Investigando Homo floresiensis y el mito del «ebu gogo»

Una antigua leyenda de la isla indonesia de Flores habla de una misteriosa y salvaje abuela del bosque que se come todo: el «ebu gogo». Según el folclore, unas personas pequeñas y peludas vagaron por las selvas tropicales junto a los humanos modernos, comiendo cereales y, a veces, incluso carne humana. Durante décadas, los etnógrafos han documentado la historia registrando detalles del farfulleo del «ebu gogo» y sus largos y colgantes pechos, mientras asumían que la historia era simplemente un mito. Sin embargo, la leyenda se vio bajo una luz completamente nueva cuando se descubrieron los huesos igualmente pequeños de una especie, previamente desconocida, emparentada con los humanos en lo profundo de una cueva en la misma isla.

El anuncio en 2004 de una nueva rama de nuestro árbol evolutivo fue sorprendente cuando menos. Con poco más de un metro de altura, el hominino etiquetado como Homo floresiensis tenía un cerebro pequeño, la aparente capacidad de realizar arduas travesías por mar y habilidades aparentemente perfeccionadas para fabricar herramientas de piedra. Gran parte de la anatomía de esta especie parecía primitiva, pero la evidencia de su comportamiento indicaba un ser avanzado, más parecido a nosotros. El hominino era tan mítico en apariencia que el equipo de investigación tomó del mundo ficticio de J. R. R. Tolkien su apodo: el hobbit.

Podría decirse que el aspecto más extraño de la historia de estos homininos diminutos fue la sugerencia de que habían sobrevivido hasta un pasado reciente, vagando por las selvas tropicales y los antiguos volcanes hace tan solo 12000 años. Esta fecha no fue sorprendente solo porque era una época en la que los científicos pensaban que Homo sapiens estaba solo en el planeta, sino también porque era mucho después de la llegada de los humanos modernos a la región —de hecho, decenas de miles de años después. ¿Habían vivido los hobbits junto a nuestra propia especie durante todo ese tiempo?

Las asociaciones entre el «ebu gogo» y H. floresiensis surgieron inmediatamente después de que estallara el frenesí en los medios de comunicación. Desde los titulares de las noticias hasta las reuniones científicas, la gente se preguntaba: ¿podrían esas dos criaturas ser la misma? ¿Los lugareños se habían estado imaginando unas personas míticas y salvajes del bosque, o simplemente informando sobre ellos? Quizás una leyenda aparentemente ficticia tenía una base empírica después de todo. Mientras que los medios de comunicación publicaban la idea, algunos científicos también la tomaron en consideración, alimentando la esperanza de que la leyenda sugiriera que hoy en día se podía encontrar un H. floresiensis vivo en alguna parte remota de la isla.

La conexión propuesta entre los huesos y el mito planteó una pregunta interesante, que los antropólogos están explorando en otras partes del mundo: ¿hasta qué punto las tradiciones orales pueden informar con precisión acerca de los eventos pasados? Algunos científicos que estudian la memoria indígena han sugerido que las tradiciones orales contienen registros extraordinariamente fiables de eventos reales que tuvieron lugar hace miles de años. Entonces, ¿dónde están los límites entre la leyenda, la memoria, el mito y la ciencia? ¿Habían conservado las personas de Flores un registro oral acerca de H. floresiensis?

El etnógrafo que documentó originalmente la historia del «ebu gogo», Gregory Forth, de la Universidad de Alberta en Canadá, planteó que los antropólogos están demasiado inclinados a descartar el folclore como un producto de la imaginación; mientras que otros señalaban las muchas correlaciones que existían entre la descripción del «ebu gogo» y H. floresiensis. Ambos fueron descritos como poseedores de brazos largos, por ejemplo, y de baja estatura. Muchos estaban fascinados por el extremo detalle de la leyenda; seguramente la vívida descripción de los «pechos colgantes» que supuestamente el «ebu gogo» lanzaba sobre sus hombros debió ser irresistible. Forth incluso se lamentó de que las «dimensiones de los senos femeninos son, desafortunadamente, una de las muchas cosas que no se pueden medir a partir de las pruebas paleontológicas».

Sin embargo, desde el principio había vínculos débiles en la conexión planteada entre los huesos prehistóricos y la mítica leyenda. Para empezar, los dos aparecen en regiones completamente diferentes de Flores. La leyenda del «ebu gogo» pertenece al pueblo Nage que vive a más de 100 kilómetros del yacimiento donde se descubrió H. floresiensis en Liang Bua, atravesando montañas traicioneras y espesos bosques selváticos. En cambio, la cueva hobbit es el hogar de un pueblo cultural y lingüísticamente diferente conocido como Manggarai. Si bien no es inconcebible que H. floresiensis haya vagado por ese territorio, es sospechoso que el «ebu gogo» no sea un invento de los Manggarai. Un vistazo rápido al archipiélago nos muestra también que las historias de pequeñas criaturas del bosque no son exclusivas de Flores, lo que tal vez no sorprenda dado que el área está plagada de primates parecidos a los humanos. Por ejemplo, se piensa que los conocidos como «orang pendek» (gente baja) de la cercana Sumatra son relatos sobre orangutanes. Si bien Flores no tiene orangutanes, sí hay muchos macacos.

Sin embargo, estas lagunas no han impedido que las discusiones acerca del «ebu gogo» se repitan. Hubo expediciones que se esforzaron por encontrar hombres salvajes aún vivos, con la esperanza de contemplar sus bestiales ojos. Los aldeanos comenzaron también a informar que los habían matado. Un falso documental «inspirado en un verdadero descubrimiento científico» —The cannibal in the jungle (2015)— contaba la historia de un asesinato caníbal en el bosque, atribuido a un investigador extranjero, y que se hizo valer únicamente tras el descubrimiento de H. floresiensis y la constatación de que el crimen se había cometido por «ebu gogo». Jugando con los hechos y la ficción, mezclaba imágenes genuinas de las excavaciones del hobbit con actores excéntricos y falsos titulares de periódicos. En la película incluso aparecen entrevistas con científicos y expertos reales, cuyos comentarios sobre el «excepcional» descubrimiento fósil se entrelazan en la narrativa ficticia.

El mito se ha mantenido incluso aunque los científicos se han burlado de él. Pero al final, los vacíos en la asociación del «ebu gogo» con H. floresiensis se hicieron demasiado grandes para ser ignorados. Cada expedición que buscaba los avistamientos que se habían informado sólo encontraba una cueva vacía o un macaco. Las nuevas evidencias científicas también han hecho que la conexión sea cada vez más inverosímil, especialmente una revisión de la datación que ha llevado el momento de la desaparición de los hobbits a hace casi 50000 años. Para los expertos, el «ebu gogo» fue tan real como el ratón Pérez.

Entonces, ¿qué debemos hacer con la leyenda del «ebu gogo»? ¿Por qué estamos tan cautivados con la idea de unos antiguos salvajes del bosque?

Parte de la culpa la tienen los propios huesos. En el último par de décadas, con la paleoantropología cambiando rápidamente, los descubrimientos como el de H. floresiensis han dado un vuelco a asunciones básicas sobre el pasado. Un ejemplo es la comprensión cambiante de que la imagen de la diversidad de los homininos durante el tiempo que nuestra propia especie vivió en este planeta ha estado mucho más abarrotada y enredada de lo que se creía anteriormente —una noción basada en gran parte en H. floresiensis— a la que se han añadido desde entonces descubrimientos adicionales.

Quizás la importancia de las historias entretejidas de H. floresiensis y el «ebu gogo» está en la comprensión de que los descubrimientos científicos —particularmente los inesperados— tienen el poder de transformar la forma en que pensamos. Al enfrentarse los científicos con algo tan inesperado, estos pequeños huesos abrieron la puerta a grandes especulaciones.H. floresiensis ha demostrado que el pasado ha sido más extraño de lo que imaginamos, lleno de mezcolanzas evolutivas, migraciones inesperadas y vida en lugares sorprendentes. Y si bien la leyenda de «ebu gogo» no se hizo eco de la realidad paleoantropológica, tales conexiones fallidas no siempre son el caso. Geólogos y paleontólogos recurren al folclore; y sucesos como erupciones volcánicas y descubrimientos fósiles han demostrado que la ciencia tiene algo que ganar al involucrarse con las leyendas. Incluso la legendaria criatura con el cuerpo de un león y el pico de un águila que se presentaba a los viajeros griegos como un grifo, probablemente se basaba en encuentros con huesos de dinosaurios. La interacción entre la ciencia y el mito se ha vuelto cada vez más compleja y más interesante. Después de todo, si los hobbits vivieron en una remota isla de Indonesia, ¿qué más fue posible?

Encuentran cucarachas prehistóricas preservadas en ámbar

Las cucarachas tienen 99 millones de años y son los únicos supervivientes conocidos de la cueva de la edad de los dinosaurios.

Las cucarachas, una de las criaturas más resistentes del planeta (los tardígrados ganan por goleada), pueden estar entre las especies que nos sobrevivirán a todos. Pero quizá lo más intrigante de todo es su pasado inusual. Un equipo internacional de científicos ha descubierto un par de cucarachas de 99 millones de años que representan los animales más antiguos conocidos que se adaptaron inequívocamente a la vida en cuevas (organismos troglomórficos), según un estudio publicado en la revista Gondwana Research.

Así, este par de cucarachas está reescribiendo la historia temprana de la vida en las cuevas.

Las cucarachas, que se encuentran perfectamente preservadas en ámbar, han sido descubiertas en una mina del valle de Hukawng, en Myanmar -de entre más de un centenar de toneladas de ámbar- y son las únicas criaturas adaptadas a la oscuridad conocidas del período Cretácico; es decir, mientras ellas se escabullían entre las grietas de las cuevas, el Tyrannosaurus rex y otros dinosaurios caminaban por la Tierra.

A pesar de los múltiples ejemplos de hoy día de insectos que habitan cuevas, estos especímenes, de dos especies distintas y relacionadas, son los animales más antiguos que se hayan encontrado con esos rasgos.

«Las cuevas carecen de fósiles inequívocos antes del Cenozoico (que comenzó hace unos 65 millones de años)», aclaran los autores, resaltando la importancia del hallazgo.

El animal más antiguo de cueva

Los dos especímenes de cucaracha han recibido los nombres de Crenocticola svadba y Mulleriblattina bowangi y, según los expertos, tienen muchas características comunes a las cucarachas modernas que viven en cuevas, que incluyen ojos pequeños y alas pequeñas unidas a cuerpos del mismo tamaño, pero son los más antiguos que poseen estos rasgos. Los investigadores creen que se alimentaban de guano de dinosaurio (al igual que las cucarachas modernas se alimentan de excrementos de murciélagos y pájaros).

«Los entornos de cuevas son muy adecuados para la fosilización de huesos y coprolitos [o heces fosilizadas] y el registro fósil de mamíferos de cuevas incluye roedores, ungulados, marsupiales, felinos, hiénidos, cánidos, primates y humanos», explican los autores. «no hay ningún registro fósil relevante de ninguna fauna troglomórfica antes del Límite K / Pg -extinción masiva del Crétácico-Paleógeno- con la excepción del presente hallazgo«.

Estas dos especies increíblemente bien preservadas son probablemente descendientes de un ancestro común de principios del Cretácico, antes de que la deriva continental separara sus hogares en el supercontinente Gondwana.

Respecto a cómo terminaron las cucarachas fosilizadas en ámbar, los científicos no están del todo seguros. Una de las teorías que barajan es que la resina podría haber goteado desde las raíces de los árboles a las cuevas de las cucarachas, atrapándolas para siempre.

¿Sobrevivieron estas especies al evento de extinción masiva que acabó con los dinosaurios? Es lo que ahora intentarán averiguar los científicos. Quizá las bromas sobre cucarachas sobreviviendo a un apocalipsis sean más ciertas de lo que pensábamos.

Un juez irlandés reconoce la posesión demoníaca en un caso de agresión

El hecho de que los demonios existen y pueden poseer a las personas es, por supuesto, materia de ficción y películas de terror, pero también es una de las creencias religiosas más difundidas en el mundo. La mayoría de las religiones afirman que los seres humanos pueden ser poseídos por espíritus demoníacos (la Biblia, por ejemplo, relata seis casos de Jesús expulsando demonios) y ofrece exorcismos para erradicar esta amenaza.

La idea de que los espíritus invasores son un verdadero peligro es en gran parte un concepto judeocristiano; muchas religiones y sistemas de creencias aceptan la posesión por entidades malévolas durante cortos períodos de tiempo como aspectos poco comunes de la vida espiritual. El espiritismo, una religión que floreció en Estados Unidos en el siglo XIX y que todavía se practica en algunos lugares, enseña que la muerte es una ilusión y que los espíritus pueden poseer a los humanos. Expertos en la materia han adoptado durante mucho tiempo una forma de posesión llamada canalización, en la que se dice que los espíritus de los difuntos acceden al cuerpo de un médium y se comunican a través de ellos. Incluso cientos de libros, e incluso partituras, han sido creadas supuestamente por espíritus. Si bien se piensa que los exorcismos reales son parte de nuestro pasado más oscuro, la realidad es bien otra: los exorcismos continúan realizándose. Pero lo último que nos esperábamos es que un juez reconociera legalmente una posesión demoníaca.

Veredicto: Posesión demoníaca

Hay lugares en el mundo donde no es común que los delitos se atribuyan a demonios, pero Irlanda no es uno de esos lugares… hasta ahora. Un juez desestimó los cargos penales de un hombre en el condado de Clare, en la provincia de Munster, Irlanda, acusado de agredir a su entonces pareja, quien creyó su declaración de que la mujer estaba poseída por demonios que la hacían hablar latín, le provocaban moretones y rasguños, producían fenómenos poltergeist e incluso resistieron a los exorcismos.

“Era testigo de la actividad poltergeist y toda esta plétora de cosas”, declaró el acusado. “Cuando no estaba allí, se intensificaba. Algunas de las marcas que obtuvo tenían aspecto horrible, marcas de arañazos y todo eso.”

posesion demoniaca agresion - Un juez irlandés reconoce la posesión demoníaca en un caso de agresión
Shane Gibbons

Según informa Daily Mail Online, Shane Gibbons fue acusado de agresión que causó daños a su pareja en su casa el 17 de agosto de 2019. La víctima llamó a la Gardaí (policía nacional de Irlanda) esa misma noche y, según los informes, fue encontrada en un estado de angustia con hematomas en la parte superior del cuerpo, muslos, muñecas, cara y cuello que, según ella, sufrió cuando Gibbons la golpeó violentamente. Cuando se personó la Gardaí, Gibbons explicó lo siguiente:

“Una entidad maligna excepcional estaba usando sus propias habilidades para su propio propósito. Pudo realizar tareas y usar su habilidad para propósitos oscuros. Podría tomar el control de ella a voluntad y entablar una conversación conmigo, a veces en latín.”

Como prueba, Gibbons le mostró a la policía un video de él realizando un exorcismo a su pareja en 2016 y una fotografía de la mujer siendo atacada por una “entidad demoníaca” que le dejó marcas en las nalgas y las costillas. Dijo que ella era “particularmente vulnerable a las influencias demoníacas” cuando estaba deprimida y que la posesión a menudo era visible durante horas en su comportamiento. Obviamente esta explicación no fue suficiente para convencer a la policía, por lo que Gibbons fue detenido y ahora se ha celebrado el juicio. Por su parte, la ahora expareja abandono el domicilio que compartían.

Sin embargo, el juicio ha contado con un inesperado testigo, el padre Donagh O’Meara, a quien Gibbons llamó en su momento para bendecir a su pareja, quien ha asegurado que la mujer sufría de una posesión demoníaca. También lo hizo Jane Donnelly, una curandera llamada Kerry Gibbons, quien recordó haber visto a la mujer y haber observado que estaba completamente catatónica, como completamente fuera de sí y temblando y él tuvo que abrazarla para que regresara en sí.

“Ciertamente está diciendo la verdad y yo verificaré todo eso”, dijo el padre O’Meara. “Los conocí y verificaré todo. No te está diciendo una mentira. Estoy tan orgulloso. Sabía que necesitaba el exorcismo.”

Gibbons dijo que la mujer sabía que tenía un problema e incluso viajó a Míchigan, EE.UU. a una reconocida instalación médica, donde afirmó que tan pronto como la vieron, supieron de inmediato lo que estaba sucediendo y pudieron aliviar algunos de los problemas durante un corto periodo de tiempo. Si bien ninguna de estas medidas ayudó a su pareja, parece ser que si ha servido para convencer al juez.

posesion demoniaca caso agresion - Un juez irlandés reconoce la posesión demoníaca en un caso de agresión

Al desestimar el cargo de agresión, el juez Patrick Durcan dijo que la versión de Gibbons sobre los eventos relacionados con el ocultismo, los exorcismos y la posesión demoniaca debería haber sido investigada más a fondo por el Estado. El juez también señaló que la demandante permaneció en silencio cuando se le preguntó acerca de las lesiones inexplicables que había sufrido anteriormente y que permitió a Gibbons tomar fotografías. En conclusión, inocente a causa de una posesión demoníaca. Pero si bien Gibbons se ha mostrado feliz de que los cargos hayan sido desestimados, ciertamente es una experiencia que no le gustaría volver a pasar.

“Una cosa que aprendí de todo esto es que el bien y el mal definitivamente existen. Si nunca volviera a ver nada de esto, estaría absolutamente encantado. No es algo que te invites a ti mismo, no es algo con lo que quisiera lidiar o con lo que alguna vez esperé lidiar. Soy un tipo muy práctico, hubiera mantenido esto en privado. La única razón por la que esto ha salido a la luz es por el caso judicial”, concluyó Gibbons.

Ciertamente se trata de una resolución judicial muy controvertida: en pleno siglo XXI un juez reconoce la posesión demoníaca. Estamos seguros de que habrá gente que estará en contra de la decisión, pero hay que decir que varios testigos corroboran la versión de Gibbons.

¿Cuál es tu veredicto sobre el caso demoníaco?

El poder dormido que despertó la maldición de Tutankamón

El 26 de noviembre de 1922 la expedición del arqueólogo Howard Carter y financiada por el aristócrata Lord Carnarvon, hizo un hallazgo excepcional: el de la tumba del faraón Tutankamón, rey de Egipto, entre los años 1332 y 1323 antes de Cristo, en un estado de conservación increíble. Junto a la momia, en una cámara insólitamente pequeña para alguien de su rango, se encontraron 5.398 objetos, incluyendo un majestuoso ataúd de oro, una impresionante máscara mortuoria dorada, tronos, arcos, trompetas, cofres, joyas, vino, comida, sandalias, ropa interior de lino y una daga hecha de hierro de meteorito. Carter pasó una década catalogando los objetos con los que el faraón debía viajar al más allá.

Si el faraón, que reinó de los nueve a los 18 años es tan famoso, no es porque fuera un gran rey, sino porque su tumba está entre las mejor conservadas, tal como escribió el escritor Jon Manchip: «El faraón que en vida fue uno de los menos apreciados en Egipto, en muerte se hizo el más famoso».

A su fama también contribuyó el hecho de que después del hallazgo de la tumba, algunos de los descubridores comenzaran a morir en extrañas circunstancias. En poco tiempo, comenzó a hablarse de la maldición de Tutankamón: ¿Estaba el faraón vengándose desde el más allá, de aquellos hombres que habían osado perturbar su descanso? ¿Habían los investigadores liberado un poder dormido durante milenios?

Tal como escribe el microbiólogo Raúl Rivas en « La maldición de Tutankamón y otras historias de la microbiología» (editorial Guadalmazán), la explicación puede pasar por unos diminutos seres, efectivamente «dormidos» durante milenios: los microbios. Es solo uno de los ejemplos, recogidos en este volumen, de casos en los que los microorganismos escribieron la historia.

«Pocos meses después de la apertura de la cámara real se sucedieron una serie de muertes en circunstancias inexplicables de personas vinculadas a la exhumación de la tumba», escribe Rivas. «Estos acontecimientos avivaron la imaginación de la prensa, que transmitió la idea de que las extrañas muertes eran consecuencia de la profanación de la tumba».

Aparte de la prensa, a la que se culpa con cierta facilidad de la mitad de los males del mundo, lo cierto es que el rumor corrió como la pólvora entre lectores inclinados a lo esotérico. Personalidades como sir Arthur Conan Doyle contribuyeron a propagar la creencia de que, efectivamente, una terrible maldición venida del más allá estaba matando a los profanadores.

Sorprendentemente, los periódicos ingleses llegaron a atribuir hasta 30 muertes a la maldición del faraón. Entre ellos, destaca la del propio Lord Carnarvon, mecenas de la expedición. El aristócrata murió de neumonía en el hotel Continental Savoy, de El Cairo, el 5 de abril de 1923, tan solo cuatro meses de abrir la tumba.

La lista de muertes

Después, llegaron las muertes de otras personas que habían «profanado» la tumba o que habían participado en el movimiento de los utensilios o restos del faraón. En septiembre de 1923 murió el hermano de Carnarvon, Aubrey Herbert y, más tarde, sir Archibald Douglas Reid, que había sido el encargado de radiografiar la momia.

Poco después murió Arthur Mace, uno de los que abrió la cámara real junto a Howard Carter, en circunstancias no aclaradas. Más tarde falleció el magnate de los ferrocarriles George Jay Gould, presente también en la apertura de la tumba, por una neumonía.

Richar Bethell, secretario de Carter, murió de forma extraña en 1929. Por si fuera poco, su padre y la mujer de Bethell se suicidaron. Alby Lythgoe, del Museo Metropolitano de Nueva York, murió de un infarto, y el egiptólogo George Bennedite murió de una caída en el Valle de los Reyes. Para cerrar el círculo de muertes, los directores del Departamento de Antigüedades del Museo de El Cairo, que intervinieron en las exhibiciones de los restos del faraón en París y Londres, murieron de sendas hemorragias cerebrales.

A pesar de todo, tal como recuerda Raúl Rivas, «Howard Carter siempre rechazó la teoría de la maldición, y a todo aquel que se lo insinuaba le replicaba: «Todo espíritu de comprensión inteligente se halla ausente de esas estúpidas ideas»».

Lo cierto es que los estudios posteriores revelaron que de las 58 personas que estuvieron presentes durante la apertura de la tumba y del sarcófago, solo ocho murieron, y que además lo hicieron en un plazo de 12 años.

¿Qué mató a Lord Carnarvon?

Además, otros de los que estuvieron en la tumba no murieron hasta muchas décadas después. El arqueólogo principal, Howard Carter, no murió hasta 1939, aquejado de un linfoma, y con la edad de 64 años. Los últimos en morir y que pisaron la tumba de Tutankamón fueron Lady Evelyn Herbert, hija de Lord Carnarvon, fallecida en 1980, y el arqueólogo J.O. Kinnaman, en 1961.

Entonces, ¿por qué se extendió el rumor de la maldición de Tutankamón? La historia comenzó con la muerte de Lord Carnarvon, semanas después de abrir la tumba: «La explicación más aceptada es que Carnarvon murió de una septicemia bacteriana derivada de una erisipela», según escribe el autor. «La erisipela es una enfermedad infecciosa de la piel, producida por estreptococos, fundamentalmente Streptococcus pyogenes». Tal como parece, la infección se originó y se extendió porque se cortó, cuando se afeitaba, una picadura de mosquito.

Sin embargo, otros investigadores establecieron otra causa para la muerte de Lord Carnarvon: un deceso por una infección fúngica. En concreto, se ha sostenido que algunos patógenos, como Aspergillus niger, Aspergillus terreus o Aspergillus flavus pudieron permanecer milenios encerrados en la cámara de Tutankamón y atacar a un inmunodeprimido Carnarvon. «Estos hongos son capaces de formar esporas de resistencia que pueden permanecer viables durante siglos», escribe Rivas. «Según algunas teorías (…) fueron inhaladas por el aristócrata, penetrando en sus vías respiratorias y provocando una aspergilosis pulmonar de tipo invasivo».

Hongos asesinos

¿Qué pudo ocurrir después? Tal como escribe el microbiólogo, «esta enfermedad es una infección grave, que hoy en día sigue siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad en pacientes inmunodeficientes severos». En el caso de esta persona, «podría haber desembocado en una neumonía, como consecuencia del sistema inmunitario debilidado que arrastraba desde que sufrió un grave accidente de coche unos años antes, y que repercutía en el padecimiento de infecciones pulmonares recurrentes».

Estas teorías sobre el origen fúngico de la maldición de Tutankamón recibieron un empujón con estudios recientes que encontraron, de forma habitual, diferentes especies de estos hongos Aspergillus viviendo sobre diversas momias en Croacia o Chile.

«Por tanto, la presencia constatada y generalizada de diversas especies de Aspergillus sobre diferentes tipos de momias presupone factible que tanto la cámara real como la momia de Tutankamón portaran esporas de este hongo, pudieran infectar a los visitantes y manifestaran una especial virulencia en los asistentes inmunocomprometidos, como Lord Carnarvon», concluye Raúl Rivas.

Es más, el hecho de que las esporas de Aspergillus puedan permanecer latentes durante largos periodos de tiempo en los pulmones explicaría que Lord Carnarvon no presentara síntomas de infección durante los cinco meses posteriores a su entrada en la tumba. Esto concuerda también con la infección que sufrió en sus ojos y fosas nasales.

La famosa maldición de Tutankamón volvió a aparecer en otro sepulcro mucho menos célebre. El 13 de abril de 1973 la apertura la tumba del gran duque de Lituania y rey de Polonia, Casimiro IV, llevó a que, de los 12 científicos presentes, 10 murieran al poco tiempo. Años después se demostró la presencia de hongos del tipo Aspergilllus sobre objetos presentes en la sala. Hoy se sabe que pueden ser muy abundantes en espacios cerrados, oscuros, con una temperatura moderada y con condiciones estables, exactamente tal como se espera en una tumba olvidada.

El faraón adolescente

Las muertes asociadas a la maldición de Tutankamón no son el único misterio que rodea a este faraón. Reinó durante el periodo del Nuevo Imperio, cerca del apogeo del Antiguo Egipto, y no está claro por qué murió cuando solo tenía 19 años o quiénes eran sus familiares.

En general, se sostiene que era hijo de Akenatón y de la «Dama Joven», una momia hallada en el Valle de los Reyes. Su mujer, Ankesenamón, fue hija de Akenatón y de Nefertiti.

Su mandato se caracterizó porque revirtió muchas de las medidas adoptadas por su padre, probablemente bajo la supervisión de su visir y sucesor, Ay. Por encima de todo, puso fin a la veneración al dios Atón, y restauró a Amón como dios supremo, recuperando también los privilegios tradicionales de los sacerdotes.

Tutankamón movió la capital a Tebas y abandonó la ciudad de Ajetatón. Para resaltar su cambio religioso, su nombre pasó de ser Tutankatón a Tutankamón. Además, dedicó muchos templos a esta divinidad, sobre todo en Karnak.

Además, el faraón prestó especial atención a mejorar las relaciones con potencias vecinas, aunque acabó luchando contra los nubios y los asiáticos. Por eso, probablemente, fue enterrado con una armadura de escamas de cuero y con varios arcos, si bien es cierto que probablemente no llegara a luchar, a causa de su condición física.

Escoliosis, cojera y enfermedades genéticas
Tutankamón medía cerca de 1,67, tuvo escoliosis, necrosis en su pie izquierdo y sufrió de malaria. Múltiples investigaciones han tratado de arrojar luz sobre su vida y su muerte. Se ha sugerido que murió a causa de las heridas de su pie, en combinación con la malaria, que fue asesinado o que fue atropellado por un carro. Otros han presentado evidencias de múltiples enfermedades genéticas.

A la vista de los sostenido por la mayoría de los investigadores, lo más probable es que Tutankamón sufriera defectos genéticos que le debilitaran, ya que sus padres eran primos, y que estos se sumaron a complicaciones con su pierna lesionada y a la malaria para acabar perdiendo la vida.

Sea como sea, parece claro que la temprana muerte del faraón fue imprevista, porque fue enterrado en una tumba pequeña para alguien de su estatus. Quizás se le dio un lugar de descanso originalmente destinado a otra persona, siempre con la finalidad de enterrarle en el plazo máximo de 70 días, marcado por la tradición.

Algunos investigadores señalaron que la momia entró en combustión en el pasado en el interior del sarcófago, lo que explicaría su color negro y su estado, a causa de la reacción de las sustancias que se usaron para embalsamarla.

En la actualidad, la momia de Tutankamón descansa en el Valle de los Reyes, en un sarcófago de cristal sellado y sometido a un ambiente controlado, bajo la atenta mirada de cientos de turistas, quizás todavía intrigados por el misterio que le rodea.

Los métodos de ejecución más brutales

Terribles métodos de ejecución se han desarrollado durante miles de años. Cada civilización tuvo magníficas ideas que lograban superar técnicas establecidas. Las ejecuciones resultaban inhumanas y, muchas veces, iban más allá de lo imaginable.

Los nulos escrúpulos que tenían quienes ideaban los más atroces castigos finales, no sólo daban muerte a aquellos deudores de justicia, sino provocaban un espectáculo aclamado por el público. En todos los lugares del mundo existieron terribles métodos que no sólo se desarrollaron en la época de la Santa Inquisición como puede creerse, sino que estuvieron presentes desde civilizaciones antiguas como los griegos o persas.

El castigo final era ser parte de un acto público, en el que las agallas del deudor quedaban al descubierto, pues el sufrimiento que viviría no se compararía con ninguna experiencia previa. Los piratas menguaban a sus enemigos tirándolos por la borda mientras hambrientos tiburones esperaban el botín, sin embargo, estos bárbaros del mar se quedan cortos con algunas de las comunidades “civilizadas”.

Te presentamos los 10 métodos de ejecución más brutales.


Escafismo

Los persas idearon uno de los métodos de ejecución más elaborados. Eran célebres por ser crueles y despiadados con sus enemigos. A mediados del siglo 401 a. C., los griegos eran sus principales víctimas. Eran colocados en un cajón de madera por el que salían sus extremidades y la cabeza, después, el verdugo untaba sus extremidades y cara con miel y leche para atraer a los insectos. Por otro lado, la víctima era alimentada con estos mismos alimentos mientras se encontraba viva; lo que le provocaba diarreas.

Los insectos que llegaban se introducían por su ano y dejaban huevecillos en el interior de su cuerpo. Si esto no ocurría, de todos modos las heces y el azúcar hacían que los insectos llegaran y la víctima sufriera picaduras y heridas. Al cabo de unos días sufría un shock séptico.

 

Aplastamiento por elefante

métodos de ejecución
Este método fue utilizado por varias civilizaciones como los romanos, los cartagineses, macedonios, imperios africanos, egipcios y en regiones de Asia como India. En Roma y Cartago los utilizaban para realizar ejecuciones en masa, mientras que en Oriente eran símbolo del poder real, por lo que en países como India eran entrenados para realizar dicha actividad y eran capaces de torturar al condenado antes de aplastarle la cabeza o el vientre o perdonarle la vida si la víctima se arrepentía.

Desollamiento

desollamiento
Fue un método utilizado desde la Edad Media hasta el siglo XX. Aplicado sobre todo a aquellos criminales que robaban en lugares sagrados, a traidores, enemigos de guerra y “brujas”. Se removía la piel del culpable mientras aún estaba vivo; las sesiones podían durar días. Durante la Edad Media se le realizaba un corte en forma de T en la espalda y después se retiraba la piel poco a poco. Se podía retirar sólo una parte de la piel, lo que significaría una tortura cruel, hasta retirar todo, lo que le causaría la muerte a la víctima.

Tormento de Rata

Tormento de la rata
Como su nombre lo implica, una rata se colocaba en el interior de una jaula. El preso era colocado debajo de la jaula, boca arriba, por lo que él resultaba ser la base del contenedor. Después, se calentaba la jaula para que la rata intentara desesperadamente escapar hasta desgarrar el abdomen de la víctima. Se dice que en ocasiones  la rata llegaba a atravesar completamente el cuerpo. Este método era utilizado en la antigua China y en Europa durante la época medieval.

 

Necklacing o collar de caballo

Durante los años 80, en el régimen del Apartheid de Sudáfrica se practicó este brutal método. La víctima era atada a una llanta y ésta era rociada con petróleo o gasolina para después prenderla con un cerillo. El primer caso registrado se dio en el poblado de Uitenhage el 23 de marzo de 1985. Los cónsules y la policía de raza negra eran las víctimas más comunes de esta práctica, pues colaboraban “con el poder blanco” o no participaban en las revueltas.

La víctima moría después de un intenso periodo de sufrimiento, lo que podía durar unos 20 minutos. Antes de morir, la víctima sufría grandes quemaduras. Este tipo de ejecución también fue no empleado en Haití durante la transición democrática o en Brasil por los narcotraficantes.

Corbata colombiana o corte de corbata

Este método surgió en la Guerra Civil de Colombia entre liberales  y conservadores, periodo conocido como «La violencia», en el que murieron muchas  personas de maneras extremadamente crueles; después se implementó con más fuerza en la guerra del narcotráfico contra la policía colombiana en la época de Pablo Escobar, se emplearon métodos de ejecución atroces que demostraban el poderío del narcotraficante colombiano más famoso. Este método era uno de los más comunes y populares. Actualmente también se emplea en México.

La víctima recibe un corte en la garganta por el que el asesino introduce la mano y toma la lengua del prisionero, la jala fuertemente hasta sacarla por el hueco de la garganta como si se tratara de una corbata. Antes de morir la víctima será testigo de su apariencia.

El Toro de Falaris

toro de falaris
Según la leyenda, el artefacto fue encargado por el Rey Agrakas Falaris en el 450 a.C., uno de los tiranos más crueles de la historia, y quien, según las leyendas, comía bebés por gusto. El toro era un recipiente vacío donde se colocaba a la víctima o varias víctimas, dependiendo de la capacidad del artefacto. Después, el contenedor era cerrado y una hoguera era encendida debajo del mismo para cocinarlo. El toro tenía orificios por los que salía el sonido de los lamentos.

Águila de sangre

aguilade sangre
Este es uno de los métodos más sanguinarios y aterradores. En muchas leyendas e historias nórdicas se relata el proceso de ejecución: abrir a la víctima desde la columna vertebral, después se cortan y abren las costillas, simulando alas manchadas de sangre y todos podían observar los pulmones. La víctima sufría intensamente mientras moría. Antes de que llegara el último aliento a su ser, se le espolvoreaba sal o cal sobre la herida o los pulmones.


Hoguera

Hoguera

Aunque este método es bastante popular, no podemos negar que es uno de los más crueles. Se utilizó en muchas épocas como pena para la traición, herejía y la brujería. En él se quemaba vivo al condenado. Se ha comprobado su utilización en las tradiciones celtas, indígenas y en la Edad Media. Muchas veces la víctima no moría por el ardor en su piel por contacto del fuego, sino por asfixia y ataque cardiaco.

Condenado a las bestias

damnatio ad bestias
También conocido como Damnatio ad Bestias o ad bestias. Era uno de los métodos más empleados por el imperio Romano. El condenado debía enfrentar a feroces bestias como leones y tigres en la arena de batalla mientras el público veía la cruel batalla.


Empalamiento

Empalamiento
El empalamiento tradicional consistió en introducir una estaca o palo por el recto hasta traspasarlo, mientras la víctima moría de agonía unas horas después de haber introducido el flagelo. Tenía distintos métodos de realización. Uno consistía en introducir una espada al rojo vivo; de esta manera, la víctima moría mucho más rápido por el filo del arma. La que se realizaba con un palo hacía la condena del penitente más duradero, y poco a poco, ésta se desplazaba hasta salir por el cráneo.

El día que los nazis intentaron revivir animales extintos sólo para cazarlos

El deseo por crear una «raza perfecta» fue llevado hasta el reino animal.

Existen cientos de rumores que giran en torno a las estrategias y experimentos nazis, pero aunque parezca extraño, muchos de ellos superan la ficción. Por ejemplo, intentaron encontrar el reino de Agharta que supuestamente era subterráneo y se extendía por todo el mundo; Hitler estuvo obsesionado con encontrar la lanza que atravesó a Cristo… y recientemente un documental de National Geographic evidenció que existía un plan para “revivir” razas extintas de animales y dominarlas.

El documental se llama Los monstruos del Jurásico de Hitler, y en él se especifican los pasos que se pretendían seguir para lograr su objetivo. Todo venía de las mentes de los zoólogos, quienes también eran hermanos e hijos del director del zoológico de Berlín, Lutz y Heinz Heck, quienes desarrollaron este proyecto antes de que los nazis se involucraran. Pero, después de que los científicos forjaron lazos con Hermann Göring, el segundo al mando de Hitler, tuvieron muchos más recursos para llevarlo a cabo.

Experimentos nazis en animales

Foto: National Geographic España

El experimento

Los nazis estaban obsesionados con la historia «aria» de Europa. Antes de la década de 1940 los experimentos en humanos eran limitados, la cría de ganado era una forma estándar de crear nuevas razas de animales para diversos usos. La idea entonces con las vacas era la cría selectiva de ganado, para que volviera a una forma temprana de la raza.

Lo primero que intentaron hacer fue revivir al “auroch” o “uros”, una raza de ganado salvaje, violenta y de gran tamaño, así como al “tarpan”, el ancestro salvaje y agresivo del caballo moderno. Para este proyecto, los nazis dispusieron del bosque de Bialowieza en Polonia, donde vivían lobos, linces, alces y algunos de los últimos bisontes europeos.

Experimentos nazis

Foto: El Periodico

Después de 14 años realizando pruebas en el laboratorio, Lutz Heck logró criar lo que pensó que era un “uro”, con grandes músculos y fuertes enormes cuernos. Sin embargo, se trataba de una especie de aspecto similar, pero con genes como los de cualquier ganado. Este “triunfo” fue utilizado como material de propaganda, durante la Segunda Guerra Mundial como una ilustración más de la fuerza y pureza del Tercer Reich.

Los uros o vacas Heck

Los uros eran una especie de toro salvaje, que una vez vivió por los bosques de Europa, pero fueron cazados hasta su extinción en el siglo XVII. La imitación de los hermanos Heck, era un poco más pequeña que la original, pero conservaba el cuerpo musculoso, la tez morena oscura y el flequillo desgreñado de color café. El ganado fue mayormente destruido después de la caída del nazismo en 1945, aunque algunos han sobrevivido en reservas naturales dedicadas a la preservación de especies en peligro de extinción (incluido el bisonte salvaje) entre Polonia y Bielorrusia.

Experimentos en vacas heck

Comparativo uros extintos con vacas de Heck,  Foto: Wikimedia Commons

Derek Grow, un granjero británico, logró conservar algunas especies de vacas Heck en su granja en West Devon, pero en el año 2009 fue noticia, debido a que reportó el sacrificio de su rebaño por el comportamiento violento de sus animales, quienes incluso habían intentado matar en repetidas ocasiones a su personal.

Caníbales en Corea del Norte: la forma de no morir de hambre

El canibalismo es una de las medidas más extremas a la que el ser humano llega cuando no encuentra otra fuente de alimento. Esto aparentemente ha ocurrido de forma recurrente en Norcorea.

Corea del Norte es un país convulso, que durante la segunda mitad del siglo XX e inicios del XXI se ha caracterizado por su gran hermetismo y la férrea dictadura que se mantiene en el poder a costa del resto de la población, en particular en áreas rurales.

Tal hermetismo se ha afianzado a través del control sobre los medios de comunicación del país, en los que existe una fuerte propaganda que suele representar a Corea del Norte como el mejor país del mundo y a otros países —Estados Unidos principalmente— como los grandes villanos. Esto ha disparado todo tipo de teorías y sospechas de que la vida en la capital —Pyongyang— es totalmente falsa; un gran acto ensayado para hacerle creer a los turistas que la situación en tal país no es tan grave como los medios internacionales suelen reportar.

Del mismo modo, entrar y salir del país puede resultar una tarea difícil, así como reportar y recopilar evidencia del trato real. Ese fue el caso de Otto Warmbier, un estudiante que fue acusado de haber robado un cartel de propaganda de su hotel y falleció días después de su liberación, tras haber entrado en coma por causas desconocidas y con graves lesiones neurológicas.

Aquellos norcoreanos que han logrado escapar hacia Corea del Sur llevan consigo crueles historias en las que la pobreza y la hambruna son puntos centrales del sufrimiento y la represión. A tales testimonios también se suma la evidencia que organismos internacionales y agencias de inteligencia han recopilado de la hambruna, escasez de comida y muertes.

Caníbales en Corea del Norte: la forma de no morir de hambre 2

Foto: Ed Jones. AFP

En 1994 comenzó una de las hambrunas más atroces por las que el país atravesó, después de que las condiciones meteorológicas inundaran la península, provocando que se perdieran los preciados cultivos —la tierra y las condiciones climáticas en Corea del Norte no son las idóneas para sostenerse de la agricultura, por lo que cualquier pérdida es significativa—. Esta situación se sumó a que con la caída de la URSS, la economía del país sufrió un colapso, pues ya no podían importar gasolina o fertilizantes que ayudaran a incrementar la producción agrícola.

Tal desastre hizo que la dictadura comenzara una campaña en la que instaba a la población a comer menosThe Atlantic reporta un slogan «Comamos sólo dos veces al día». Al tiempo que conforme la situación recrudecía, la dictadura decidió limitar cuántos granos podían guardar los campesinos para sus familias; prefiriendo alimentara a los militares y capitalinos.

En aquel entonces, Corea del Norte contaba con la ayuda del Programa Mundial de Alimentos, no obstante, la ayuda no era repartida de manera efectiva entre todos los necesitados. Fue la corrupción, el mal uso y los precios de reventa tan elevados los que orillaron a los más pobres a seguir en la hambruna y entonces alcanzar extremos como el canibalismo.

De acuerdo con una nota de Reuters de 1997, en Corea del Norte comenzaron las ejecuciones públicas de personas acusadas de canibalismo. El común denominador de estas personas era matar para alimentarse con sus propios hijos u otros niños.

«Otros testimonios de hombres de negocios que visitan normalmente Corea del Norte dijeron haber escuchado relatos sobre la ejecución de una mujer el pasado agosto en la ciudad portuaria de Hamhung por haber asesinado a 18 niños para usarlos como alimento». El País.

No obstante, el problema es que sólo se trata de testimonios, que no pueden comprobarse, así como no es posible comprobar y estimar con precisión cuántas personas han muerto por la hambruna en Corea del Norte. En el reporte de 1997, Reuters estimaba que se trataba de al menos un millón de personas fallecidas.

Por qué los primeros colonos tuvieron que hacerse caníbales para no morir de hambre

La historia oficial de los Estados Unidos recalca la dureza de la hambruna de 1609; sin embargo, suele omitir un dato trascendental: el canibalismo para sobrevivir.

El primer asentamiento inglés en América del Norte ocurrió en Jamestown, un terreno pantanoso, verde y rodeado de agua, con la intención de evitar ataques tanto de otros conquistadores europeos, como de los nativos americanos que habitaban la costa este.

Los primeros cien pobladores de lo que habría de convertirse en los Estados Unidos de América llegaron a esta isla en mayo de 1607, como parte de una primera expedición organizada por la Virginia Company of London y ordenada desde la realeza para establecer colonias en el Nuevo Mundo.

Dos años después, el fuerte de Jamestown albergaba aproximadamente 500 colonos ingleses que carecían del conocimiento necesario del terreno, de las raíces y frutos que se podían cultivar en la isla. Lo anterior, aunado al abandono sufrido desde la metrópoli que dejó de enviar provisiones y su incapacidad para negociar con los nativos americanos, provocó que para el invierno de 1609 las condiciones empeoraran a tal grado que escasearon los alimentos básicos, dando paso a una hambruna.

Por qué los primeros colonos tuvieron que hacerse caníbales para no morir de hambre 1

Usualmente llamada Starving Time, la hambruna del invierno de 1609-1610 provocó el colapso de Jamestown y la muerte de más del 85 % de la población. La desesperación provocó disturbios, además del uso de perros, caballos, gatos y otros animales domésticos como alimento. Algunos colonos también cazaron ratas y comieron pieles de zapatos o prendas en un intento desesperado por sobrevivir, pero el mayor extremo ocurrió cuando en medio de la hambruna, algunos decidieron comer restos de personas recién fallecidas.

El canibalismo fue el último recurso que practicaron los colonos ingleses para sobrevivir. Por siglos, distintas versiones oficialistas han tratado de mitificar este evento y declarar que sólo se trata de una teoría; no obstante, el avance en la ciencia forense ha logrado confirmar lo anterior.

En 2013, distintos análisis forenses realizados por el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian Institution dieron con la primera evidencia irrefutable de que el canibalismo se convirtió en una práctica común durante la hambruna de Jamestown:

Por qué los primeros colonos tuvieron que hacerse caníbales para no morir de hambre 2

Los rasgos faciales de la mujer devorada fueron reconstruidos por los expertos forenses.

Se trata de los restos de una niña de 14 años, cuyo cuerpo fue desmembrado y descarnado para servir como alimento en el invierno de 1609. Los restos óseos. No existe certeza sobre su muerte, aunque lo más probable es que una vez muerta, los colonos la consideraran comida, pues no fueron halladas evidencias de asesinato en sus restos.

«Parece que su cerebro, lengua, mejillas y músculos de las piernas se comieron, con el cerebro probablemente comido primero, porque se descompone muy rápidamente después de la muerte. No hay evidencia de asesinato», afirmó Douglas W. Owsley, antropólogo forense del Smithsonian.

La perturbadora historia de la mujer que mató a sus amigas para convertirlas en jabón

Un amigo es alguien que siempre va a estar para ti, te aconseja, te acompaña en tristezas y alegrías. Es como una extensión de ti mismo. ¿Qué pasa cuando ese amigo te traiciona? Lo peor que puede pasar es que se acabe esa relación pero hay casos donde las consecuencias llegan hasta la muerte. Como en la película «A Killer Among Friends», donde después de un malentendido, Jennifer Anne Monroe es ahogada en el lago por sus amigas celosas.

De este modo, «Jabón» y «Amistad» e incluso «Asesinato» son palabras que normalmente no se usan en el mismo contexto. Hacer jabón a tus amigos, tampoco. A nadie en su sano juicio se le ocurriría esto como señal de amistad. Y ésta es la clave de la historia de Leonarda Cianciulli, la falta de sanidad.

Conocida como la jabonera de Correggio, no hay modo de justificar sus acciones pero sí podemos acercarnos a entender por qué actuó como lo hizo.

Leonarda Cianciulli

Su vida estuvo condenada desde el inicio pues fue producto de una violación. Su madre alcohólica la descuidó y le puso una maldición, según Leonarda, cuando no aceptó casarse con su primo y tomó como esposo a Raffaelle Pansardi. Intentó suicidarse dos veces. Esto y sus múltiples supersticiones la llevaron por un camino de ignorancia y crímenes en Italia de 1940.

Con el peso que le puso encima su madre, se acercó un adivino que no le predijo un futuro brillante, ella tendría que perder a sus hijos y acabaría presa. La vida le dio diecisiete embarazos, de los cuales sólo cuatro fueron viables. Con las palabras del vidente en la cabeza se dio a la tarea de cuidar a sus hijos de manera poco natural. En su mente el único modo de asegurar la vida de su descendencia era realizando sacrificios humanos. Su hijo consentido era Giuseppe.

Leonarda Cianciulli

Este personaje se encargó de tomar la vida de tres mujeres. Con engaños y mentiras –cuenta la leyenda que Cianciulli se hacía pasar por adivina- su modus operandi consistió en atraer a estas personas, drogarlas y deshacerse del cuerpo de la manera más enferma. En el pueblo de Correggio, la protagonista tenía una reputación de madre y trabajadora, se dedicaba a hacer jabones.

La primera víctima fue Faustina Setti, una solterona en busca de su oportunidad en el amor. Fue convencida que en otra ciudad la estaba esperando un hombre interesado en ella. Le pidió que escribiera cartas para familiares y conocidos –un modo frío y calculador de cubrir su rastro tras el asesinato-, y la última vez que se vieron le ofreció una copa adulterada. La víctima fue asesinada tras sufrir los efectos de la droga. Para deshacerse del cuerpo recurrió a la sosa cáustica usada en su oficio; el cuerpo descuartizado entonces se convirtió en una masa, el proceso es mejor descrito por la misma criminal:

“Coloqué los trozos en una olla, usé siete kilogramos de soda cáustica, la misma que usaba para hacer jabón. Lo mezclé hasta disolver, era una papilla espesa, oscura, que vertí en varios recipientes y después arrojé a una fosa séptica. Había guardado toda la sangre en una vasija, esperé hasta que se coaguló, la metí al horno, la molí y mezclé con harina, azúcar, huevo, chocolate y mantequilla para hacer unas deliciosas galletas para el té. Hice un montón de galletas crujientes que después serví a mis visitas, aunque Giuseppe y yo también comimos”.

Leonarda Cianciulli

La segunda víctima, Francesa Soavi,  fue engañada del mismo modo, con la promesa de un trabajo en una escuela para señoritas fuera de Correggio. Las cartas y postales también fueron usadas así como un hacha para descuartizar el cuerpo y el método para deshacerse de la evidencia.

La última víctima fue una cantante soprano, Virgina Cacioppo, a quien le prometió un trabajo en Florencia. De igual manera que a las otras le pidió que no dijera nada a nadie. Cianciulli narra qué hizo con el cuerpo:

“Terminó en la olla, como las otras dos… su carne y su grasa eran blancas, cuando se había disuelto le agregué una botella de colonia, y después de un largo tiempo hirviendo puede hacer un jabón cremoso bastante aceptable. Le di barras a mis vecinos y conocidos. Las galletas también eran mejores: esa mujer era muy dulce”.

Leonarda Cianciulli

La historia concluyó cuando la cuñada de Cacioppo le hizo saber sus sospechas de la desaparición de Virginia a las autoridades. La investigación no duró mucho pues Leonarda confesó de inmediato y fue llevada a juicio. El veredicto fue de treinta años en la cárcel y 3 más en un asilo mental.

Leonarda Cianciulli

Una historia más de cómo la mente humana puede llegar a ser tan retorcida y siniestra. Como se mencionó antes, no hay modo de justificar estas atroces acciones, pero es fácil ver cómo una vida llena de conflictos internos puede sacar las monstruosidades de las que es capaz el ser humano.

La historia detrás de los cuadros malditos de «Los niños llorones»

«Desde que compré uno de los cuadros en 1959, mis tres hijos y mi esposo han muerto. Ahora suelo preguntarme si estará embrujado».

El testimonio de Rose Farrington, habitante de Preston, es uno de las cientos de historias que existen alrededor de un conjunto de cuadros que se popularizaron en la década de los años 70 y 80 en todo el mundo: «Los niños que lloran». Se trata de una serie del pintor italiano Bruno Amadio que consta de 27 cuadros y cuyas réplicas se vendieron de manera masiva entre las clases trabajadoras europeas y latinoamericanas en dichas épocas, pero que provocó terror y paranoia en 1985 cuando se supo de la «maldición del cuadro».

los ninos llorones the sun

La primera experiencia documentada por un medio se remonta al 4 de septiembre de 1985, año en el que el periódico inglés «The Sun» publicó la historia sobre un pareja británica que culpaba al cuadro del niño llorón como responsable por el incendio que destruyó su casa en Yorkshire, pues la cocina y las escaleras habían quedado destruidas pero el cuadro había quedado intacto. El periódico, de carácter amarillista, no perdió el tema y completó la nota inicial con otra que incluía declaraciones de un bombero de Rotherham que afirmaba haber sido testigo de múltiples incendios en la zona en la que sólo sobrevivía el cuadro. Aunque el bombero jamás mencionó la palabra «maldición» o «embrujado», el editor de «The Sun» los empleó en el encabezado de la nota y le agregó el hecho de que más de 50 mil copias de «El niño llorón» habían sido vendidas alrededor del Reino Unido.

A partir de entonces, Reino Unido se enfrascó en una vorágine de historias de gente que afirmó perder su casa a causa de un incendio, con pérdidas humanas de por medio, y en los cuales sólo se recuperó la reproducción del cuadro de Amadio. El terror se apoderó de la clase media británica, quien en aras de obtener cinco minutos de fama, se sumó a los testimonios y comenzó a difundir la leyenda de los cuadros malditos de Bruno Amadio.

los ninos llorones periodico

Amadio fue un pintor vienés sin mucho éxito en sus primeros años de carrera artística, pues tras sus estudios de artes plásticas, la Segunda Guerra Mundial llegó para detener las aspiraciones profesionales del continente europeo. Aunque poco se sabe sobre su vida, se conoce que fue militante activo del fascismo, seguidor de Mussolini y con participación en el conflicto bélico, pero fue precisamente esta experiencia la que le cambió la vida a través del dolor, la barbarie, la crueldad y la maldad del hombre.

Al final de la guerra, Amadio se mudó a España para seguir con su carrera, aunque la memoria de la desgracia no se alejó de su mente, por lo que pintó 27 retratos dedicados a niños huérfanos en los cuales se manifestó el horror de la guerra en la mirada de la inocencia corrompida de un niño. Sin embargo, la leyenda se funde con la historia del pintor, quien utilizó el pseudónimo de Giovanni Bragolin para firmar sus cuadros. Algunas fuentes de leyenda señalan que para asegurar el éxito comercial y artístico, Amadio hizo un pacto con el diablo para reflejar en la mirada de los huérfanos italianos; las lágrimas de la inocencia perdida durante la guerra. Tras el pacto, los cuadros se convirtieron en un éxito y se distribuyeron en Europa, Estados Unidos y América Latina, pero conllevarían una maldición para todo aquel que comprara uno. El mito se complementa con la historia de que Amadio regaló un cuadro al orfanato donde había conocido al niño que inspiró su obra, pero que murió junto al resto de los niños cuando el edificio se quemó días después.

ninos llorones amadio

Otra explicación ahonda en el hecho de que el niño llorón original, fue un niño que Amadio conoció en Madrid en 1969, y que lo cautivó por su mirada perdida y porque nunca hablaba con nadie. Un padre católico, tras descubrir el cuadro, le contó a Amadio la historia del niño llamado Don Bonillo, quien había huido del orfanato tras descubrir que sus padres habían muerto en la guerra. Además, le sugirió no inmiscuirse en sus constantes huidas, pues a donde el niño iba, un terrible incendio surgiría de la nada. El niño fue apodado «Diablo», y contrario al consejo del padre, fue adoptado por el artista vienés.

Giovanni Bragolin ninos llorones

Un día, cuenta la leyenda, el estudio de Amadio fue destruido por un incendio, y en la ceguera de la ira, el artista culpó al niño, quien volvió a huir y no se volvió a saber de él. Sin embargo, en esos minutos de rechazo y dolor, la mirada perdida de «Diablo» conllevó la maldición que perseguía al niño. Desde entonces, los rumores sobre la maldición de los cuadros surgieron en Europa, aunque con poca claridad, hasta que en 1976, un carro explotó al chocar contra un muro. Aunque era imposible reconocer al conductor, el mito cuenta que lo único que se rescató fue la licencia de un joven de 19 años llamado Don Bonillo.

pinturas ninos llorones

Tras las publicaciones iniciales de «The Sun», el caso enfrentó un «fenómeno viral» como el que sucede todos los días en redes sociales, pues tanto este rotativo como otros más que buscaban hablar del tema, llenaron sus páginas de historias de sobrevivientes, testimonios y confirmaciones de bomberos y pseudocientíficos. Incluso, aquellos cuadros que fueron acumulados y resguardados por el cuerpo de bomberos se incendiaron misteriosamente, aunque el hecho fue cubierto por el rotativo como una «prueba más de la maldición del niño llorón». Se sumaron las historias de quienes intentaban destruir el cuadro y éste no se incendiaba, condenando a quien lo había intentado a una maldición. Otros más incluso aseguraban que el cuadro podía ser de «buena suerte» si se le trataba bien, pues un hombre afirmó haber rescatado un cuadro en la carretera y desde entonces dijo haber ganado dinero en el bingo, en una apuesta de futbol y una máquina de apuestas.

los ninos llorones

Sin embargo, más allá de la verdad detrás de Amadio, cuya existencia histórica no ha sido comprobada, se sabe que el fenómeno de la maldición del niño llorón fue parte de una estrategia de ventas por parte del editor de «The Sun», quien esperaba una gran noticia para que el periódico destacará frente a su rival «The Daily Mirror». El caso del niño llorón no fue una historia aislada por parte del periódico, pues en múltiples ocasiones había intentado atraer lectores a través del sensacionalismo. Kelvin MacKenzie, editor de «The Sun» entendió que ninguno de sus competidores se atrevería a sacar la historia de una pareja que atribuía el incendio de su casa a una pintura maldita, y con el poder de un medio de comunicación masivo, el resto es historia pues la leyenda perdura hasta nuestros días.

the sun los ninos llorones

¿Te aterran las mariposas negras? Conoce su significado, no son malignas como muchos creen

Desde hace cientos de años las mariposas negras han aterrado a muchas personas y han sido catalogadas como atrayentes de la muerte y la mala suerte causando así la muerte de millones de estos animales pero, ¿en realidad son malignas e indicadoras de un mal augurio?

Cuantas veces no hemos escuchado a la tías o a la abuelitas decir “si una mariposa negra entra a tu casa traerá mala suerte“. 

Si bien es una ideología que viene desde hace siglos. Por ejemplo, en la época prehispánica, también se le asociaba con la muerte y el mal augurio. En náhuatl sus nombres eran mictlanpapalotl (mariposa del país de los muertos), micpapalotl (mariposa de la muerte), miquipapalotl (mariposa de mala suerte) o tetzahupapalotl (mariposa del espanto).

En inglés la han llegado a llamar black witch (bruja negra) e incluso su nombre científico, Ascalapha Odorata, proviene del demonio Ascalaphus, el horticultor de Hades, el dios del inframundo en la mitología griega. Quizás sea por su simple aspecto que desde las creencias mesoamericanas es catalogada de la peor forma posible generando ‘n’ cantidad de supersticiones que se han convertido en los verdugos de estos pobres insectos.

En sí, no se sabe si su mala fama proviene de fuentes mágicas, místicas o quien sabe de qué tipo pero que son desconocidas e infundadas, y de hecho, aunque por su tamaño y aspecto llegan a ser algo intimidantes, si se les observa minuciosamente se pueden apreciar detalles muy particulares y hermosos en sus alas las cuales, con el reflejo de la luz desprenden colores azules, verdes, rosas y morados.

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Por otra parte, su significado ha resultado tener otro tipo de connotaciones en distintas partes del mundo donde, en efecto, no son catalogadas como malignas, sino todo lo contrario.

Por ejemplo, en Bahamas y otras islas del caribe se dice que son portadoras de buenas noticias, y se cree que si se paran en una persona, a esta le llegará dinero a su hogar.

De igual forma, en Estados Unidos, específicamente en Texas, se cree que si una mariposa negra se coloca en la parte superior de puertas o ventanas de una casa es posible que quien vive ahí se gane la lotería. Todo lo contrario a la mala suerte.

En Hawái, una isla de mucha cultura y amor por la naturaleza, asumen la visita de esta criatura como si fuera el recado de algún difunto que se olvidó de despedirse o que los recuerda con amor.

Al final, fuera de toda superstición, este animal no genera ningún daño ni está comprobada una relación de sucesos negativos o de muertes con su simple aparición. La amenaza más bien somos los humanos quienes indiscriminadamente asesinamos a estos insectos que por alguna increíble y específica razón viven en el planeta.

Los efectos que suceden en el cuerpo después de la muerte

La mayoría preferimos no pensar en lo que sucede con nuestro cuerpo cuando morimos. Pero esa descomposición es el origen inesperado de una nueva vida.

“No va a ser fácil quebrar esto”, dice Holly Williams, de la funeraria, mientras levanta el brazo de John y dobla con delicadeza los dedos, el codo y la muñeca. “En general, cuanto más reciente es un cadáver, mejor se trabaja con él”.

 

Fenómenos Cadavéricos

Son cambios o alteraciones que se presentan en el cadáver, que nos guía o ayudan a determinar las posibles horas que pueda tener la persona de fallecido tomando en cuenta que existen factores que pueden acelerar o retardar (calor, frió) ciertos fenómenos, así como también nos sirven de utilidad para diagnosticar la manera como ocurrió la muerte, de cierto modo se clasifican en fenómenos cadavéricos tempranos y tardíos.

 

Estudio de la muerte

Estudio de la muerte

Fenómenos Cadavéricos Tempranos:

• Acidificación tisular

Se caracteriza por el cese de las oxidaciones orgánicas y al acúmulo de catabólicos ácidos en líquido y parénquimas. Es un signo seguro de muerte, ya que impide la revitalización tisular, donde el tejido nervioso es el primer afectado.

 

Signo seguro de muerte

Signo seguro de muerte

• Enfriamiento Cadavérico (también llamado “ALGOR MORTIR”)

Inicia cuando la producción de calor corporal desaparece y es debido al cese de la actividad metabólica, descendiendo su temperatura hasta equilibrarse con el medio ambiente, tiene mayor manifiesto en las partes expuestas (cara, manos y pies) y más tardío en vientre, cuello axila y finalmente vísceras, debemos tomar en cuenta que existen factores que lo aceleran como la niñez, senilidad (vejez), desnudez severa y frío ambiental. Por el contrario, lo retardan el estado de buena salud, enfermedad fébril (tétanos,Cólera, tifus, meningitis), y el ambiente caluroso.

 

Algor Mortir

Algor Mortir

• Deshidratación

Es la pérdida de agua por evaporación, se presentan cambios generales como por ejemplo: pérdida de peso, apergamiento cutáneo y en los ojos se pondrán en manifiesto signos certeros como:

*Signos de Sommer: mancha negra a nivel de la esclerótica.

*Signos de stenon –Luis: opacidad de la córnea.

signos de deshidratación

signos de deshidratación

• Lividez Cadavérica (también llamada “Livor Mortis”)

Son machas rojas que se observan en la superficie de la piel, debido a la acumulación de sangre en las zonas declive, por efecto de la gravedad. Existen livideces móviles que se ponen de manifiesto entre 3 y 5 horas del fallecimiento y livideces fijas de 12 a 24 horas. En los órganos internos se le denomina Hipostasis Visceral.

Livor Mortis

Livor Mortis

• Rigidez Cadavérica (también llamado “Rigor Mortis”)

Consiste en el endurecimiento y retracción de las fibras musculares tanto lisas como estriadas debido a la degradación irreversible del ATP (Adenosintrifosfato) ya que desciende un 85% de su concentración normal, este fenómeno se presenta de manera descendente, puesto que los primeros músculos que se ven afectados son los de la cara, luego cuello, tronco y miembros superiores e inferiores.
Está conformado por tres fases:

*Fase de instalación: de 3-5 horas hasta 12 horas
*Fase de máxima intensidad: 24-28 horas 30 horas
*Fase de resolución: 30 a 36 horas

Por otra parte el Espasmo es un tipo de rigidez que nos sugiere la actitud o postura de un cuerpo al momento de la muerte.

Rigor Mortis

Rigor Mortis

Fenómenos Cadavéricos Tardíos

 

Destructores

• Autólisis

Se debe a la disolución de los tejidos por acción de las enzimas o fermentos propios de las células; por ejemplo: en la sangre ocurre la disolución de los glóbulos rojos (hemólisis). En el estómago y esófago, reblandecimiento de la mucosa
incluso de la pared.

 

Disolución de los tejidos

Disolución de los tejidos

• Putrefacción Cadavérica

En esta etapa juega un papel importante las bacterias, ya que ellas son las responsables de la descomposición de la materia orgánica del cadáver.
Este fenómeno ocurre en cuatro periodos:

*Periodo Cromático
*Periodo Enfisematoso
*Periodo Licuefactivo
*Periodo de reducción esquelética
Cada una de ellas se explicaran en las siguientes imágenes:

• Antropofagia:

Hablamos de antropofagia cuando hay destrucción del cadáver debido a la acción de animales. Como por ejemplo ocurre en el caso de aquellos cadáveres que se encuentran sumergidos en los ríos, en ellos podemos observar destrucción de los cartílagos de las orejas a consecuencia de los peces. Asimismo puede ser a causa de otros animales como ratas, perros, gusanos, pájaros, etc…

Antropofagia

Antropofagia

Conservadores:

• Momificación:

Para que la momificación se de es importante que el cadáver se encuentre en un ambiente seco con aire circulante, ya que ella consiste en la desecación del cadáver una vez que se haya evaporado el agua de los tejidos, observándose así pérdida de peso y la piel se torna de color oscura adosada al esqueleto.

 

Desecación del cadáver

Desecación del cadáver

• Adipocira:

Otro proceso que forma parte en cuanto a la alteración de la putrefacción es la adipocira, y ésta alteración esta dada por la acción de las enzimas bacterianas quienes hidrolisan el tejido adiposo, formando así una capa de grasa en la superficie que a medida que pasa el tiempo se torna dura, lo que impide la putrefacción. Este proceso también es conocido con el nombre de saponificación.

Adipocira o Saponificación

Adipocira o Saponificación

• Corificación:

Para que la putrefacción se detenga es necesario la carencia de oxígeno. En este proceso nos referimos a la apariencia que toma el cadáver de cuero recién curtido; con frecuencia suele aparecer al final del primer año.