld es uno de los “Siete Príncipes del Infierno”, es el demonio ante el cual se arrodillan todos aquellos esclavos del dinero que habitan en el mundo consumista de la actualidad. Así, más que ningún otro demonio, Mammón reina hoy.

Mammón el avaro

Mammón es el arquetipo de la avaricia, la codicia y el materialismo, es el demonio que sonríe ante los abusos del capitalismo salvaje, el incremento de la brecha entre ricos y pobres y la servidumbre del alma humana a la sed desmedida por adquirir dinero, ya sea para hundirse en las aguas del hedonismo desmesurado o para rendir culto al vacío trabajando para fantasmas como el estatus o el poder económico. Mencionado por Jesucristo en el Sermón de la Montaña, Mammón es un demonio que no comparte su espacio con los deseos que Dios inspira en el hombre pues, como dijo El Maestro, “no podéis servir a Dios y a Mammón”

Origen del nombre

Mammón era el dios de las riquezas en el panteón de los fenicios y, ligada a esa posición del dios, estaba la palabra fenicia “mommon”, la cual se traducía como “beneficio” o “utilidad”. Luego, por contacto cultural, pasó a ser una palabra aramea que significaba “riqueza”, a su vez que en hebreo “matmon” significaba “tesoro” y “Mammón” era un nombre que se usaba comúnmente para simbolizar a la riqueza y a la avaricia.

La figura del demonio avaro fue registrada por primera vez durante el Sermón de la Montaña, sermón en el que Jesucristo la usó después de haber advertido sobre la superioridad de acumular tesoros en el cielo en lugar de amontonar dinero y bienes mundanos que la muerte se llevará con ella; así pues, Jesús dejó en claro que nadie podía servir a Dios y a su sed de riquezas (a la que aludió con el nombre “Mammón”); siendo que, en tiempos de Jesús, era común entre los hebreos el simbolizar a las riquezas y al deseo de dinero a través de la figura de Mammón.

Por lo anterior, en el contexto bíblico Mammón viene a ser la personificación de la avaricia y el materialismo, encontrándose en Lucas 16:13 y Mateo 6:24, o también en ciertas traducciones dentro de Lucas 16:9 y Lucas 16:11. Resaltamos lo de las traducciones ya que en unas versiones se ha puesto “Mammón” mientras que en otras se ha hablado de “abundancia deshonesta” o expresiones similares, o de “el dinero” y “las riquezas” en lugar de “Mammón”; aunque, y esto es muy importante, en las versiones griega y hebrea sí se habló de “Mammón”, por lo que resulta claro que Cristo sí personificó a la avaricia en Mammón tal y como se ve en este pasaje de cierta traducción española: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan, sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a Mammón.» (Mateo 6, 19-21, 24).

El demonio Mammón

La creencia en Mammón se profundiza durante la Edad Media, época en la que esta entidad recibe el título de “Príncipe de los Tentadores” y se convierte en el demonio de la avaricia, riqueza e injusticia. Es mencionado en repetidas instancias en los textos del obispo y erudito parisense Peter Lombard (1100 a1160), quien lo describe como el demonio de las riquezas. Mientras, los mitos y leyendas colocan a Mammón como el Embajador del Infierno que observa el mundo desde una cueva con riquezas inimaginables.

En el texto La Divina Comedia, su autor Dante Alighieri  describe a Mammón durante su visita al inframundo como un demonio lobo, debido a que en la Edad Media los lobos eran asociados con la avaricia. Tal vez Santo Tomás de Aquino lo describió mejor en su metáfora como uno de los pecados capitales: la codicia. “Mammón sale del infierno ayudado por un lobo, para venir al mundo y corromper el corazón del hombre con la codicia”, nos dice Aquino.

Mammón fue categorizado como uno de los tres príncipes del Infierno, únicos subordinados del mismo Lucifer. Esta clasificación fue hecha por la monja visionaria  Santa Francesca de Roma (1384-1440),  quien por su dedicación a Dios podía ver la maldad en las personas y también tenía visiones sobre los peligros que acechaban al hombre. Es en estas visiones que ella vio al infierno y su corte de nobles: el primero de ellos es Asmodeus, quien es el precursor del pecado carnal; le sigue Mammón, el demonio de la decepción y de la avaricia que gobierna el mundo por medio del dinero; luego está Belcebú, quien domina a través de los idolatras.

Otra perspectiva distinta es la del jesuita Peter Binsfeld, quien en 1589 publica su De confessionibus maleficorum et sagarum, libro en que introduce la idea de siete príncipes del infierno que se asocian con los siete pecados capitales. Allí Mammón es uno de esos príncipes y representa a la avaricia.

En el famoso Diccionario Infernal (publicado en 1863) de Collin Plancy, Mammon no es tan importante ya que es solo un demonio que pertenece al Cuerpo Diplomático y ocupa la función de embajador en Inglaterra.

Conclusiones

Todo lo anterior nos permite ver con claridad que Mammón es principalmente un demonio de carácter simbólico, una personificación de ciertas tendencias negativas del ser humano. La creencia en Mammón como un demonio real, al haber surgido en una época de superstición, ignorancia y fanatismo como era la Edad Media, puede inducirnos a creer que no es sino una ficción.

Sello e invocación

mammon-e

Señor Satanás, por tu gracia concédeme, yo te ruego, el poder para concebir en mi mente y para ejecutar aquello que yo deseo hacer, el fin que con tu ayuda quiero conseguir, oh Poderoso Satanás, único Dios Verdadero que vive y reina por los siglos de los siglos. Te ruego que inspires a Mammón, Príncipe de la Avaricia, para que se manifieste ante mi presencia y me conceda la respuesta verdadera y fiel del auxilio necesario para el cumplimiento de mi finalidad deseada, siempre y cuando ésta concuerde con el oficio que le es propio. Esto yo lo pido respetuosa y humildemente en tu nombre, Señor Satanás, si puedes tú considerarme merecedor o digno de ello, Padre.

NOTA: Antes de recitar la oración usted debe preparar una pequeña mesita (a modo de altar) en la que esté una o más velas negras, uno o más de un incienso de la mejor calidad posible y, sobre todo, una cartulina blanca en que esté el sello del demonio. Previamente a la oración, usted deberá visualizar en su mente el sello del demonio (por eso se recomienda conocerlo de memoria) mientras recita o canta el nombre del demonio en un tono de voz normal o moderadamente alto. La recitación deberá durar por lo menos unos tres minutos; mientras eso sucede, el incienso deberá estar consumiéndose. Todo esto usted lo debe hacer en completa soledad, si es posible de noche y, aún mucho mejor, a las tres de la madrugada y en una noche de luna llena…En términos generales, si el demonio se ha hecho presente se manifestará con una de estas señales: 1) lo verá en el espejo, 2) habrán anomalías en el humo del incienso, 3) el demonio aparecerá directamente (esto es muy difícil que suceda).

Ahrimán, el demonio del mazdeísmo

Ahrimán es la personificación del mal en el mazdeísmo. Al igual que Ahura Mazda (personificación del bien), él nació de Zurván, el Ser Absoluto; sin embargo, desde el principio se mostró envidioso, hostil, mentiroso y perverso, atacando la obra de su hermano Ahura Mazda, y corrompiendo al ser humano…

El rostro del mal

Ahrimán es el Principio del Mal en la religión persa, y se opone a Ormuz o Ahura-Mazda, quien es el Principio del Bien y guarda con él una conflictiva cósmica que, si bien en principio adquiere el carácter de un dualismo maniqueo, posteriormente se resuelve en una suerte de monoteísmo, dado que el conflicto se resuelve a favor de Ormuz, quien adquiere un poder absoluto después del juicio final.

Según Zoroastro —profeta fundador del mazdeísmo o zoroastranismo, perteneciente más al mito y la leyenda que a la historia —, Ahrimán nació de las tinieblas y, en su propósito por convertirse en creador y dueño del poder cósmico, formó seis archidemonios opuestos a los seis arcángeles. Estos archidemonios personificaban a la Anarquía, la Apostasía, la Presunción, la Destrucción, el Aniquilamiento y la Furia, en tanto que los seis arcángeles de Ormuz representaban la Sabiduría Divina, la Rectitud, la Dominación, la Devoción, la Totalidad y la Salvación. Pero en las filas de Ahrimán también existían otros seres maléficos de menor poder: los devas, que trataban de alejar al ser humano de la verdadera adoración, y que eran Paromaiti (Arrogancia), Mitrox (Falsa Palabra), Zaurvan (Decrepitud), Akatasa (Entremetimiento), y Vereno (la Lujuria); y además los Drujs, Yatus y Nasus, que eran las brujas, los hechiceros y los monstruos, respectivamente.

Ahora bien, naturalmente Ahrimán asume el papel de tentador y embaucador en relación a la Humanidad, intentando hacer que el hombre siga su senda para que su alma se pierda y, al igual que él, se suma en la oscuridad. Así, la tradición mazdeísta dice que al morir pasan tres días antes de que el alma se separe del cuerpo, tras lo cual ésta debe cruzar el Chinvat (puente del más allá). Al final de ese recorrido el alma será juzgada: si los méritos pesan más, la Daena (un ángel femenino) le acompañará al paraíso, siendo esta Daena una personificación de sus buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones; si los deméritos pesan más, el alma será acompañada al infierno por una prostituta vieja y horrible (que simboliza su vida pecadora), cuyos rasgos predominantes son el frío, el mal olor y la oscuridad; entretanto, si méritos y deméritos pesan igual, el alma irá al Hamestagán, que es un lugar equivalente al Purgatorio.

Revelaciones siniestras

En los antiguos manuscritos persas, Ahrimán es conocido como “Angra Mainyu”, nombre que significa “Espíritu Destructivo”.

Es el profeta Zoroastro quien, por primera vez, refiere su origen en los términos antes expuestos. Pero la existencia de Zoroastro es históricamente discutible, y la opinión predominante es que éste es meramente una figura mitológica y legendaria. Sea como sea, Zoroastro ocupa, en el discurso religioso, la función de antagonista humano de Ahrimán, ya que a través de sus prédicas religiosas urge al pueblo a rechazar a Ahrimán y a sus pecados, los cuales muchas veces no se presentan como males reales sino como bienes aparentes, engañando así a quien no sepa ver con claridad.

Como puede verse, la doctrina de Zoroastro está libre de determinismos a la manera de Calvino (fundador del calvanismo, una corriente cristiana protestante), para quien unos hombres nacían predestinados a la condenación y otros a la salvación, dado que en su visión había una orientación innata al bien o al mal en cada cual. Es pues gracias a esta libertad humana mal empleada que Ahrimán habrá de incrementar sus poderes a lo largo del tiempo

La confrontación cósmica entre el bien y el mal

El mito tradicional ampliamente conocido sobre Ahrimán y Ormuz, afirma en esencia lo siguiente:

Al principio, en el vacío originario, yacía Zurván, personificación del tiempo eterno, Ser Trascendente y Supremo, más allá del bien, del mal, y de todos los flujos dialécticos de la realidad que posteriormente devino a partir de su acto creador.

Zurván estaba sólo en medio del vacío, así que deseó con todas sus fuerzas un hijo, y ese deseo hizo que se quede preñado (esto es simbólico, sabemos que el Ser Absoluto no puede preñarse realmente…), pero luego se arrepintió, aunque entonces era demasiado tarde, y ese arrepentimiento únicamente causó que la criatura se dividiera en dos seres…

Previamente al alumbramiento, Zurván le prometió al primogénito que gobernaría la Creación. Él pensaba en Ahura Mazda (el hermano bueno) cuando expresaba tal promesa, pero Ahura Mazda se lo dijo a Ahrimán (el hermano malo) y éste, para salir primero como si fuera el primogénito, mintió diciendo: “Soy Ahura Mazda, tu hijo”. Sin embargo Zurván no le creyó: “Mi hijo es luz y aroma, pero tú eres oscuridad y hedor”, dijo y después empezó a llorar.

Posteriormente a ese drama, el sabio Ahura Mazda (Ormuz) creó el sol, la luna y las estrellas, y otorgó el ser a la Buena Mente, que opera dentro del hombre y de la Creación en general. Pero Ahrimán, lleno de envidia, creó a sus huestes demoníacas y lanzó un ataque para destruir las obras de su hermano, mas éste le venció y, rechazando su oscuridad le dijo:

“Ni nuestros pensamientos, ni nuestras enseñanzas, ni nuestros planes, ni nuestras creencias, ni nuestras palabras, ni nuestras almas, están de acuerdo.”

Tras su victoria, Ahura Mazda creó al Hombre Primordial, Gaymorat, quien también fue el primer sacerdote del fuego (símbolo de la divinidad). Luego, bajo la autoridad de los Amshapands, puso a los Izeds, que eran príncipes y capitanes que ayudaban al hombre a triunfar y a morir bien.

Todo estuvo en armonía por un tiempo, hasta que Ahrimán volvió a atacar, atravesando el cielo bajo el aspecto de fuego abrasador, y desatando el hambre, la enfermedad, el dolor, el deseo y la muerte. En ese contexto, Zurván fijó un límite al tiempo, dejando atrapado a Ahrimán dentro de la Creación. Ahrimán intentó escapar pero no pudo, y entonces decidió que permanecería haciendo el mal hasta el fin de los tiempos: “Mi victoria será perfecta. He ensuciado el mundo con inmundicia y oscuridad, y lo he hecho mi fortaleza. He secado la tierra, para que mueran las plantas, y he envenenado a Gaymorat, para que muera”, le dijo a Ahura Mazda con saña.

En cuanto al límite del tiempo fijado por Zurván, éste es inmanente a la división en cuatro edades del Cosmos y su historia espiritual: En la primera edad, Ahura Mazda gobierna pacíficamente; en la segunda edad, Ahrimán ataca y la lucha por el control comienza; en la tercera edad, una vez creado el hombre, Ahrimán invade la Creación junto con sus huestes demoníacas; en la cuarta edad, después de que Ahrimán ha sido arrojado a los abismos por la espada reluciente de Mitra, éste se dedica a intentar encaminar al hombre hacia el mal; finalmente, todo culmina con una gran catástrofe cósmica en la que se borrarán los cimientos del mal, resucitarán Meskia y Meskianes, repoblarán la tierra, y habrá una época de paz hasta el día del juicio final, en el que todos los poderes se fundirán en Ormuz, el reino de Ahrimán desaparecerá en absoluto, y la luz resplandecerá eternamente.

Ahrimán en diversas fuentes

Ahrimán es un demonio cuya concepción va variando a través de las distintas fuentes en las cuales aparece. Así, mientras que en Los Gathas figura Ahura Mazda como el creador de la luz y la oscuridad, en Los Siete Capítulos aparece únicamente como el creador de “la luz, la tierra y todas las cosas buenas”, dejando a Ahrimán el papel de creador de la oscuridad y el mal.

Otros matices interesantes los vemos en el terreno del folclore y sus mitos no oficiales. Por ejemplo, cierta historia algo cómica aparece únicamente en el texto sirio Actos de Adurhormizd y Anahid. Dicha historia cuenta que, cuando el agua (creada por Ormuz) venía hacia Ahrimán, éste le reclamó a Ormuz diciendo: “Tus animales no deberán beber de mi agua”. Y entonces Ormuz, perplejo (en parte porque Ahrimán se creía dueño del agua que iba hacia él), le responde enojado a Ahrimán: “Saca esa agua de mi tierra”. Entonces el sapo, creado por Ahrimán, se bebe toda el agua, y Ormuz se aflige viendo que las criaturas de Ahrimán buscan su ayuda. Pero todo se soluciona cuando la mosca entra en la nariz del sapo, y le hace vomitar toda el agua, quedando nuevamente a salvo las criaturas perjudicadas por la ausencia del agua. Este mito con apariencia de fábula, es tomado por los expertos como una ilustración de la corrección de la estupidez de Ahrimán.

Al igual que los casos anteriores, las fuentes presentan otros matices que, si el lector desea conocer a fondo, puede consultar en la Enciclopedia Iraní.

Ahrimán desde la Antroposofía de Steiner

El austríaco Rudolf  Steiner (1861 – 1925) fue un filósofo, erudito de la Literatura, pedagógo, artista, autor teatral, pensador social y destacada figura en el campo del esoterismo, teniendo además supuestas dotes de clarividente.

Steiner es principalmente conocido por fundar la Antroposofía, entendida vagamente como “la totalidad de su obra”, ya que en sentido estricto es un movimiento filosófico-esotérico. Según la Antroposofía, existe una dimensión espiritual de la realidad, objetivamente cognoscible a través de ciertas facultades de percepción espiritual que todo individuo puede llegar a desarrollar. Estas facultades son la imaginación, la inspiración y la intuición; sin embargo, Steiner señala que las impresiones sobre el mundo espiritual, obtenidas a través de dichas facultades, deben ser presentadas de una manera clara, sistemática, acorde al método de las ciencias naturales. En virtud de eso, llama a su Antroposofía una “ciencia espiritual”, aunque este carácter científico, según se ve en lo que dicen sus críticos y en lo que el propio lector puede inferir si analiza bien el método antroposófico, es más una máscara posibilitada por la erudición y la estructuración del discurso de Steiner, discurso que, para sus más acérrimos objetores, puede ser tachado de “delirante”. En todo caso nadie niega que Steiner fue y sigue siendo una figura intelectual prominente, y es en base a eso que lo que él dijo sobre Ahrimán merece ser puesto aquí.

Ahrimán y Lucifer: las dos caras del mal

ahriman10Para Steiner, al igual que para Aristóteles, el bien está en un punto medio. Así, en la dinámica del mal intervienen dos fuerzas espirituales: una, personificada en Lucifer; la otra, personificada en Ahrimán. Lucifer representa el orgullo, el fanatismo, el falso misticismo, la impetuosidad, la tendencia a huir de la realidad, la mentira espiritual, el apasionamiento irracional, etc. Ahrimán representa el materialismo, el racionalismo anti-espiritual que niega lo trascendente, el pragmatismo o utilitarismo que vuelve al hombre esclavo del tedio y la rutina, etc. Simbólicamente Lucifer es calor, mientras que Ahrimán es frío. En sí mismas, las tendencias luciferinas y ahrimánicas no son completamente malas, e incluso son necesarias para que el hombre progrese y evolucione a lo largo de la historia. El problema es que el ser humano tiende a irse a uno de los dos extremos, e incluso esto sucede a gran escala, viéndose así épocas o culturas en que predominan los rasgos luciféricos o los rasgos ahrimánicos. Por ejemplo, el Medioevo de Occidente fue una época marcada por la influencia de Lucifer, cosa esta que queda plasmada en el Oscurantismo; mientras, Steiner apunta que nuestra época actual es predominantemente ahrimánica, y eso se ve en el progresivo aumento del carácter mecánico de la vida en sociedad, en el avance del consumismo, en el crecimiento del cientificismo que niega la dimensión espiritual del hombre y la realidad, etc. Sin embargo, en medio de aquel nefasto panorama, el arcángel Miguel, que desde 1879 es el Espíritu del Tiempo gobernante, ejerce una influencia espiritual opuesta que tiende a equilibrar la situación y que está vinculada con un fenómeno espiritual consistente en el hecho de que, desde inicios de su regencia, los cuerpos etéricos de las personas están cada vez más compenetrados con los cuerpos físicos, facilitando con ello la clarividencia.

Finalmente, Steiner cree que cada 666 años Ahrimán se encarna, haciéndose pasar por Cristo o por algún enviado de Dios. En base a eso, se especula que debió haber encarnado en el año 1998, aunque o bien la profecía es falsa, o bien la fecha está errada, o bien aún ese Ahrimán no crece o no se manifiesta suficientemente como para que sospechemos que tal o cual es él…

La amenaza de Ahriman

Steiner cree que las manos de Ahrimán empezaron a tocar significativamente los hilos de la historia desde el siglo XV, puesto que ese siglo marcó el inicio del Renacimiento y, con él, el florecer tanto del Humanismo como de un pujante racionalismo enraizado en nacientes disciplinas científicas y en renovadas tradiciones filosóficas. Dicho racionalismo habría visto su apogeo teórico en el período de La Ilustración (siglos XVII y XVIII), aunque en aquel entonces no habría constituido una gran amenaza para la espiritualidad sino solo para la religión, ya que Dios aún era respetado en los discursos de filósofos como Descartes o el deísta Volteire, o incluso exaltado en teorías como la que Leibniz planteó con respecto a las monádas, la armonía preestablecida y el Dios que tenía infinitas ideas sobre infinitos universos posibles, pero eligió el mejor universo posible, en el cual el mal es lógicamente necesario y la perfección está en el todo y no en cada parte (como la Tierra, tan imperfecta…).

El gran problema vino después, con la Revolución Industrial y la arrogancia cientificista, plasmada, por ejemplo, en la corriente filosófica del positivismo. Esto es así ya que de allí se habría llegado hasta el actual capitalismo postmoderno, acompañado por una vida social mecanizada y una cultura marcada por el consumismo, el secularismo y un estilo de vida en el cual, si bien los individuos en su mayoría no niegan a Dios y al alma, prácticamente viven como si ambas cosas no existiesen.

Pero la influencia de Ahrimán puede no solo enunciarse en términos generales, puesto que los rasgos de su manifestación son estos:

1-El nacionalismo étnico. Nota: esto valía sobre todo para la época de Steiner, en la cual el movimiento nazi y otras tendencias racistas-nacionalistas tenían mucha fuerza. Actualmente el carácter étnico de los nacionalismos ha decaído, pero el tinte xenofóbico de los nacionalismos perdura en situaciones como el rechazo a los migrantes en España o el temor y rechazo general de los estadounidenses hacia los árabes.

2- Dogmatismo político: Esto se ha visto claramente en todo el siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial se notó en la polarización entre el mundo capitalista representado por USA, y el mundo socialista-comunista representado por la URSS. Actualmente se ve más a niveles intra-nacionales, en países como USA (republicanos y demócratas), México (el poderoso PRI), o la dividida Venezuela que dejó Chávez tras su muerte.

3-Sometimiento de la vida cultural al poder político-económico: Este es uno de los rasgos ahrimánicos más fuertes, y sus principales manifestaciones son el consumismo y la tendencia a la homogenización cultural propia de la globalización.

4-Mecanización del Estado: Actualmente existen leyes e instituciones para prácticamente todo, y esto ha reducido el espacio de la libertad individual en cierta manera.

5-Tedio cotidiano: Los efectos de los patrones socio-culturales y económico-políticos generados por la influencia ahrimánica, han hecho que cada vez sean más frecuentes las personas que en su diario vivir experimentan apatía, tedio, aburrimiento, desmotivación y vacío existencial.

5-Medicina deshumanizada y mecanicista: La tendencia ahrimánica nos habría llevado hasta una Medicina donde la vida ha quedado mecanizada; como diría el escritor Leopoldo María Panero, “reducida a una combinación de carbono, de hidrógeno, de oxígeno…”. Situación aún peor, también nos habría conducido a una Medicina donde el valor del dinero rige las prácticas profesionales más que la vida humana, viéndose así costos exorbitantes, pacientes que mueren por falta de dinero, y compañías farmacéuticas transnacionales que, según los rumores, han impedido con sus mafias que se publique la cura al sida…

6-Economía humanamente peligrosa: Según los planteamientos de Steiner, la ciencia económica actual (y esto se aplica aún más ahora que cuando Steiner vivía) tiende a concebir todo de una manera demasiado abstracta en la cual surgen recetas que, en la recomendada búsqueda de fines abstractos (no por ello carentes de manifestaciones concretas), ponen en riesgo o sacrifican bienes humanos. Tal es el caso de la gente que pierde dinero en los bancos a causa de que el Estado protege a dichas instituciones creyendo que son imprescindibles para la estabilidad económica, contrariamente a lo que debería hacerse y se hizo en Islandia, donde el presidente decidió preferir que los bancos quiebren antes que el dinero de los ahorristas no sea devuelto pues, como bien dijo, es más importante “el estado de derecho” y el “bienestar social”.

7-Religiosidad simple y reducida en sus miras: Steiner hablaba de que los Evangelios eran interpretados dogmática y simplistamente, y que nunca se recurría al conocimiento esotérico-ocultista para comprenderlos. Sin embargo eso no es un rasgo exclusivo de lo que para Steiner es el período ahrimánico, ya que desde sus inicios el Cristianismo ha sido dogmático y hostil hacia el esoterismo.

8-Filosofía Nihilista: Steiner apuntó este rasgo pensando sobre todo en Nietzche, ya que éste filósofo fue el padre del nihilismo, y el inaugurador de la etapa postmoderna del pensamiento filosófico. Por algo a Nietzche se lo conoce como “el asesino de Dios”, ya que él creó el aforismo de “Dios ha muerto”, refiriéndose con ello a que la religión y sus valores estaban perdiendo mucho poder en la cultura, y estaban surgiendo otros valores y una visión de vida en la que el individuo se enfocaba en el “más acá” antes que en el más allá. Pero lo fundamental del nihilismo, preconizado después por otros filósofos además de Nietzche, fue que la vida carecía de significado, fin o sentido objetivo. En concordancia, tampoco la historia del hombre apuntaba a un fin. Ya no había una dialéctica histórica que, a partir de tesis, antítesis y síntesis, condujera a la Humanidad hacia un progreso o evolución (esta idea de la dialéctica es de Hegel). Solo estaba la vida, sin un por qué, sin una dirección, sin una justificación…

9-Tecnología que separa de lo espiritual: Para Steiner, el desarrollo de la tecnología habría contribuido a mecanizar la vida y a fomentar en el hombre la búsqueda de metas materiales, alejando así su conciencia de lo trascendente.

10-El hombre como animal, el animal como máquina: Steiner decía que el discurso científico concebía al hombre como un animal, en el sentido de que le negaba la existencia de todo aquello que no perteneciera al mundo de las partículas, de lo empíricamente constatable. Por eso el hombre terminaba siendo un simple animal racional, un ser en el que toda sublimidad se extinguía con la muerte, ya que sus aspectos profundos subsistían solo en presencia del cerebro. Por su parte, el animal no tenía estructuras cerebrales que le permitiesen tener emociones o razonar, y era por ende una simple máquina constituida por células. Ahora bien, sabemos que actualmente se han hecho descubrimientos y que la ciencia ya ve como dotados de sensibilidad emocional y psicológica a ciertos animales, como los monos, los delfines y los perros. Sin embargo, todavía los científicos se niegan a ver algo espiritual en el hombre, y una manifestación de eso es el descrédito de la Parapsicología y de las medicinas alternativas, así como el desinterés de la ciencia convencional por investigar cuestiones vinculadas a nuestras creencias espirituales.

El paradigma científico actual y los planes de Ahrimán

ahriman12Ya hemos visto las críticas más conocidas de Steiner hacia la ciencia convencional, pero hay algo mucho más interesante y menos conocido, y tiene que ver con una supuesta analogía espiritual-estructural entre determinadas prácticas científicas y los sacrificios satánicos…

Todo parte del paradigma experimental científico que Francis Bacon enunció muy bien cuando dijo que “es preciso atajar los devaneos de la Naturaleza, obligarla a servir y esclavizarla”, y sobre todo que hay que “torturar a la Naturaleza para extraer de ella sus secretos”… Así, tal paradigma estaría plasmado en todos los casos en que los científicos experimentan cruelmente con animales, siendo un ejemplo magnífico el del soviético Brukorenko, quien en 1920 crea el “autojetor” (una máquina con funciones de corazón y pulmones) y, con éste, mantiene viva la cabeza de un perro… Para nosotros, ese y otros hechos lamentables son más buenos que malos porque sacrifican el bienestar de unos cuantos animales en aras al bienestar de muchos humanos, pero Steiner plantea que son “magia negra ahrimánica inconsciente”, semejante a los ritos satánicos en que se sacrifican animales; y, al igual que esos ritos, tales experimentos científicos endurecerían espiritualmente a la Tierra…

Ahrimán, el maestro de la masificación

Steiner postula que estamos en la “Época del Alma Consciente”, y que nuestro fin en esta época es desarrollar un pensamiento libre, individual, independiente y espiritualmente consciente. Para eso debemos adquirir y profundizar tres verdades: 1) en nuestra existencia física, no tenemos sino la mera imagen de la vida anímica que teníamos antes de nacer y tendremos después de morir, 2) el cuerpo humano no es una pura realidad material, es una forma de origen espiritual, y 3) el comportamiento real de la materia no es el de una máquina sino que más bien se parece a un arco-iris dinámico (los seguidores de Steiner ven en la Física Cuántica una esperanza de llegar a esta concepción a través de la ciencia).

Aclarado lo anterior, tenemos que Ahrimán busca alejar al hombre de su propósito, cegándolo ante las tres verdades enunciadas con su hueste de ángeles que rechazaron la influencia espiritual de Cristo en la época espiritual por él llamada “Época Egipcio-Caldea”. Y es que, según sus visiones, en la actualidad existen ángeles crísticos que vierten en nuestras almas numerosas imágenes sobre las realidades espirituales, y estas imágenes nos ayudan a tomar conciencia de las tres verdades enunciadas; pero, si no nos mostramos receptivos, se sumergen en nuestro cuerpo etérico y se transforman en instintos inconscientes que sirven a los propósitos de Ahrimán.

Crítica a la Antroposofía de Steiner

Steiner no presenta las características típicas de un médium o de un desequilibrado, e incluso pretende ser científico y sistemático. Sin embargo, muchas de sus concepciones son tan fantásticas como los planteamientos de la Teosofía, y otras son sencillamente delirantes, por ejemplo: a) los lápices de color negro o marrón, no deben ser usados por los niños porque “no son puros”, b) las vacunas “bestializan” a los niños, c) los negros tienen predominancia de “vida instintiva” y ésta se manifiesta en el “cerebro posterior”, los asiáticos tienen predominancia de “vida emocional” y ésta se manifiesta en el “cerebro intermedio”, y los blancos tienen predominancia de “vida pensante” y ésta se manifiesta en el “cerebro delantero”, d) los planetas también se pueden reencarnar, y eso ya ha sucedido con la Tierra. Aplicando las palabras de Shakespeare a la Antroposofía de Steiner, diríase de ella que “hay mucho método en semejante locura”…

Ya a un nivel más técnico de nuestras objeciones, vemos como, al igual que Hegel, Steiner desarrolla una historia del mundo en la que éste está sujeto a una evolución; sin embargo, en lugar de desarrollar esa historia mediante la deducción lógica, Steiner simplemente describe hechos que se suceden unos a otros, tal y como haría un naturalista describiendo el crecimiento de una planta en sus diferentes estadios, con la diferencia de que tras las descripciones del naturalista hay teorías empíricamente demostradas, mientras que tras las descripciones de Steiner ni siquiera vemos un sustento argumentativo.